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VICTIMAS Y
VERDUGOS
Según el PP: Homenajear a las múltiples victimas del Franquismo
es hacer "homenajes con olor a naftalina". Desde luego que el
PP esta de mas en cualquier homenaje a los/as luchadores/as antifascistas,
pero no es eso lo que nos molesta sino el intencionado olvido que se quiere
hacer de miles de muertos y represaliados.
Hay quienes preferimos mantener la memoria activa y recordar no solo a
los miles de fusilados o ejecutados a garrote vil y a los presos políticos.
La guerra y la dictadura tuvieron muchas otras caras oscuras, que interesadamente
han permanecido ocultas, como ocultos permanecen en las cunetas y las
fosas comunes los cuerpos de miles de personas.
Ocultos y en silencio permanecen, salvo por unos cuantos libros y no los
de enseñanza desde luego, los miles de trabajadores/as esclavos
en campos de concentración como aquellos que construyeron el Valle
de los Caídos, que aun permanece como un monumento a la ignominia.
En el mismo Aragón, a tan solo unos kilómetros de Zaragoza,
los esclavos del Franquismo hacían trabajos forzados por un salario
ridículo.
Permanece también oculto el hecho de los niños y niñas
hijos de padres libertarios o republicanos que fueron encerrados en orfelinatos
y luego entregados a otros padres adoptivos. Existe incluso un documental
sobre ello. Seguro que en la tele pública no lo veremos.
Tampoco se habla mucho de aquellos que tuvieron que acudir forzosamente
a "combatir el comunismo" a Rusia en la División Azul
durante la Segunda Guerra Mundial para conseguir su libertad o la de alguno
de sus familiares. La mayoría murieron en el intento.
Asimismo hubo exiliados que volvieron en olor de multitudes, pero muchas
de las personas exiliadas retornaron a sus pueblos con un sentimiento
de hostilidad, de resquemor (probablemente mala conciencia) de sus antiguos
vecinos. Cuántas veces no oímos hablar del "rojo"
del pueblo como un personaje poco menos que maligno.
En muchos pueblos los luchadores antifascistas muertos en los campos de
concentración nazis ni tan siquiera han merecido una placa en su
memoria. La barbarie nazi mejor verla en la lista de Schlinder que acordarse
de que gente muy cercana fue también exterminada por su compromiso
activo contra el fascismo.
Pero de todos estos males la peor enfermedad es la del olvido o, aun peor,
la de la tergiversación y la mentira. Así pues el desprecio
del PP minimiza la magnitud de la masacre cometida durante el Franquismo
con el consentimiento, el silencio o la directa complicidad de personajes
como Manuel Fraga, el papaíto de Aznar, o ya en la transición
política Martín Villa, hoy día recompensado con diferentes
cargos públicos por hacer el "trabajo sucio". La mayoría
de los carniceros directamente responsables ya han muerto pero su camada
negra continua y ahora se les llena la boca de Constitución y Democracia.
A los antiguos matarifes por lo visto les pesa la conciencia y prefieren
una democracia con los armarios llenos de cadáveres. Siempre y
cuando no apesten mucho.
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