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%*** PARA BIBLIOGRAFIAS ESPECIALES ***
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%*** TECLADOS Y ESPECIFICACIONES PARA IDIOMAS: ñ, acentos, etc.
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% paquete necesario para el símbolo del copyleft
\usepackage{textcomp}
% usar tipo de letra pandora HAY QUE COMPILAR CON PDFLATEX
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% para poder meter hyperlinks en el formato html
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\newcommand{\autor}{Xabier Barandiaran}
\newcommand{\emailautor}{xabier @ barandiaran.net}
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\newcommand{\colectivo}{\textsf{Metabolik BioHacklab}}
\newcommand{\urlcolectivo}{http://sindominio.net/metabolik}
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\newcommand{\directorio}{
http://barandiaran.net/textos/}

%*** CABECERAS DE PÁGINA ***

%\pagestyle{headings}   % pone las cabeceras de capítulo

% crea tus propias cabeceras para páginas pares e impares
\makeatletter  %para poder usar la arroba
\renewcommand{\@oddhead}{\textit{\titulocorto}
\hfil\textbf{}}
\renewcommand{\@evenhead}{\textit{\titulocorto}
\hfil\textbf{}}






%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%% DOCUMENTO  %%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%

%*** Comenzar documento
\begin{document}


%********* PAGINA DE TITULO *********%

%*** Autor ***

\author{
\textbf{\autor} \\
\texttt{\emailautor} \\
\texttt{\htmladdnormallink{\urlautor}{\urlautor}} \\ \\
\textbf{\colectivo} \\
\texttt{\emailcolectivo} \\
\texttt{\htmladdnormallink{\urlcolectivo}{\urlcolectivo}} \\ \\
}

%*** Titulo ***
\title{\titulo \\ \textit{\subtitulo} \\ \ultimaversion}

%*** Fecha ***
\date{\fecha}

%*** Crear titulo
\maketitle



  %%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%% TEXTO %%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%


%********* METAINFORMACIÓN *********%

%*** RESUMEN ***

\begin{quote}
``Para mi tanto los hackmeetings como los hacklabs representan una
interesantísima y fructífera tensión-interacción entre lo social, lo
tecnológico y lo político y nacieron con la idea de integrar y
contaminar mutuamente a gente de estos campos y aprovechar las
sinergias específicas de cada uno guardando un equilibrio inestable
necesario para hacer surgir lo mejor de cada uno. En el interno
interrogante de quienes somos y hacia donde vamos esta tensión se
manifiesta de forma constante y nos obliga a estar repensando y
revisando continuamente nuestras posiciones.'' \\
\flushright AZALAI\footnote{
Estracto de un mensaje enviado a la lista de correo
hackmeeting@sindominio.net}
\end{quote}

\newpage

%*** COPYLEFT ***

\section*{Metainformación}

\subsection*{Copyleft \textcopyleft}

\noindent
\textbf{\titulo .} \textit{\subtitulo .} \ultimaversion
\newline
\newline
\noindent
Copyright \copyright~\anio~\autor. \\
\noindent
Copyleft \textcopyleft~\anio~\autor:
% CREATIVE COMMONS ATTRIBUTION-NONCOMERCIAL-SHAREALIKE 1.0
{\small
\begin{quote}
 Se permite la copia, distribución, uso y realización de la obra,
 siempre y cuando se reconozca la autoría y no se use la obra con
 fines comerciales ---a no ser que se obtenga permiso expreso del
 autor. El autor permite distribuir obras derivadas de esta sólo si
 mantienen la misma licencia que esta obra.

 Esta nota no es la licencia completa de la obra sino una traducción
 de la nota orientativa de la licencia
 original completa (jurídicamente válida), que puede encontrarse en:

 \htmladdnormallink{
 http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/1.0/legalcode}{
 http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/1.0/legalcode}

\end{quote}
}


%*** VERSIONES ***

\subsection*{Versiones}

\noindent
\begin{tabular}{|p{0.1\textwidth}|p{0.165\textwidth}|p{0.6\textwidth
}    | }
  \hline
   \ultimaversion~ & \fecha~ & \\
  \hline
\end{tabular}


%*** FORMATOS Y FUENTES ***

\subsection*{Formatos y Fuentes}


% tabla con las url de los formatos y fuentes
\noindent
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  html &
  \scriptsize{\texttt{
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}}
\\ \hline
  pdf &
  \scriptsize{\texttt{
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\\ \hline
  ps &
  \scriptsize{\texttt{
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}}
\\ \hline
   \hline
  \textbf{fuentes} &
  \scriptsize{\texttt{
\htmladdnormallink{\directorio \nomarch /}
{\directorio \nomarch /}
}}
\\ \hline
\end{tabular}


%**** CITA ****

\subsection*{Cita}

\noindent
\autor~(\anio) \titulo . \subtitulo . \ultimaversion . \textbf{url}:
\\ {\scriptsize{\texttt{\htmladdnormallink{
\directorio \nomarch /\nomarch .pdf }{
\directorio \nomarch /\nomarch .pdf }}}}

\newpage


%*** ÍNDICE ***

%*** Crear indice (hay que compilar dos veces para el indice)
\tableofcontents \newpage
%*** Indice de figuras
%\listoffigures
%*** Indice de tablas
%\listoftables

\section{Hacklabs, to man or not to man}

El comando (instrucción escrita que se le da al sistema
operativo) MAN se usa en los sistemas UNIX y sus derivados
(Gnu/Linux, BSD, etc.) para acceder al manual de un programa
específico.


\noindent{\footnotesize
\begin{tabular}{|p{1\textwidth}|}
\hline
\textbf{
{\normalsize
\begin{center}
Manual de instrucciones para ejecutivos. Cómo crear y hacer
funcionar un hacklab. \end{center}}
} \\
\hline
\hline
Como todo buen manual éste presenta un fácil y sencillo algoritmo con
el que ustedes podrán crear un hacklab en apenas un par de semanas,
sin inversiones considerables, sin esfuerzo y con la garantía del
Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Sigan detenidamente las instrucciones de este manual, un algoritmo
en 7 pasos adaptado a todas las edades, sin discriminación de raza,
sexo, religión, orientación sexual o minusvalías políticas. Al final
de la ejecución del algoritmo les aseguramos que ustedes se sentirán
aliviados, con la conciencia social bien tranquila, situados en la
vanguardia de la política tecnológica y orgullosos de pertenecer a la
gran franquicia Hacklabs (TM).

\begin{enumerate}
\item Dispongan ustedes de un espacio autogestionado, libre de
intereses externos y de dependencias económicas. Preferiblemente un
espacio okupado que podrán ustedes alquilar al módico precio de
asistir a las asambleas locales de tribus anarquistas, hacer turnos
en barras, y, esporádicamente, enfrentarse a las fuerzas de la ley
(lo cual quizás les asuste en un primer momento pero les aseguramos
que las heridas de porrazos cicatrizan y que, a pesar de que algunos
sectores de la sociedad les miren mal, acabarán incluso disfrutando
secretamente de sus miradas indignadas).

\item Proveanse de material informático y tecnológico de todo tipo y
recuerde: ¡Todo artefacto tiene más de un uso! Les sorprenderá a
ustedes comprobar que hay gente dispuesta a solidarizarse con su
nuevo hacklab y donar hardware ¡sin compromisos! Y lo que es todavía
más asombroso: podrán beneficiarse de la amplia gama de material
informático que tiran las grandes corporaciones a la basura, AUNQUE
SEA COMPLETAMENTE ÚTIL.

\item Háganse expertos en las nuevas tecnologías. Si ustedes no
disponen de conocimientos técnicos relevantes en el mundo de la
informática y las tecnologías no se preocupen. Pueden adquirir
expertos en la red, basta con que se acerquen a grupos de usuarios de
Linux, foros de debate y otros hacklabs. Los indivíduos que pueblan
estos foros y grupos son de una generosidad asombrosa y les
transmitirán sus conocimientos. ¡E incluso se presentarán voluntarios
a dar clases COMPLETAMENTE GRATIS! Además podrán acceder a manuales
completos en la red, escritos y coordinados por gente voluntaria con
el ánimo de contribuir a la comunidad: únanse a ellos.
\end{enumerate}
\\


\hline
\end{tabular}
}

\noindent{\footnotesize
\begin{tabular}{|p{1\textwidth}|}
\hline

\begin{enumerate}
\item[4]Realicen acciones subversivas en la red, sin pasamontañas,
sin tener que correr ni sudar y lo que es mejor sin que se les note
en el trabajo! Divertidas acciones telemáticas orientadas a subvertir
los símbolos y códigos de las grandes corporaciones: esos monstruos
sanguinarios y aburridos que sabotean sus vidas.

\item[5] Socialicen, compartan, difundan... Una actividad en la que
sin duda saldrán ganando porque (una vez más este manual esconde
sorpresas impensables) \ldots ¡Al compartir GANAN TODOS! Experimenten
la libertad de circulación de los saberes, recombine, reutilice
conocimientos, aprenda y comparta. ¡¡¡Asombroso pero cierto, cuando
compartan una idea no tendrán que dividirla sino que obtendrán DOS o
MAS ideas (dependiendo de con cuanta gente lo comparta) completamente
gratis!!!

\item[6] Realicen asambleas, procesos comunicativos vinculantes en
los que los conflictos se resuelven por consenso, para discutir sobre
las consecuencias del uso de diversos artefactos, sobre los
conflictos a los que se enfrentan como grupo dentro de su contexto
social y tecnológico, sobre quienes son y cómo van a hacer lo que
hacen. No sin esfuerzo, descubrirán que es posible (¡incluso
efectivo!) trabajar sin un presidente de empresa. Y lo que es más
asombroso todavía: ¡SIN JEFE DE PERSONAL!

\item[7] Y finalmente experimenten. Cómo hacerlo va más allá de este
manual, lamentamos comunicarles que no existen manuales para ello, y
sin embargo sin que nosotros se lo expliquemos les aseguramos que
ustedes sabrán hacerlo cuando llegue el momento.

\end{enumerate}
Si ustedes no quedan satisfechos les devolvemos su ingenuidad, su
tiempo de ocio consumista y su aburrimiento.

\\

\hline
\end{tabular}
}

La pregunta es... ¿Sirve este algoritmo para algo? ¿Alguien ha
utilizado alguna vez un manual parecido para crear un hacklab?
¿Proliferarían éstos si este manual se hiciera popular? La
respuesta es, evidentemente, NO. Las instrucciones no pasan de ser
algo chistoso, ridículo. Crear hacklabs no es una cuestión algoritmos,
de seguir procedimientos preestablecidos cuya ejecución produzca un
efecto predefinido. En ese sentido no puede existir un manual
algorítmico (procedimental) para crear un hacklab. Y esto es así
porque el cómo funciona y qué es un hacklab es algo en proceso de
experimentación contínua.

¿Es imposible entonces satisfacer la vocación de manual de este libro
en lo que se refiere a la creación de hacklabs? No, y la razón es
que no todos los manuales deben doblegarse a la aburrida
estructura del manual del vídeo o lavadora, ni a las instrucciones
de cómo rellenar un formulario o conectar su adsl en casa: no todos
los manuales tienen que doblegarse a la forma de un procedimeinto,
de un algoritmo, de un conjunto de instrucciones predeterminadas.
Hay manuales de otro tipo, mucho más imprecisos e indeterminados,
pero a su vez más poderosos.
De hecho
el ser humano ha estado toda la vida construyendo manuales diversos:
mitos, cuentos, canciones, narrativas, rituales, y un largo etcétera
de prácticas discursivas y sociales que permiten crear cosas y
hacerlas funcionar. Igual que sucede con los hacklab no
es posible hacer un manual algorítmico sobre
cómo hacer el amor, y sin embargo cosas como las novelas de amor, el
cariño de una madre, los amantes besándose en los parques, las
sonrisas cómplices entre dos padres o los rituales masturbatorios de
la adolescencia convergen en un manual para hacer el amor; incluso es
más que un manual, podríamos decir que ``hacer el amor'' no existiría
sin todas estas historias, prácticas, visiones y convenciones
sociales.

Pues bien, la alternativa que he escogido aquí es la de contar algunos
cuentos y teoría que atraviesan las prácticas políticas de los hacklabs; explicar algunos de los sentidos posibles que tienen los
hacklabs y los hackmeetings de las experiencias colectivas que se generan en ellos; escuchar aquello que los hacklabs dicen y hacen de sí mismos; describir el contexto en el que habitan, las relaciones que los unen.

Quizás de este modo consigamos recolectar las piezas de un manual de sentidos y herramientas particulares, de contextos y acciones, más allá de la empobrecedora e imposible tarea de escribir un manual de instrucciones lineales.

Empecemos entonces por la palabra misma ``hacklab'' (laboratorio
hacker) y por descifrar el significado de ``hacker'' por un lado y
``laboratorio'' por otro, para adentrarnos progresivamente en el
tejido de relaciones que fusionan a los dos conceptos, pasando por
una descripción de los objetos que se pueden encontrar en un hacklab,
el flujo de códigos, saberes, técnicas y problemas que va desde la
sociedad al laboratorio y del laboratorio a la sociedad, para
descubrir los hacklabs como laboratorios tecnosociales en los que proyectos y colectivos, personas y máquinas, se esamblan para producir sociedad a través de las tecnologías que definen las redes comunicativas y electrónicas.

\section{Hacking worldwide}


\subsection{Hack! ensamblar para construir máquinas}

Según un mito de la red\footnote{
   ``The combined emphasis on creative play and restriction-free
   exploration would serve as the basis for the future mutations of
   the hacking term. The first self-described computer hackers of the
   1960s MIT campus originated from a late 1950s student group called
   the Tech Model Railroad Club. A tight clique within the club was
   the Signals and Power (S\&P) Committee--the group behind the
   railroad club's electrical circuitry system. The system was a
   sophisticated assortment of relays and switches similar to the kind
   that controlled the local campus phone system. To control it, a
   member of the group simply dialed in commands via a connected phone
   and watched the trains do his bidding.

   The nascent electrical engineers responsible for building and
   maintaining this system saw their activity as similar in spirit to
   phone hacking. Adopting the hacking term, they began refining it
   even further. From the S\&P hacker point of view, using one less
   relay to operate a particular stretch of track meant having one
   more relay for future play. Hacking subtly shifted from a synonym
   for idle play to a synonym for idle play that improved the overall
   performance or efficiency of the club's railroad system at the same
   time. Soon S\&P committee members proudly referred to the entire
   activity of improving and reshaping the track's underlying
   circuitry as ``hacking'' and to the people who did it as ``hackers.''''
	 \htmladdnormallink{http://bachue.com/colibri/faifes/apb.xml}{
	 http://bachue.com/colibri/faifes/apb.xml}
} dos estudiantes del MIT (Massachusets
Institute of Technology) que construían maquetas de trenes\footnote{
\htmladdnormallink{http://tmrc.mit.edu/hackers-ref.html}{
http://tmrc.mit.edu/hackers-ref.html}
} (re)inventaron
la palabra hacker a partir del sonido que hacían las piezas de la
maqueta al ensamblarse. Hack!: la onomatopeia de un ensamblaje
constructivo y mecánico. Hacking: ensamblar para construir máquinas.
Claro que hay muchos tipos de máquinas, pero hay una que es muy
especial, la máquina de todas las máquinas: la Máquina Universal de
Turing (MUT). La MUT fue creada originalmente (en los años 40) como
una máquina matemática (abstracta) capaz de ejecutar cualquier
procedimiento mecánico imaginable, una máquina que con el tiempo y la
capacidad de memoria suficiente podría realizar cualquier cosa.
Pronto ingenieros y científicos de todo el mundo se dispusieron a
hacer real esa máquina, incluyendo el propio creador de la idea, Alan
Turing. Después de años y años de trabajo lo consiguieron. Las
primeras MUT eran enormes y las poseian centros estratégicos de
poder: servicios secretos, ejércitos y unas pocas universidades. Poco
a poco fue extendiéndose su uso y no es extraño que quienes hacían
``hack!'' al ensamblar construyendo máquinas buscaran MUTs con pasión
y respeto e intentaran vivir cerca de ellas. Al fin y al cabo eran
máquinas universales, con ellas podía hacerse cualquier cosa; sólo
había que diseñar una máquina abstractamente, aprender el lenguaje de
la MUT, transcribir el diseño abstracto de la máquina a ese lenguaje,
introducirla en la MUT y ésta ejecutaba la máquina. Los creadores de
máquinas quedaron maravillados con el procedimiento porque podían
diseñar máquinas virtuales sin el engorroso procedimiento de
construir cada máquina físicamente; además con que dos creadores
tubieran acceso a una MUT cada uno, copiar y desplazar una máquina
nueva era tan sencillo como copiar una idea. Ya no hacía falta cargar
con la máquina para moverla o reconstruir una nueva para copiarla,
bastaba con escribir el procedimiento de una máquina, enviarselo a
otro creador de máquinas (a través del teléfono, o el correo) y el
otro creador podía introducirla en su MUT y hacer funcionar la nueva
máquina.

Las MUT empezaron a usarse para controlar procesos industriales, para
hacer cálculos complicadísimos, para administrar otras máquinas. En
los años 70 empezaron a conectarse diversas MUT a través del planeta,
máquinas universales interconectadas que permitían a sus usuarios
transmitir señales, procesos y resultados. La conexión permitía
incluso la transmisión de otras máquinas (las virtuales): las
máquinas vituales podían así viajar a través del espacio, copiarse y
ser utilizadas en todos los lugares. Si alguien creaba una nueva
máquina podía redistribuirla a todos los creadores de máquinas, si
alguien mejoraba una máquina podía anunciar la mejora y repartirla
entre los demás creadores, prácticamente sin esfuerzo y casi a la
velocidad de la luz. Era el sueño de aquellos constructores de
máquinas que hacían hack! al ensamblar los componentes.

Las MUT forman ahora parte de nuestro entorno doméstico junto a
(incluso dentro de) otras muchas máquinas como la lavadora o el
televisor. Podemos usarlas como máquinas de escribir, como
televisores, como correo, teléfono o fax y las llamamos computadoras
u ordenadores. Sus usuarios hacen click! en lugar de hack! pero los
hacker mantienen su nombre, para no olvidar el chasquido original: el
del ensamblaje constructivo y mecánico. Ahora los hacker son
(también) creadores de máquinas virtuales (aquellas listas para ser
ejecutadas en una MUT), un proceso al que se le llama programar. Lo
digital ha desplazado a lo mecánico pero el ensamblaje sigue siendo
la tarea fundamental del hacker, el código máquina y los códigos de
niveles superiores han sustituido a las piezas mecánicas, pero el
procedimiento sigue siendo muy parecido: recoger piezas de aquí y de
allí y ensamblarlas para hacerlas funcionar juntas\footnote{
 La misma historia podría aplicarse a los cracker (intencionadamente
confundidos en los mass-media con los hacker) a propósito del
``crack!'' y el des-ensamblaje destructivo mecánico.}.



\subsection{Más allá de la construcción de máquinas: la pasión por
superar los límites}

Sin embargo hay muchas formas de construir máquinas, no todos los
creadores de máquinas son hacker, ni la creación de máquinas (ya
sean éstas mecánicas o virtuales) es lo único que define a un
hacker. Según el ``jargon file'' (un diccionario online en
constante evolución sobre la jerga hacker\footnote{
\htmladdnormallink{http://catb.org/~esr/jargon/html/H/hacker.html}{
http://catb.org/~esr/jargon/html/H/hacker.html}
}) hacker
es también un experto o entusiasta de cualquier tipo, ``cualquiera
que disfrute del reto de superar creativamente las limitaciones que
le rodean''.

Al hacker le mueve la pasión, el placer, la superación creativa
(valores antagonistas a la ética protestante capitalista\footnote{
Tal como ha intentado demostrar Pekka Himane en: Himanen, P. (2002) ``La ética hacker'', Destino.}) motivado por el reto constante de conocer
cómo funcionan las máquinas y los sistemas, de atravesar los límites
que imponen las estructuras sistémicas, de (re)crear sistemas y de
compartir esa creacion, conocimiento y técnica con una comunidad que
reconozca su valor. El hacking es una actitud especial, la de superar
las limitaciones artificiales que la historia o el diseñador ha
impuesto sobre los sistemas-máquina que nos rodean. En ese proceso el
hacker no acepta ninguna autoridad (política, religiosa, militar) que
no sea su propia experimentación con el límite, toda autoridad
técnica o cognitiva es una autoridad que posee únicamente un valor
instrumental y, muy amenudo, un reconocimiento y respeto, pero nunca
un valor trascendental que pueda desembocar en una obediencia disciplinada o una falta de cuestionamiento y aceptación sumisa.

No hay nada más enojoso para la actitud hacker que reinventar la
rueda, desperdiciar el tiempo y la energía en crear una máquina ya
existente, el hacking se convierte así en una labor colectiva y
principalmente cooperativa, tanto en la reutilización de máquinas y
técnicas de otros como en la superación colectiva y/o comunitaria de
problemas y límites de gran complejidad. Para ello es necesaria la
libre circulación de saberes y técnicas, la comunicación liberada de
mediadores corporativos o gubernamentales que imponen sus filtros y
recortan los espacios de libertad cognitiva y técnica para asegurar
territorios de poder exclusivos.

El hacktivismo se convierte en una actitud y una
práctica política en el sentido de que se encuentra inmersa
en la reconfiguración de los límites y las relaciones de poder
tecnológicas, creativas y comunicativas. Y en una sociedad en la
que el poder social y productivo se articula a través de las
tecnologías de la comunicación y la información, la práctica hacker
deviene social, el hacking se convierte (también) en hacktivismo.



\subsection{Tecnopolítica colectiva}

La estructuración tecnológica del poder puede entenderse con el
ejemplo que ponía Arturo Buendia, en un mensaje a la lista
copyleft de sindominio\footnote{\htmladdnormallink{
https://listas.sindominio.net/mailman/listinfo/copyleft}{
https://listas.sindominio.net/mailman/listinfo/copyleft}}:
\begin{quote}
Fijaos por ejemplo en el diseño de los nuevos bancos públicos (para
sentarse) en Madrid, están diseñados de tal forma que una persona no
quepa estirada en ellos. Es una manera muy sencilla, efectiva y no
problemática de evitar que los mendigos se acuesten en ellos. No hace
falta sacar una ley prohibiendo que duerman en los bancos, ni tener
policías vigilándolos, de ello se encarga simplemente un diseño que
puede parecer ``neutral''. Pues eso ocurre a gran escala en Internet
pero aún más inténsamente, porque la arquitectura tecnológica del
ciberespacio regula de manera más intensa que la del mundo off-line.
Además, ¿quién es capaz de ver, como en el caso del banco, cómo es el
diseño de las arquitecturas de Internet?
\end{quote}

Esta situación en la que la estructura técnica o de diseño de lo que
nos rodea delimite las formas de conducta o relación humana no es
algo nuevo o exclusivo de las tecnologías de la información o del
urbanismo. El concepto foucaultiano de \emph{tecnologías} desvela ya
cómo se articula el poder en los entramados de relaciones sociales,
las gramáticas culturales, las prácticas cotidianas, los
dispositivos sociales y las instituciones\footnote{
Foucault, M. \emph{Microfísica del poder}, La Piqueta, Madrid, 1991; y
Foucault, M. \emph{Vigilar y Castigar}, Siglo Veintiuno, Buenos Aires, 1989.
}; de forma mucho
más sútil y poderosa que en sus expresiones más brutas como la
violencia militar.


Entendamos la \emph{técnica} como la aplicación particular de un
saber a un problema predeterminado y la \emph{tecnología}
como la aplicación recursiva de una serie de técnicas y
dispositivos sobre un espacio de realidad. A diferencia de la técnica
la tecnología genera, delimita y estructura un espacio real
(electrónico, científico, social, ...) ya que es una aplicación
recursiva en la que el resultado de la aplicación vuelve a
(re)utilizarse sobre el mismo espacio; que a su vez es sometido a
esas técnicas y dispositivos, etc. Pues bien, una tecnología puede
ser tanto material (electrónica, mecánica, etc.) como social,
cultural o institucional.

La \emph{tecnociencia} es la forma en la que el poder y el saber se
interconectan para crear sociedad y estructurarla en aquellas sociedades que llamamos sociedades del conocimiento. La tecnociencia, entendida de este modo, opera en
cuatro momentos diferentes:

\begin{description}
\item[1. Se genera un código:] Éste es el momento científico y
relacionado con el saber y la creación de conocimiento y discurso. En
la generación de un código participan la digitalización (separación
de contínuos en unidades dicretas ---muchas de ellas binarias y
normativas: bueno/malo, correcto/incorrecto, etc.), la selección de
elementos o componentes, las taxonomías (clasificaciones) de esos
elementos, la creación de un conjunto de procedimientos de control,
análisis y manipulación (diagnosis, medidas, etc.) y la abstracción
de una serie de reglas de cálculo y relaciones entre los signos que
definen el código (ecuaciones mátemáticas, estructural causales,
reglas generativas, intrucciones de manipulación, etc.). El código
ordena y operacionaliza (permite una operación organizada sobre) un
dominio de lo real (social o material) para la construcción de
máquinas en ese dominio.

\item[2. Se construyen máquinas en base a ese código:] El código (o
saber) una vez creado permite el diseño de máquinas que producen
orden, control, objetos, o diversos cambios sociales, biológicos,
físicos, etc. Los códigos también se utilizan para objetivar o
codificar diversos fenómenos (organismos, materiales, mentes,
colectivos, mercados, acontecimientos, etc.) en forma de máquinas y
someterlos a manipulación, control y orden. Una máquina es la
abstracción en un código de las transformaciones que un operador
ejerce sobre un operando (así las fuerzas sobre el movimiento de una
rueda, el castigo o los calmantes sobre la conducta de un indivíduo o
un sistema de filtrado sobre el flujo de información en la red).

\item[3. Se realizan/implementan las máquinas:] Estas
máquinas se realizan o implementan en artefactos, instituciones,
dispositivos, símbolos, productos, fábricas, etc. Cuando el sistema o
fenómeno es anterior a la máquina (a su descripción en un
dominio codificado), la máquina se utiliza para predecir su
funcionamiento, controlarlo o manipularlo. De esta forma los
fenómenos devienen máquinas ya que empezamos a interactuar con él en
base a su compresión como máquina.

\item[4. Las máquinas se insertan en un complejo tecnológico:] Las
máquinas recién creadas se insertan en un complejo contexto de otras
máquinas y procesos sociales: en el conjunto de instituciones
sociales, en el mercado, en la vida cotidiana, etc... transformando
ese entorno pero a la vez siendo transformadas y reutilizadas por ese
ecosistema complejo de máquinas y códigos, de dispositivos y
prácticas, que son los \emph{sistemas tecnológicos}. En muchos casos
el complejo tecnológico final refuerza los saberes y los códigos
sobre los que se apoya ya que permite una manipulación más efectiva
de ese dominio (reduciéndolo muchas veces a lo que es posible
controlar con ese código). Algunas máquinas llevan tanto tiempo operando en la
realidad que han producido órdenes y estructuras que consideramos
normales y normalizadas, otras irrumpen violentamente en esos
contextos produciendo rechazo o ilusión por los cambios que
anticipan. En cualquier caso vivimos rodeados de máquinas,
atravesados por múltiples sistemas tecnológicos que definen y
delimitan lo que somos y lo que podemos hacer (que no es lo mismo
que decir que \emph{determinan} nuestras posibilidad).

\end{description}




Este esquema en cuatro momentos no debe entenderse como un
procedimiento lineal que va del punto primero al cuarto y se
desactiva. La tecnociencia es una metamáquina en la que el output
(momento 4) está conectado con el input (momento 1), en un proceso en
espiral (o retroalimentado) en el que el complejo tecnológico produce
nuevos códigos y saberes que a su vez alteran el espacio
tecnológico, que a su vez altera los códigos, etc\ldots del mismo
modo nuevos códigos permiten aplicar máquinas de formas diferentes o
el contexto tecnológico altera la forma en la que se construyen
nuevas máquinas. Todos los momentos están entrelazados y juntos
constituyen un sistema tecnológico.

Como ya hemos comentado anteriormente este esquema se aplica tanto a
la producción de artefactos electrónicos, como a los biológicos,
sociales o culturales. En lo que respecta a las tecnologías de tipo
social Foucault ha analizado el complejo de tecnologías
disciplinarias que constituyen las tecnologías de poder dominantes
hoy en día. Así diversos saberes (psiquiatría, pedagogía, sociología)
desarrollan una serie de códigos con los que clasificar y objetivar al
ser humano y su conducta (loco/cuerdo, alumno bueno/malo,
criminal/no-criminal). En base a esos códigos se desarrollan
dispositivos o máquinas disciplinarias de vigilancia, sanción
normalizadora y examen (médicos, pedagógicos, jurídicos) e
instituciones que las aplican (el psiquiátrico, la escuela, la
prisión). Se constituye así un entramado tecnológico displinario que
genera nuevas relaciones de poder que estructuran lo permitido y lo
no permitido y producen formas de subjetividad e individualidad. A su
vez los productos de estas tecnologías sirven para reforzar tanto los
dispositivos como los saberes y códigos que las atraviesan. Del mismo
modo podemos entender espacios tecnológicos más reconocibles como las
biotecnologías, que también establecen o descubren un código (el
genético) y una serie de procedimientos de manipulación y control
para construir máquinas de producción de alimentos transgénicos, de
control de enfermedades genéticas, de bancos genéticos, etc. Máquinas
que se acoplan y socializan a través de las interfaces del mercado y
otras maquinarias jurídicas (como las patentes biotecnológicas) que
sostienen y aseguran una relación de fuerzas en ese dominio
tecnológico.

Foucault diferencia cuatro tipos principales de tecnologías: de
producción, de sistemas de signos, de poder y del yo. Las nuevas
tecnologías de la comunicación y la información (TIC) no deberían de
considerarse como un quinto tipo de tecnologías que pudieran añadirse a los tipos
foucaultianos, sino, más bien, un nuevo sustrato sobre el que operan
las anteriores, sobre las que se conectan y recombinan nuevas y
viejas técnicas y dispositivos. En efecto las TIC ya están
desplazando la economía industrial y material a una economía del
saber y la innovación aumentando el poder productivo a través de la
innovación tecnocientífica. Al mismo tiempo las TIC generan y
transforman constantemente los sistemas de signos, los lenguajes y
los códigos; especialmente a través del código máquina y los
lenguajes de medio y alto nivel que se construyen para manejarlo.
Ahora los sistemas de signos no sólo funcionan en el intercambio de
sonidos, gestos, símbolos y señales entre seres humanos, sino que se
ejecutan automatizadamente en las computadoras, con un potencial de
almacenamiento, copia, transferencia y transformación jamás conocido.
Igualmente las TIC redefinen las tecnologías de poder y las del yo:
nuevas formas de vigilancia informática, de control de la producción
intelectual, de instruir hábitos de consumo y disciplina, nuevas
relaciones de dependencia (cliente/servidor, usuario/administrador,
etc.) \ldots En la sociedad de las TIC las tecnologías de tipo
cultural-institucional y las de tipo electrónico-informacional se
fusionan; es más, las tecnologías de producción, las de sistemas de
signos, las de poder y las del yo se encuentran fuertemente
entrelazadas.

Al igual que la arquitectura urbana (como en el ejemplo anterior de los bancos de Madrid) determina la usabilidad de los espacio y dispositivos urbanos, definiendo así, también, ciertas formas de socialización la arquitectura tecnológica define,
la forma en la que nos comunicamos, creamos, construimos y
consumimos. La actitud hacker es la de atravesar los límites que
impone esta arquitectura, la de compartir los descubrimientos realizados
más allá de esos límites y (re)construir códigos y máquinas en base a
esos conocimientos. Es por tanto inevitable que (en cuanto inserta su actividad en el conjunto de prácticas y tecnologías sociales) el hacking se convierta en
inherentemente político y que esté, implícita o explícitamente,
relacionado con el poder. Algunos hacker pretenden agarrarse a la
ilusión de que la tecnología es ``neutra'' o de que su práctica
hacker es apolítica; pero a pesar de que su práctica pueda ser
apartidista (alejada de las instituciones ideológicas tradicionales)
no puede dejar de ser micropolítica, no puede dejar de estar
relacionada con la construcción tecnológica de las relaciones de
poder que median la comunicación humana, que controlan los flujos de información, su manipulación y almacenamiento, que fijan posibilidades de intervención y de producción cognitiva.

Algunos creemos que es fundamental trabajar explícitamente sobre esa
dimensión política de las tecnologías de la información y la
comunicación. No podemos dejar de considerarnos sujetos abiertos de
experimentación tecnopolítica. Los hacklabs y los hackmeeting no
pueden entenderse fuera de esa decisión consciente que afirma el
espacio tecnológico como espacio político y la actitud hacker como
una forma de experimentar (colectivamente) los límites de los códigos
y máquinas que nos rodean para reapropiarnos de sus usos posibles y
sociopolíticamente relevantes; insertándolos en los procesos sociales autónomos en los que situamos nuestras prácticas tecnopolíticas (centros sociales okupados autogestionados y movimientos sociales de base).



\section{Hacklabs: dadme un laboratorio y moveré el mundo}

\noindent

\begin{quote}
{\small
``En los estudios de laboratorio, no sólo se encontrará la clave
para una comprensión sociológica de la ciencia; sino también, creo,
la clave para una comprensión sociológica de la sociedad misma,
porque es en los laboratorios donde se genera la mayor parte de las
nuevas fuentes de poder.''}
\flushright BRUNO LATOUR
\end{quote}

Si entendemos por laboratorio el espacio en el que se generan códigos
y se construyen máquinas (en el sentido esbozado en la sección
anterior) no es difícil comprender, desde una perspectiva
tecnopolítica, cómo el laboratorio se convierte en fuente de poder.
En un artículo que lleva por título ``Dádme un laboratorio y moveré
el mundo''\footnote{ Latour, B.``Give Me a Laboratory
and I will Raise the World'' en K. Knorr-Cetina y
M. Mulkay (eds.) \emph{Science Observed: Perspectives
on the Social Study of Science}. Londres, Sage,
1983, pp. 141-170. Versión en castellano traducida por Marta I.
Gonzalez García en: \\
\htmladdnormallink{http://www.campus-oei.org/salactsi/latour.htm}{
http://www.campus-oei.org/salactsi/latour.htm}
} el
sociólogo de la ciencia Bruno Latour analiza cómo el estudio de
laboratorio borra los límites entre las macro y micro estructuras
sociales, entre dentro y fuera de las prácticas
tecnocientíficas (muchas veces consideradas autónomas), ya que lo que
se produce en los laboratorios (dentro o nivel micro) puede llegar a
alterar las condiciones y relaciones sociales (fuera o nivel macro) y
viceversa. El estudio de Latour critica así las concepciones ignénuas que postulan una idependencia de la ciencia y del laboratorio del contexto social que los rodea y a la inversa, la idea de un aséptico laboratorio que apenas interfiere en la dinámica social. Si bien el análisis de Latour se centra en el laboratorio
de Pasteur y la forma en la que el descubrimiento de los microbios y
las vacunas transformó las prácticas y estructuras sociales
encaminadas a proteger la salud pública y la ganadería (extendiendo
el laboratorio y sus resultados al entorno social e introduciendo las
problemáticas sociales ---epidemiológicas--- en el laboratorio), la radicalidad de sus
conclusiones se amplifican en el espacio de los laboratorios de TIC.

Al margen de los grandes centros de investigación académicos y
corporativos el laboratorio por antonomasia de las TIC es la
Red, con los múltiples procesos de experimentación y producción
desencadenados por el movimiento de software libre y la cultura
hacker. Los hacklab (o laboratorios hacker) no pretenden sustituir a
la Red en esos procesos de experimentación sino insertarse en ellos
asumiendo explícitamente el carácter de laboratorios tecnopolíticos
locales, materiales y socialmente situados y que por tanto pueden
atravesar límites que la red (por su virtualidad y deslocalización)
no puede.

Para entender el sentido de los hacklabs proponemos un análisis en
tres movimientos: a) el que va de la sociedad al laboratorio, b) el
que se produce dentro del laboratorio y c) el que va del laboratorio
a la sociedad.


\subsection{De la sociedad al laboratorio}

\textbf{En cuanto a sus contenidos de experimentación}, el movimiento que va de la sociedad al laboratorio recoge problemáticas sociales y las introduce
en el universo experimental y productivo hacker como objetos u
objetivos del propio laboratorio. Estas problemáticas van desde la
necesidad de hacer frente a un desarrollismo tecnomercatilista (que
fuerza a las personas a depender constántemente de las nuevas
actualizaciones tecnológicas que salen al mercado) a las necesidades
telemáticas de coordinación y comunicación de diversos movimientos
sociales (el movimiento de resistencia global) pasando por la
alfabetización digital, el derecho de acceso a la red o la defensa de
la privacidad en el espacio informacional. La naturaleza híbrida (física y
virtual) del hacklab permite un input de dos espacios sociales que se
superponen: el ciberespacio (global y virtual) y el espacio físico (local y presencial). Esto hace que encontremos en los hacklabs una serie de transformaciones y
experimentos que no son posibles exclusivamente en la red (donde
sucede la mayoría de la producción de software libre), ni
exclusivamente en el espacio físico y social fuera del ciberespacio.
Esto permite a los hacklab desarrollar una serie de iniciativas
tecnopolíticas híbridas que no pueden
desarrollar otros colectivos y organizaciones políticas tradicionales tanto del ciberespacio (como la Electronic Frontier Foundation o la Free Software Foundation) como de fuera (centros sociales okupados o colectivos políticos diversos ---antimilitaristas, ecologistas, anticapitalistas, feministas, etc.). Ejemplos de estos
proyectos híbridos son la creación de redes wireless o la
alfabetización digital (proyectos que combinan aspectos virtuales con presenciales).

\textbf{En cuanto a sus componentes}, el hacklab recoge también cuerpos
dispersos de indivíduos con intereses tecnopolíticos que buscan un
espacio colectivo físico de experimentación y encuentro a la vez que
un espacio virtual de trabajo y comunicación. También se recoge
``chatarra'' tecnológica para su reutilización y reapropiación
colectiva. En este sentido el hacklab re-une fragmentos dispersos de
la periferia tecnológica y social para constituir un colectivo
tecnopolítico experimental. Puede parecer una estupidez resaltar que
un hacklab reune cuerpos alrededor de un espacio físico; eso es, al
fin y al cabo, algo que sucede en todos los colectivos tradicionales; se da por supuesto. Pero en el
contexto del ciberespacio y la descorporalización progresiva de la
identidad humana en registros informacionales gubernamentales y
corporativos, reafirmar el encuentro presencial de los cuerpos
biológicos, de su experiencia encarnada, es, también, una apuesta política.
\footnote{
\begin{quote}
Porque resulta poco útil y hasta triste experimentar en solitario
aquellas cosas que puedes hacer fácilmente con otros. Porque no
queremos aislarnos, sino todo lo contrario, del mundo que nos rodea.
Porque el cuarto de cada un@ es demasiado pequeño para montar redes
de ordenadores. Porque lo digital no sustituye a lo orgánico. Porque
es gozoso aprender y hacer cosas junt@s...
\end{quote}
WH2001-CielitoLindo Hacklab de Madrid. \htmladdnormallink{
http://wh2001.sindominio.net/}{http://wh2001.sindominio.net/}
}

El ser humano siempre
ha estado controlado por una serie de registros manejados por
instituciones disciplinarias. Sin embargo con el aumento de la
capacidad de transferencia, almacenamiento y manipulación de la
información el cuerpo de datos de un ser humano (el conjunto de
información personal registrada en archivos médicos, escolares,
laborales, financieros, legales, etc.) amenaza con ser más importante
incluso que su cuerpo biológico. En palabras del Critical Art
Ensemble ``lo que tu cuerpo de datos dice de ti es más real que lo
que tú dices acerca de ti mismo''\footnote{
 Critical Art Ensemble. \emph{Digital Resistance}.
Autonomedia, New York, 2001. Versión en la red: \htmladdnormallink{
http://www.critical-art.net/books/digital/}{
http://www.critical-art.net/books/digital/}
Recientemente el colectivo hacktivista RunLevelZero ha decido traducir al castellano esta obra, más información en: \htmladdnormallink{http://sindominio.net/runlevelzero}{
http://www.sindominio.net/runlevelzero/}
}.
Imaginemos por un instante que alguien borrara tu cuerpo de datos,
que hiciera desaparecer todos tus registros oficiales. Inmediatamente
te convertirías en un fantasma social, de nada serviría el
conocimiento que posees, ni los bienes, ni tu nombre, ni tu
procedencia si no puedes demostrarlo a través de los registros
oficiales. Esta situación supone una especie de triunfo del control a
través de la representación (o información) sobre la realidad física
y biológica.

Este hecho es relativamente independiente de la
socialización en el ciberespacio en el que uno puede adquirir
diversas identidades independientemente de su cuerpo real de datos.
Por eso los hacklab no abandonan el ciberespacio como espacio
legítimo de comunicación y coordinación, pero buscan resituar el
cuerpo y el encuentro \emph{presencial} como un momento
insustituible, como un espacio que no se puede \emph{re-presentar}
completamente en el universo informacional.

En el movimiento o desplazamiento que va de la sociedad al
laboratorio se recogen, pues, toda una serie de problemáticas
sociales (tanto de las sociedad localizada, como del ciberespacio y
de la sociedad global) y se insertan en procesos locales y virtuales
que reunen a máquinas y personas en torno a un espacio presencial
de encuentro y experimentación que se refuerza a traves de diversas
redes de comunicación e información. La pregunta es ahora ¿qué sucede
en ese espacio?


\subsection{En el laboratorio}

Los cuerpos dispersos con sus experiencias y habilidades diversas (ensamblados a través de máquinas y proyectos, hondas y pantallas) se
unen así para crear una red de intercambio de habilidades. A
través de estas redes de intercambio de habilidades el
hacklab también se convierte en sujeto tecnológico y político, en un
colectivo que busca superar los límites del aislamiento y la
especialización tecnológica para la experimentación y la creación
colectiva con fines sociales y reflexivos.

\subsubsection{Objetos desperdigados en un hacklab}

Un repaso por los objetos característicos que pueden
encontrarse en la mayoría de los hacklabs quizás nos ayude a
comprender lo que sucede dentro y la forma en la que funciona esa red
de intercambio y coordinación de conocimientos y técnicas.

\begin{description}

\item[Procesadores 486:] La renovación constante de material
informático para hacer funcionar nuevos programas y sistemas
operativos (sin los cuales la transferencia de archivos en formatos
cerrados como Word resulta imposible) no es más que una exigencia del
capitalismo para acelerar los ritmos de consumo. La socialización de
las tecnologías a través del mercado impone ritmos y necesidades que
no responden a las de la sociedad. Los procesadores 486 son un
ejemplo del material que queda absoleto en ese proceso pero que
resulta absolutamente útil, siempre y cuando la utilidad sea
definida por el usuario y no por un mercado que intenta imponer
estándares y modalidades de uso para el consumo de otros productos
de mercado. Reciclar es una actividad permanente en los hacklab una
actividad que va más allá de la mera reutilización.

\item[Destornillador:] El destornillador es una herramienta
fundamental para desensamblar ordenadores y ensamblar componentes. El
destornillador es el símbolo de ese reciclaje pero también de dar
otros usos a los artefactos tecnológicos. El ensamblaje creativo no
es sólamente el proceso de reciclar componentes para reconstruir
máquinas que recuperen su funcionalidad (utilidad) original sino
sobre todo para romper esa funcionalidad pre-especificada. Ese acto
de ruptura y desensablaje se convierte así en un acto de liberación y
el ensamblaje en una necesidad de (re)creación tecnológica.

\item[Cable de red:] Un espacio lleno de ordenadores y atravesado de
cables de red es un espacio tecnológico conectado. Conectar aparatos,
proyectos y otras redes es un trabajo típico del laboratorio hacker.
Siempre quedan cables sueltos: las redes en los hacklab (ya sean
éstas redes de ordenadores, de proyectos políticos o de intercambio
de saberes y técnicas) son siempre redes abiertas a nuevas
conexiones. Las redes de ordenadores de los hacklab (conectadas a
internet) se convierten también en redes públicas de acceso libre (y
gratuito) utilizadas por indivíduos y colectivos para sus
necesidades comunicativas e informáticas. La red permite a su vez
experimentar la gestión tecnológica de forma colectiva (rompiendo
así con el uso y consumo individualista y aislado al que fuerza el
mercado). Los sistemas UNIX, como GNU/Linux, permiten a cualquier
usuario acceder a sus archivos y su configuración desde cualquier
terminal de una red, se rompe así con la estructura característica de
la tecnología de consumo de \emph{un usuario, un ordenador}.

\item[Servidores:] La experimentación colectiva con la red exige
también decidir colectivamente la estructura del servidor, la forma
de compartir archivos, de estructurar, en definitiva, la interfaz de
una red para que sea accesible a todos y desde cualquier terminal. En
esta línea resulta especialmente interesante el proyecto
``sinroot'' del hacklab de Vallekas que busca anular la figura del
administrador central de la red (el superusuario o root) y romper una
de las separaciones y asimetrías de poder más enraizadas en los
sistemas informáticos: el de administrador/usuario.

\item[Una lata de melocotón en almibar:] Las tecnologías wifi de
conectividad sin cables permiten superar las dependencias
(económicas, tecnológicas y de gestión) con las grandes operadoras de
cable. El compromiso de los hacklab con las redes metropolitanas
wireless (sin cable) es una apuesta por las redes de comunicación
autogestionadas y autónomas, una forma de cortocircuitar el control
físico de las redes. Cuando no directamente involucrados en la
creación y mantenimiento de estas redes los hacklab suelen ser nodos
activos de las mismas. La experimentación con el alcance y posibilidades de las
tecnologías wifi, su uso como infraestructura comunicativa para
acciones políticas o los talleres de creación de antenas son
prácticas típicas de los hacklab.

\item[Manuales:] Una colección de manuales es típica de todos los
hacklab: poner a disposición social el conocimiento necesario para la
autogestión tecnológica. Pero el hacklab no sólo recicla, fotocopia o
imprime manuales sino que también los genera. A diferencia de la
mayoría de manuales producidos por editoriales, los manuales libres
permiten la colaboración y la mejora constante, además de la libre
difusión y copia.

\item[Regrabadora de CDs:] La libre difusión de conocimientos y
técnicas es una de las tareas fundamentales de la cultura hacker.
En este sentido las impresoras y regrabadoras de CDs son objetos
característicos también de los hacklab en los que se construyen
centros de copia libre de material información (documentación,
música, software, vídeo, etc.) con licencias copyleft, como el
copycenter del hacklab madrileño WH2001\footnote{
\htmladdnormallink{
http://acp.sindominio.net/article.pl?sid=03/04/18/1840225\&mode=thread}{
http://acp.sindominio.net/article.pl?sid=03/04/18/1840225&mode=thread
}}.
La comunidad copyleft es un conjunto de actores y productores de
software, música, literatura, ciencia, etc. que, sin renunciar a la
autoría de sus obras, pone éstas a disposición colectiva a través de
licencias copyright invertidas o copyleft\footnote{ Podemos aquí
citar tres de los referentes más importantes de la comunidad copyleft
que han desarrollado licencias específicas: \begin{itemize} \item El
proyecto GNU y la Free Software Foundation: \texttt{
\htmladdnormallink{http://www.gnu.org}{http://www.gnu.org}} \item
Creative Commons: \texttt{
\htmladdnormallink{http://www.creativecommons.org}{
http://www.creativecommons.org}} \item Art Libre -- Copyleft
Attitude: \texttt{ \htmladdnormallink{http://www.artlibre.org}{
http://www.artlibre.org}} \end{itemize} } (extensión de la forma
jurídica del software libre al conjunto de la producción inmaterial).
Los hacklab forman parte activa de esta comunidad, especialmente en
su vertiente tecnológica y de software, y en la defensa de la
libertad de flujo de la información tanto contra las barreras
y maquinarias legales (copyright, patentes) como contra las
tecnológicas (explorando los límites y las alternativas técnicas a los dispositivos de  control de libre copia y distribución de información).

\item[Sillas en círculo:] Indudablemente las mesas son
necesarias para apoyar cosas como los ordenadores y las
sillas para permitir un postura cómoda en la que
trabajar. Pero las mesas y las sillas de un hacklab no son sólo una
herramienta para situarse en frente de la pantalla del ordenador;
son también, y sobre todo, dispositivos para crear un espacio de
reunión y discusión, de trabajo colectivo y educativo. Cursos,
talleres, conferencias y debates son habituales en los hacklabs.
Así, por ejemplo, una \emph{install-party} (o fiesta de instalación)
es una sesión en la que se instala el sistema operativo GNU/Linux en
diversas máquinas mientras se comparten conocimientos sobre la
instalación y uso; un evento de especial interés para quienes
quieren migrar su sistema de software propietario a software libre.
También se desarrollan cursos de iniciación a GNU/Linux, a redes,
creación de páginas web y otros recursos telemáticos. Los talleres
suelen tratar temas más específicos y técnicos como la creación de
antenas, el uso de algún programa específico, lenguajes de
programación, etc. Muchos talleres no incluyen un ``profesor'' que
sepa de antemano el temario y se convierten en una especie de sesión
autodidacta a escala colectiva en la que los conocimientos dispersos
de los participantes y los materiales compartidos (tutoriales,
manuales, howtos, etc.) son la fuente principal de un conocimiento
que va tomando forma durante el desarrollo del taller. Pero las
sillas en círculo son sobre todo el símbolo de la asamblea. La
asamblea presencial (junto con la virtual) es el organo de decisión y
coordinación principal en un hacklab, la toma de decisión se resuelve
por consenso, la inteligencia es colectiva, resultado de esa red de
intercambio de habilidades, conocimientos y pasiones que se da entre
los participantes.

\end{description}

\subsubsection{Producción en el hacklab: la transformación de cajas negras en
herramientas sociales transparentes}

La teoría de la red de actores \footnote{
Esta teoría está desarrollada en Latour, B. y Woolgar, S.
\emph{Laboratory Life: The Construction of   Scientific Facts}.
Princeton University Press, 1986. y en Latour, B. \emph{Pandora's
Hope: Essays on the Reality of Science Studies}. Harvard University
Press, 1999.
} muestra como la producción tecnocientífica
esconde procesos de reducción de complejidad y de relaciones de poder
que dificultan una reapropiación abierta de los productos
tecnocientíficos por parte de la sociedad. De acuerdo a esta teoría
las comunidades tecnocognitivas están compuestas por seres humanos,
aparatos, instituciones, redes electrónicas, publicaciones y un largo
etcétera de mecanismos y agentes de tal modo que los seres humanos no
pueden entenderse aisladamente como productores de conocimiento sino
sólo insertos en una compleja red de referencias, artefactos e
instituciones. Incluso el producto tecnocientífico de estas redes se
reintroduce en la propia red convirtiéndose en un actor más. Sin
embargo para que la red sea productiva se requiere una reducción de
la complejidad. En un proceso (que los autores denomininan de
\emph{translación}) sub-redes del proceso son representadas por
\emph{actantes} que se convierten en cajas negras (\emph{black-box})
para los otros componentes de la red. Estos actantes comprimen la
complejidad de los procesos de la subred que los genera para poder
ser re-introducidos con efectividad en los procesos de una red más
amplia. De esta manera los black-box o actantes se convierten en
entidades unificadas que son utilizadas por otros actores de la red o
se convierten ellos mismos en actores. El punto de translación se
convierte así en espacio de poder y control, de tal manera que los
procesos de translación se convierten en fuente de orden social
dentro de la propia red, ya que determinan los ensamblajes de
(re)organización de las interacciones dentro de ella. Estas cajas
negras no sólo esconden la complejidad producida sino el entramado de
relaciones de poder y los discursos de la subred productora. Las
cajas negras pueden tener la forma de herramientas (artefactos
materiales), organizaciones (cuando está representadas por un ser
humano) o conceptos clave (cuando son el resultado de un proceso
cognitivo). Las cajas negras son máquinas (tal como han sido
descritas anteriormente) cuya estructura permanece oculta tanto para
facilitar su reinserción en el sistema tecnológico como para
responder a intereses de dominio y dependencia por parte de los
productores.

Dos factores acentúan la jerarquización de poder en la producción
tecnocientífica (financiada con dinero público pero socializada
casi exclusivamente por el mercado):
\begin{enumerate}
\item La necesidad de la tecnoeconomía capitalista de cerrar
las cajas negras y dificultar el acceso a los procesos que encierran
para aumentar así la competitividad en los procesos de innovación y
aumentar la dependencia del consumidor. Una necesidad que se
satisface a través de patentes, secretos de empresa, del código
cerrado en el desarrollo de software, de tecnologías opacas, etc.
\item La complejidad creciente de la producción tecnocientífica junto
a la hiperespecialización que se va dando en el proceso. Un proceso
de especialización que aisla al técnico en un dominio específico en
el que se le exige el máximo rendimiento pero desde el que se pierde
una visión de conjunto y sentido (más allá de la transacción
económica del servicio prestado y el ensamblaje de su trabajo con
las especialidades más próximas).
\end{enumerate}

A través del uso, creación y difusión del software libre
%explicar lo que es softlibre
y de la experimentación con y a través de él los hacklab rompen con
los privilegios de poder de los puntos de traslación en los que se
producen las cajas negras que caracterizan a la producción
tecnocientífica. No se trata tanto de descomprimir para siempre la
complejidad de esas cajas y de hacer que todo el mundo sea experto en
todo. Se trata más bien de abrir los procesos de producción de las
cajas, de situarse en los procesos de traslación, de hacerlos
accesibles a quienes lo necesiten y de reunir para una acción o
proceso social concreto las herramientas, las habilidades y los
conocimientos necesarios para que las relaciones de poder
critalizadas en esas cajas puedan ser reconfiguradas deacuerdo a unos
objetivos dados (determinados por las necesidades de uso social y no
por los diseños preespecificados por los intereses de mercado de las
grandes corporaciones tecno-económicas). Además de la libertad de
difusión y copia, es el código abierto y el proceso de producción
participativo lo que otorga al software libre las características
necesarias para su reapropiación social. Los programas libres son
potencialmente transparentes tanto en su proceso de producción como
en las versiones listas para uso (a pesar de que pueda aparecer como
caja negra para un usuario no experto). Es por ello que el uso,
difusión y desarrollo del software libre es una característica común
a todos los hacklabs.

Al mismo tiempo la experimentación tecnocientífica colectiva
fuera de las intituciones laborales y de los roles allí asumidos
permiten una comunicación e interacción entre especialistas que rompe
con el aislamiento. Esta ruptura del aislamiento hiperespecializado,
en procesos de conflicto y experimentación, permite construir una
visión global de la tecnología y de sus consecuencias políticas y
abre las puertas para el surgimiento de una subjetividad
tecnopolítica. Una subjetividad tecnopolítica crítica, en tanto que
la comunicación entre especialistas permite al creación de esa visión
global, y práctica, en tanto que la red de intercambio de habilidades
y la inteligencia colectiva genera un poder tecnopolítico colectivo
inalcanzable para los indivíduos aislados.


\subsubsection{Investigación colectiva en el hacklab: experimentación distribuida e integrada}

Los productos de la reducción de complejidad en las redes de
actores hacktivistas se crean y se destruyen constantemente en
proyectos, espacios y acciones que se condensan y se diluyen en
mútiples dimensiones, en una topología tecnopolítica dinámica en
constante reconfiguración: un espacio rizomático de saberes, técnicas
e intervenciones tecnopolíticas.

Al margen de las charlas, talleres y cursos específicos que tienen
lugar en los hacklab, lo más interesante surge de los proyectos que
engloban habilidades de diversos indivíduos, que se conectan con
otros colectivos y procesos. Proyectos que comprenden momentos de
acción junto a momentos de apredizaje (aprender haciendo), discusión
y práctica, investigación y producción. Por ejemplo la creación de un
programa que creara registros (logs) aleatorios de visitas a un
servidor y la difusión del mismo programa se convierte en un punto
nodal atravesado de experiencias colectivas de creación, aprendizaje,
estrategia, diversión, expresión y reflexión. En el mismo proyecto
convergen las habilidades necesarias para programar en perl (un
lenguaje típico de scripts para el sistema operativo), el diseño del
marketing político del producto, el proceso de estructuración
de un programa, cursos sobre el funcionamiento del almacenamiento de
datos y la reflexión sobre el control gubernamental y corporativo
del flujo de datos en la red. Por lo tanto un proyecto
hacktivista de un hacklab agrupa código de alto nivel, de bajo nivel
y también otros códigos que atraviesan al ser humano en múltiples
dimensiones (códigos asamblearios, estéticos, políticos, etc.) en un
proceso que sirve de aprendizaje, socialización, producción y acción
política al mismo tiempo.


\subsection{Del laboratorio a la sociedad}

Retomando el análisis de Latour, para que el trabajo en el
laboratorio tenga un efecto sobre la sociedad, hará falta que el
laboratorio se extienda, extienda sus condiciones de verificación,
sus métodos de evaluación, sus procedimientos para que estos sean
aplicables más allás de los muros del laboratorio. La forma habitual
en la que la producción tecnocientífica se extiende a la sociedad es
a través del mercado con las consecuencias obvias de ofrecer sólo
cajas negras (máquinas opacas) orientadas a maximizar el beneficio
económico (y la carrera de consumo) a corto/medio plazo.

Los mecanismos de extensión de los hacklab a la sociedad son quizás
los más elaboradorados y suponen, sin duda, una de las
características más expecíficas de los hacklab frente a otras formas
de activismo tecnopolítico y sobre todo frente a los laboratorios
tradicionales. El flujo que va del laboratorio a la sociedad es un
aspecto muy desarrollado por dos razones. La primera es la tarea
asumida de socializar y difundir herramientas tecnológicas, saberes y
técnicas para facilitar una autogestión tecnológica global. La
segunda es la actitud de intervenir en los sistemas tecnológicos para
defender espacios de libertad, abrir nuevas posibilidades de acción y
desencadenar procesos de liberación y reapropiación tecnopolítica.

Programas de radio, encuentros o jornadas entorno a las redes
wireless\footnote{Como las de Metabolik BioHacklab (\htmladdnormallink{
http://www.sindominio.net/metabolik/jornadas\_wireless\_c.html}{
http://www.sindominio.net/metabolik/jornadas_wireless_c.html}) o las del Hacklab de Vallekas (\htmladdnormallink{
http://kaslab.sinroot.net/jornadas/}{http://kaslab.sinroot.net/jornadas/}
)}, charlas sobre cifrado, funcionamiento de redes o hacktivismo, cursos
de instalación y uso de GNU/Linux, creación y difusión de manuales y
distribuciones de GNU/Linux, son formas de transmitir y socializar
las producción tecnocientífica en los hacklab. El hecho de estar,
generalmente, situados en Centros Sociales Okupados Autogestionados
(CSOA), facilita a su vez esta labor de socialización (así como el
movimiento de la sociedad al laboratorio). Otra forma de difusión que
es a la vez una máquina de uso directo es la distribución
autoistalable de Debian GNU/Linux \emph{X-Evian}\footnote{ El nombre
de esta distribución condensa varios significados: Xevian es el
nombre de un miembro de Metabolik y de BilboWireless que murió de
forma imprevista meses antes de que diera a luz la primera versión
de esta distribución; al mismo tiempo X-Evian se desarrolló con la
intención de ser utilizada por primera vez en la contracumbre del G8
en Evian (Francia) y además el nombre X-Evian recuerda la
distribución Debian sobre la que está basada. La página web de
desarrollo de esta distribución activista puede encontrarse en:
\htmladdnormallink{http://www.e-oss.net/x-evian/}{
http://www.e-oss.net/x-evian/} } que desarrolla Fiz junto a sus
compañeros de Metabolik BioHacklab (el hacklab de Bilbao). Esta
distribución está orientada a activistas y mediactivistas, se
autoistala en casi cualquier ordenador y no toca el disco duro con lo
que puede utilizarse en cualquier equipo sin necesidad de dañarlo o
modificarlo. La distribución incluye además toda una serie de
programas de encriptación, edición de video, retoque fotográfico
etc., además de las aplicaciones típicas de ofimática, navegador,
gestor de correo, etc. La distribución incluye una página web de
inicio con toda una serie de links a páginas activistas así como la
documentación necesaria para hacer uso de las herramientas que
incluye.

El \emph{hacking the streets} (hackeando las calles) es también una
iniciativa característica de la difusión pero que también encierra
aspectos interventivos. Realizado por primera vez por Kernel Panic
(hacklab de Barcelona) el \emph{hacking the streets} está inspirado
en el movimiento británico Reclaim The Streets y el objetivo es
visualizar el desarrollo de tecnologías alternativas sacándolas de
los muros de los laboratorios, empresas y universidades a la calle
para mostrar su accesibilidad y el potencial de uso social que
poseen. El \emph{hacking the streets} es además una forma de protesta
festiva, educativa y participativa en la que se conbinan ordenadores,
música, charlas e instalaciones de Debian GNU/Linux. A modo de
\emph{happening} el \emph{hacking the streets} rompe con el
aislamiento e individualismo característico del uso tecnológico para
reclamar la calle y los espacios públicos como espacios de
cooperación, intercambio y solidaridad tecnopolítica.

Las redes de intercambio de habilidades, el aprendizaje colectivo y
los procesos de comunicación dentro del hacklab permiten el
surgimiento de una capacidad de crítica y acción que se condensa en
proyectos tecnopolíticos interventivos. Un ejemplo de ellos es la
acción directa telemática\footnote{
\htmladdnormallink{http://sindominio.net/metabolik/adt/}{
http://sindominio.net/metabolik/adt/}
}, la guerrilla de la comunicación en el ciberespacio, o la
producción de programas de carácter hacktivista (como ).



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Hay una frontera que los laboratorios tradicionales mantienen
celosamente: la autoridad experimental y el control sobre el método.
Aquí es también donde los hacklabs se enfrentan al concepto
tradicional de laboratorio fomentando la actitud experimental, la
autogestión tecnológica a otros espacios sociales, defendiendo que el
la producción tecnocientífica de tecnologías de comunicación e
información la autoridad última es siempre la sociedad que se
construye desde ellas. Es por ello que los hacklab (además de
compartir espacios, métodos y prácticas) encuentran en los CSOA una
continuidad de experimentación y desarrollo. En palabras de Blicero
(miembro del Hacklab LOA de Milán): ``Dos características
fundamentales de le ética hacker son la voluntad de dar a los
saberes la máxima posibilidad de circulación y el deseo de comprender
el funcionamiento de los mecanismos complejos para poder, a
continuación, reutilizarlos en favor de los propios deseos. Si
trasladamos esas características a un medio no técnico, es muy fácil
identificar a los centros sociales okupados y a los espacios
autogestionados como intentos claros y evidentes de reality hacking.
La convergencia de ambos motivos (el histórico y el
``comportamental'') han hecho que los hacklabs y las experiencias de
autoorganización compartan espacios y recorridos.''\footnote{
Conversación con Blicero sobre la experiencia del LOA Hacklab de
Milán. Entrevista realizada por Aris Papathéodorou y Ludovic Prieur
en la revista \emph{Multitudes}, 5. Versión castellana traducida por
Daniel Gil en: \\
\htmladdnormallink{
http://www.sindominio.net/labiblio/doc/loahacklab.htm}{
http://www.sindominio.net/labiblio/doc/loahacklab.htm}. }

%Cuando existe una
%norma de utilidad o una norma epistémica puede darse la autoridad
%experimental, pero cuando las TIC se convierten en máquinas que
%estructuran la vida y la comunicación social, es la sociedad misma
%la que debe evaluar la eficacia de una tecnología, bla, bla, bla.


\subsection{Hacklab como laboratorio tecnosocial}

El flujo de laboratorio a sociedad, y de sociedad a laboratorio es
tan intenso que apenas merece la pena hacer la distinción, aunque nos
haya servido como guía para ir des-cubriendo una serie de practicas y
actitudes. De hecho si observamos los dos extremos juntos descubrimos
una conclusión que no puede comprenderse si los entendemos
separadamente: los hacklabs son una forma de construir sociedad, pero
de una forma especial: construyendo y deconstruyendo las interfaces,
las redes y las herramientas informáticas para una comunicación e
interacción liberadas, experimentando con ellas, en un proceso
abierto y participativo que busca el conflicto social y la dificultad
técnica como espacios en los que ir construyendonos a nosotros
mismos.




\section*{Listado de hacklabs y colectivos/espacios similares}

\subsection*{Hacklabs}

HACKLABS.ORG
\htmladdnormallink{http://www.hacklabs.org}{http://www.hacklabs.org Hacklabs.org}


\subsubsection*{Estado español}

Kernel Panic BCNhacklab (Barcelona)
\htmladdnormallink{http://sindominio.net/kernelpanic/}{
http://sindominio.net/kernelpanic/}

Metabolik BIOhacklab (Leioa-Bilbo)
\htmladdnormallink{http://www.sindominio.net/metabolik}{
http://www.sindominio.net/metabolik}

Wau Holland 2001 (Cielito Lindo) MADhacklab (Madrid)
\htmladdnormallink{http://sindominio.net/wh2001}{
http://sindominio.net/wh2001}

La Casa Encantada (Galicia FALTA COMPOSTELA?)
\htmladdnormallink{http://www.casaencantada.org/hacklab/}{
http://www.casaencantada.org/hacklab/}

Vallekaslab (Vallecas, Mad)
\htmladdnormallink{http://vallekaslab.ath.cx/}{
http://vallekaslab.ath.cx/}

La Cuca Albina (Alacant)
\htmladdnormallink{http://sindominio.net/lacucalbina/}{
http://sindominio.net/lacucalbina/}

Downgrade (Zaragoza)
\htmladdnormallink{http://sindominio.net/zgz-hl/}{
http://sindominio.net/zgz-hl/}

Kakelbont (Vitoria-Gasteiz)
\htmladdnormallink{http://kakelbont.org}{http://kakelbont.org}

Tenes777 (Parets del Valles, Barcelona)
\htmladdnormallink{http://www.tenes777.tk/}{http://www.tenes777.tk/}



\subsubsection*{Italia}

BO (Bologna)
\htmladdnormallink{http://hacklabbo.cjb.net/}{http://hacklabbo.cjb.net/}

Freaknet Medialab (Catania)
\htmladdnormallink{http://freaknet.org/}{http://freaknet.org/}

FI (Firence)
\htmladdnormallink{http://firenze.hacklab.it/}{http://firenze.hacklab.it/}

Reload (Milano)
\htmladdnormallink{http://reload.realityhacking.org/}{
http://reload.realityhacking.org/}

Avana (Roma)
\htmladdnormallink{http://avana.forteprenestino.net}{
http://avana.forteprenestino.net}

Underscore\_TO (Torino)
\htmladdnormallink{http://www.autistici.org/underscore}{http://www.autistici.org/underscore}

Hacktung (Palermo)
\htmladdnormallink{http://www.autistici.org/hacktung}{
http://www.autistici.org/hacktung}

Spinhacker404 (Genova)
\htmladdnormallink{http://www.ecn.org/sh404/}{http://www.ecn.org/sh404/}

Bidone Hacklab (Asti)
\htmladdnormallink{http://www.hacklabasti.cjb.net}{http://www.hacklabasti.cjb.net}

Hackwood (Padova)
\htmladdnormallink{http://www.synusia.net/hackwood/}{http://www.synusia.net/hackwood/}


\subsubsection*{México}

OventHack (Chiapas)
\htmladdnormallink{http://www.oventhack.org/spanol/index\_spa.htm}{
http://www.oventhack.org/spanol/index_spa.htm}



\subsection*{Otros colectivos y espacios afines a los hacklabs}

\subsubsection*{Inglaterra}

ACCESS: Street Level Electronic Media Lab (Sheffield)
\htmladdnormallink{http://access.lowtech.org}{http://access.lowtech.org}

A2:RT Access To Recycled Technology (Birminghan)
\htmladdnormallink{http://a2rt.org/}{http://a2rt.org/}


\subsubsection*{Croacia}

Monteparadiso (Pula)
\htmladdnormallink{http://squat.net/monteparadiso}{http://squat.net/monteparadiso}

Mama (Zagreb)
\htmladdnormallink{http://www.mi2.hr/eng/}{http://www.mi2.hr/eng/}


\subsubsection*{Alemania}

Chaos Computer Club (mucho más que un hacklab)
\htmladdnormallink{http://www.ccc.de/}{http://www.ccc.de/}

Lotec (Berlin)
\htmladdnormallink{http://lotec.squat.net}{http://lotec.squat.net}

Subsignal (Weimar)
\htmladdnormallink{http://www.subsignal.org/subsignal/}{http://www.subsignal.org/subsignal/}


\subsubsection*{Holanda}

ASCII: Amsterdam Subversive Code for Information Interchange (Amsterdam)
\htmladdnormallink{http://squat.net/ascii/ }{http://squat.net/ascii/}

PUSCII: Utrecht free internetworkplace (Utrecht)
\htmladdnormallink{http://squat.net/puscii/}{http://squat.net/puscii/}


\subsubsection*{Suiza}

Egocity (Zurich)
\htmladdnormallink{http://www.egocity.net/}{http://www.egocity.net/}


\subsubsection*{Francia}

Print (Dijon)
\htmladdnormallink{http://print.squat.net}{http://print.squat.net}


\subsubsection*{Eslovenia}

Cyberpipa
\htmladdnormallink{http://www.cyberpipe.org/}{http://www.cyberpipe.org/}


\newpage

\begin{quote}
\begin{small}

\textit{Por años, meses y días redes y comunidades de indivíduos han ido intercambiando saberes, proyectando mundos, experimentando juguetes y dispositivos. Venimos desde mil pensamientos diferentes, somos migrantes de la metrópolis y de la red, buscamos un lugar donde crear con prácticas semejantes un espacio-tiempo divergente. Para ensamblar otra vez la realidad, necesitamos un taller para recombinar sus elementos. Queremos construir, en una ciudad de falsas seguridades y verdadero miedo, un lugar hecho de imaginario y sueños y carne y metal y bits.}

\textit{Nuestro profano consciente esta lleno de tecnología analógica/digital, info-comunicación, comparticipación, procomún, distrubución memética y mucho mucho más.}

\textit{Los cuatro puntos cardinales no son suficiente. Con Marte tan cercano a la Tierra, ahora es tiempo para una nueva constelación reticular, para recompilar un bioware entrópico, para sorprender(nos) con nuevos vivísimos efectos especiales y afectos vitales.}

\end{small}
\end{quote}

 Reload, Hacklab Milano, 14 de Septiempre de 2003.

\end{document}
