2.3
Embajadores 40. Informe técnico del edificio
2.3.1
Descripción del edificio
El edificio consta
de dos plantas destinadas a vivienda que ocupan la esquina, y de una nave,
antiguamente dedicada a panadería, comunicada con la primera y con
entrada independiente desde la calle Rodas nº 1.
La parte anterior
de esta nave, antes dedicada a despacho de pan, mantiene la misma
volumetría que el edificio de vivienda, dando a la calle Rodas un alzado
continuo.
La nave tiene una
única planta y está ocupada en buena parte por el horno, que aún
se conserva.
2.3.2
Descripción de los sistemas constructivos
La
construcción original es de muros de carga de espesor aproximado de 80
cm, de mampostería realizada con cascotes y mortero pobre. Sobre dichos
muros apoyan forjados de rollizos de madera y tabla, acabados con capa de arena
y baldosa hidráulica.
Paralela a la
fachada de la calle Rodas, una gran viga de madera, sobre pies derechos
también de madera, continúa el muro de carga central, y sirve de apoyo
al forjado de la segunda planta del despacho de pan.
La
tabiquería interior es de entramado de rollizos de madera, relleno con
ladrillo o cascotes y mortero.
La cubierta
está construida en su mayor parte mediante grandes pares y tirantes de
madera que apoyan en los muros principales. Las correas son de rollizos de
madera.
La estructura de
estas cubiertas ha sido reparada y apeada en algunos puntos que habían
sufrido deterioro.
La zona que ocupaba
la panadería parece de construcción posterior y los sistemas
constructivos son algo diferentes. Los muros de carga se realizaron con
ladrillo macizo, reforzado con machones también de ladrillo. Sobre ellos
apoyan cerchas de madera que salvan la luz de la nave de unos 7 m.
La parte central de
estas cerchas se ha cubierto con planchas onduladas translúcidas para
permitir el paso de la luz a la zona de trabajo.
Todas las cubiertas
son de teja árabe, sobre tablero de madera, y en algunas partes han sido
reparadas con planchas onduladas bajo las tejas para evitar la entrada de agua.
Las
carpinterías son de madera, con contraventanas de cuarterones.
La casa tiene tres escaleras. En la zona de vivienda, junto a la medianera correspondiente a la siguiente finca de la calle Embajadores, existe una escalera de caracol de piezas de fundición de hierro, y entre las dos crujías que forman la esquina, otra de obra de dos tramos en ángulo recto. Una tercera escalera de un solo tiro, de madera, permite el acceso desde la nave a la segunda planta sobre el despacho de pan.
2.4
Intervenciones realizadas por la Eskalera Karakola y propuestas. Del abandono
hacia la recuperación
Habitar un edificio
supone hacerlo habitable, y por tanto implica el realizar en él las intervenciones,
reparaciones y cuidados necesarios para que aquello sea posible. En el extremo
opuesto, abandonar un edificio, dejarlo vacío y deshabitado durante un
periodo prolongado de tiempo trae consigo el deterioro y, en muchas ocasiones
la ruina de los inmuebles; destrucción del patrimonio
arquitectónico de todos los ciudadanos que constituye y da
carácter al espacio urbano y en este caso, al barrio de Lavapiés.
En este sentido, recuperar un espacio abandonado para un uso social es
también contribuir a la preservación de la ciudad
histórica.
Desde que okupamos
la casa en 1996, han sido muchas las intervenciones y reparaciones que en ella
hemos realizado. Así, en los primeros días de la okupación
acondicionamos la casa para poder habitarla, lo cual nos llevó a reparar
tuberías, electricidad, y apuntalar ciertas zonas.
En 1998,
conscientes de la necesidad de una reparación de mayor envergadura en el
edificio, organizamos un Campo Internacional de Trabajo al que acudieron
mujeres de todas las nacionalidades. Durante los días de trabajo
colectivo (un mes en total), en constante intercambio y trabajo compartido con
nuestras arquitectas y arquitectos, realizamos varias intervenciones que
contribuyeron a mejorar sustancialmente el estado del inmueble. Hay que
apuntar, sin embargo, que de haber contado con mayores medios, nuestra
actuación habría tenido un alcance mucho mayor.
Entre otras cosas,
en este Campo de Trabajo reparamos medio faldón de la cubierta que da a
la calle Embajadores (obras que se habían iniciado con anterioridad),
apuntalamos distintas partes de la cubierta de la calle Rodas y demolimos un
forjado que presentaba peligro de derrumbamiento, sin entrar, eso sí, en
la nave, cuyo estado aconsejaba dejarla tal cual ante el peligro de movimientos
no controlados. Esta parte del edificio nunca ha sido habitada y es la que ha
sido demolida en las obras que ha realizado recientemente Gerencia Municipal de
Urbanismo (septiembre 2002 - enero 2003).
Posteriormente
hemos seguido realizando reparaciones puntuales. No obstante, es imprescindible
darse un paseo por los distintos espacios que conforman el edificio para
percatarse del cuidado y la atención que siempre le hemos dedicado. De
modo que La Eskalera Karakola es hoy un espacio que se ha ido moldeando y
transformando con el tiempo gracias a la intervención creativa de las
muchas mujeres que lo han habitado. Un espacio que refleja su uso colectivo, y
un espacio de mujeres, siempre en constante construcción y
ebullición. Un espacio alegre, generador de posibilidades y situaciones,
y generado, a su vez, por ellas. En el momento presente, desde nuestra propia
experiencia como usuarias de este espacio, somos conscientes de la urgente
necesidad de pasar a otro tipo de soluciones, más drásticas y
definitivas, acabando con la política de parcheados sucesivos y
recuperando para el barrio una de sus casas más antiguas.
Así, pues, consideramos imprescindible la rehabilitación total
del edificio situado en la calle Embajadores nº 40. Entendemos el
interés que ha manifestado Gerencia Municipal de Urbanismo por el
edificio, apuntalando sus zonas más inestables y demoliendo aquellas que
presentaban un mayor peligro, como una muestra de reconocimiento del valor del
inmueble y de la necesidad de su preservación. Mas lo entendemos
también como una medida de urgencia, temporal, a la que debe suceder la ineludible
intervención definitiva, precisamos, por lo tanto, que ponga fin a
los muchos años de precariedad que han caracterizado a estas paredes.
En la sección 3.2, presentamos nuestra propuesta de uso y de utilización del espacio rehabilitado del inmueble de la calle Embajadores nº 40. Es un esbozo de lo que podría ser el futuro centro social de mujeres en dicho edificio, realizado a partir de los sueños, las ideas y los deseos que tenemos respecto a él. Asimismo, adjuntamos una serie de planos en los que lo reflejamos.