| Principio
y fín
El fín de la historia, las
ideologías han muertoo... consignas malintencionadas para un mundo
globalizado.
Ahora en 2003, cuando escuchamos
una serie de mensajes desmovilizadores; en plena decadencia de todo movimiento
contestatario en nombre de una presunta sociedad globalizada y del bienestar,
nos encontramos como a finales de siglo XIX.
Porque.. ¿ Qué mayor
felicidad tendrían los grandes teóricos del capitalismo
como Adam Smith que contemplar el panorama económoco y social actual?
Las ocho horas de jornada laboral
han pasado a ser poco menos que una quimera. Los movimientos migratorios
hacia las metrópolis coloniales proveen de mano de obra barata
al sector primario y secundario. En los paises del Sur la gente trabaja
por un sueldo de miseria en condiciones de semiexclavitud en las industrias
que no queremos en el mundo ¿rico?. Los sistemas de producción
están retornando al destajo y son l@s propios trabajadores/as quienes
hacen de vigilantes de la producción con sus compañeros.
Eso sí, el panorama histórico
varía en que nos encontamos en un escenario con varias potencias
económicas pero solo una militar que gobierna con mano de hierro
sobre sus colonias y a la que guía sobre todo el voraz consumismo
de sus habitantes que necesitán más petroleo para mantener
ese nivel de consumo.
Otra seria diferencia es que hace
un siglo muchas personas soñaban con derribar a las clases pudientes,
ahora se sueña con imitarlas aunque sea pisando a otros o viviendo
a expensas de un mundo póbre que cada vez es más pobre.
L@s revolucionari@s de finales del
siglo XIX pensaban que el acceso a la cultura de la clase obrera ( esa
clase donde a la que ahora nadie quiere pertenecer ) produciría
los cambios sociales necesarios. Se equivocaron. Hoy en día exixte
una posibilidad real de acceso a la cultura que es escasamente aprovechada
para generar un pensamiento libre. En la era de Internet las personas
vivimos frente a pantallas televisivas o informáticas , que lanzan
mensajes tremendamente simples, pero que generan un nivel de adhesión
al sistema nunca antes conocido. Todas las cadenas televisivas, las emisoras
de radio de mayor audiencia y la mayoría de los periódicos
más leídos son propiedad de cinco grandes grupos de comunicación.
Los intelectuales críticos
son algo residual, destinado a minorías "conscientes"
o bién pequeños resquicios en las columnas de opinión
de una prensa escrita qu epoca gente lee. Como mucho hace bonito citar
a Noam Chomsky James Petras, Eduardo Galeano o incluso Debord o Zerzan
(*). Siempre y cuando no se piense leer a fondo lo que nos cuentan claro,
ni mucho menos se piense en provocar reacciones coherentes con lo que
nos cuentan.
¿Y dicen que las ideas libertarias
son de tiempos pasados? Estamos volviendo al pasado.
Habrá quien nos acuse de pecar
de apocalipticos, pero este breve escrito no pretende más que ser
una invitación a releer la historia contemporanea y reflexionar
sobre lo sucedido y por una vez citar a Marx (con perdón): leer
la historia es predecir el futuro".
(*) Para quién no conozca
a estas personas en el CSA La Revuelta gustosamente le brindaremos infomación.
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