Un piso en Barcelona es ahora 20 veces más caro que uno idéntico en 1986

Cuando hace 20 años, un viernes 17 de octubre de 1986, Barcelona recibió el regalo de organizar los Juegos Olímpicos de 1992, la ciudad era otra. Veinte años no parecen gran cosa pero para Barcelona esos dos decenios han significado una revolución. La ciudad de ahora no tiene nada que ver con la de entonces, es más estructurada, más luminosa, más multicultural pero también mucho más cara. La fiebre olímpica que se desató a partir de aquel día fue el pistoletazo de salida para empezar a subir los precios de los pisos. Según un estudio de El Periódico de Catalunya, un piso tipo en el corazón del Carmel costaba en 1986 3,35 millones de pesetas (20.134 euros) mientras que hoy el precio ronda los 59,5 millones de pesetas (358.000 euros). Para un piso casi idéntico se paga 18 veces más. La única ventaja es que los tipos hipotecarios están al 3,6%, mientras que en 1986 se acercaban al 12% y aún no habían terminado de subir. En la zona de Diagonal Mar las diferencias son aún mayores: un piso en la calle Taulat costaba 2,25 millones de pesetas (13.523 euros) pero ahora no se encontraría nada de similares características en la misma calle por menos de 110 millones de pesetas, casi 50 veces más. (El Periódico de Catalunya, domingo 15 Octubre 2006)