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Trás
el 11-M: mirando atrás
L@s
que siempre hemos estado por la transformación social revoltosa
y radical vivimos cuatro días de perplejidad tras los atentados
del 11-M.
La conclusión de toda la cadena de hechos que concluyeron con lo
que fue una auténtica revuelta popular como la que asistimos durante
la Jornada de Reflexión el 13-M ha sido rentabilizada políticamente
por el PSOE pero merece un análisis mucho más allá
del simple hecho electoral.
Si bien hemos asistido a la caída de un personaje que ya se nos
antojaba tan repulsivo como Aznar y de la oscura etapa del PP mediante
las urnas, se han producido cantidad de hechos muy confusos mezclados
con mucha rumorología sobre los que hay que detenerse.
Para empezar, a un sólo día de las elecciones, superando
el discurso oficial de la legalidad, miles de personas se movilizan, saltan
cordones de antidisturbios, gritan su rabia más que justificada,
señalan a quienes empezaron esta guerra que ha ido cumpliendo uno
a uno los más funestos presagios. Son movilizaciones sin banderas
ni partidos. En ciudades como Madrid las movilizaciones se extienden hasta
bien entrada la madrugada del 14-M. En todo el estado hay quien hace pintadas
en colegios electorales y sedes del PP.
Una segunda lectura ha sido que nunca ha estado tan a la vista del pueblo
llano la manipulación informativa. Generalmente este concepto,
puede resultar un demasiado abstracto, cosas para "intelectuales"
y
aunque todo el mundo tiene interiorizada la idea de que los medios nos
mienten no es fácil ver la mentira tan a las claras como la hemos
visto en estos días. ¿Servirá de algo? Seguramente
no para una mayoría
puesto que los *mismos* medios se encargan de sepultar las noticias y
las mentiras con otras noticias y otras mentiras, pero ahí queda
como ejemplo de lo que son capaces de hacer.
Tampoco hay que minusvalorar el hecho de la impiedad total de la clase
política representada por los líderes del PP. Hasta qué
extremos puede llegar alguien por mantenerse en el poder.
Y también queda el conjeturar sobre qué hubiera pasado si...Por
ejemplo si finalmente llegan a ser suspendidas las elecciones como se
escuchó que pretendían los PePeros.
O si los 9 millones de panolis que votaron al PP le hubieran dado la victoria
a un partido que no paraba de girar a la extrema derecha.
En muchas cosas sería engañarse pensar que el PSOE va a
cambiar en esencia algo. Ya los aguantamos más de 10 años
en el poder.....
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| EL
HOMBRE Y EL PERRO
Después de
casi 3000 años filosofando sobre la ética y la naturaleza
humana, después de toda la historia plagada de guerras, esclavitud,
tiranía, represión y desigualdades uno se asusta al ver
los resultados de los que algunos consideran como evolución del
hombre.
Después de tanta evolución el ser humano no sólo
ha sido incapaz de eliminar las desigualdades y fortalecer los grupos
sociales activos sino que avanza hacia la total mediatización por
los grupos de la "elite social".
El hombre dentro de su inmensidad metafísica y de sus cualidades
inherentes a sí mismo es susceptible de atravesar por procesos
de adiestramiento social en los cuales pierde gran parte de su naturaleza
convirtiéndose en algo distinto y antinatural, el individuo social,
que tiene grandes parecidos con el perro doméstico. A este proceso
de aprendizaje social lo llamamos socialización.
Con todo el cariño que me produce tal hermano animal, pasaré
a enumerar los parecidos entre ambas especies.
En primer lugar el perro, como especie, está muy estratificada,
por razas, tamaños o utilidad que el canino puede aportar al dueño,
queda pues el pedigrí de los perros callejeros como "lumpen
proletariado".
Quizá en lo que más se parecen ambas especies es la sumisión
al amo, que por palos que le den o por cambios de manos por las que éste
pase, siempre será leal, ladrará para comer y una vez alimentado
volverá a mover la cola y si es preciso volverá a recibir
palos. Recordemos aquel famoso anuncio de slogan "él nunca
lo haría".
El perro también atraviesa por su propia socialización o
adiestramiento para cumplir con su función de perro, triste fin
para un animal. En el caso del hombre tiene una gran serie de estructuras
sociales que velan por que el adiestramiento se realice y se perpetúe.
Como fijo Voltaire: "La civilización no suprime la barbarie,
la perfecciona".
Es curioso que la tendencia de la sociedad actual aislamiento, el stress,
la desaparición del pequeño comercio, los barrios de colmenas
antipersonales... están desvirtuando lo que podríamos entender
como sociedad. El hombre solo piensa en sí mismo.
Retornando otra vez a nuestro amigo peludo me gustaría que visualizáramos
la imagen del amo conduciendo a su perro con una correa tensa, ahorcándolo
y tirando de él, no es tan difícil trasladar esto a la vida
del adulto, ataduras económicas, hipotecas, desempleo, consumo,
coches...
¿Y qué es lo que pasa cuando un perro por una curiosa enfermedad
desarrolla la llamada rabia? De la perrera a la muerte. No puede compararse
también con la cárcel y la marginación? Los amos
hacen las leyes y como buenos animales las aceptamos sin ningún
tipo de planteamiento, porque, eso sí, estamos en una democracia.
Realmente todos los días me hago esta pregunta ¿Es posible
que se esté produciendo una mutación humana?
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