Precarias a la deriva presenta... tercer taller de cuidados globalizados
(amas de casa, chachas, señoritas y cuidadoras en general)

Domingo 8 de junio, 18:00, en La Karakola (c/Embajadores 40, Metros
Embajadores o Lavapies)


Una deriva de las trabajadoras de cuidados nos llevó hacia el primer
taller de cuidados, y éste, a otro, y éste, a otro: y aquí estamos,
proponiéndoos el tercer taller de cuidados globalizados, donde, desde
distintos puntos, intentamos comprender y visualizar la realidad de los
cuidados, el enredo de los cuidados. Una realidad cercana, cotidiana,
omnipresente, pero muchas veces opaca, infravalorada. Un enredo inserto
en una maraña de dinámicas globalizadoras, relaciones de poder,
discursos legales y morales, prácticas y planteamientos feministas.

Os proponemos, os invitamos a, os queremos liar en la continuación de
este
debate y de esta reflexión conjunta. Partimos de los talleres
anteriores, de las ideas que han ido surgiendo, las que nos han contado
todas las mujeres que se han pasado por aquí y las que hemos discutido
junt@s. Partimos también del dossier que os recomendamos
(encarecidamente) como lectura previa a este tercer encuentro y que
podéis encontrar (parte) en
http://www.sindominio.net/karakola/precarias/cuidadosdossier.htm y
(entero) en Traficantes de Sueños (c/ Hortaleza 19, 1º dcha.).

Ya en este tercer taller, creemos que es hora de juntarnos simplemente
a debatir, a compartir ideas y experiencias. Y lanzamos unos ejes en
torno a los que hilar la discusión que, creemos, son prometedores.
Ejes
que ya han surgido en las ocasiones anteriores en que nos hemos juntado
a hablar, pero que no están cerrados. Claro está que hablando y
hablando, podemos derivar en terrenos bien distintos.
Pero, en todo
caso, como punto de arranque, ahí van:

¿Estamos viendo y viviendo una "crisis de los cuidados"? ¿Qué significa
esto?
¿Hay gente que necesita que la cuiden y que no recibe ese apoyo?
¿Son los costes del cuidado demasiado grandes? ¿En base a qué dinámicas
de poder se distribuye el cuidado, el recibido y el dado, el auto-
cuidado? ¿Significa esta crisis una quiebra (o al menos, una fractura)
del modelo social? ¿Se está dando una ruptura o una reordenación de la
división sexual del trabajo? ¿Es una reordenación del capitalismo en
busca de nuevos espacios de valorización, de nuevos terrenos de
obtención de beneficios? ¿Es una quiebra del modelo de varón, modelo
normativo y normalizado? ¿Es el hombre occidental, blanco, clase media,
hetero, que va al mercado sin más equipaje que su capital humano, un
referente social válido? ¿Quién o quiénes están o estaban detrás?

Y esta "crisis", ¿puede visibilizarse en torno a un conflicto de
tiempos? Los tiempos de vida y los tiempos para el mercado: ¿se
distinguen?, ¿se confunden?, ¿se contraponen?, ¿se prioriza uno sobre
el otro? ¿Podemos hablar de este conflicto como una expresión visible
de un conflicto más profundo, una contradicción fundamental entre la
lógica del mercado, de empresa, de acumulación, y la lógica de la vida,
del cuidado de la vida? ¿Hemos priorizado socialmente a los mercados
capitalistas y sus necesidades?
¿Priorizar a los mercados pone en
riesgo la vida?
¿En qué se concreta esto (si es que ocurre)?

Y, en una sociedad con lógicas contrapuestas y estrechamente vinculadas
a la (¿eterna?) división sexual del trabajo, ¿cuál es el imaginario
social del cuidado? ¿Vemos el cuidado como algo tedioso, monótono, el
marrón que te impide ser libre y que a ver a quién le toca? Desde un
posicionamiento feminista, desde nuestras diferentes localizaciones
vitales, ¿es éste el imaginario que asumimos?, ¿el que cuestionamos?
¿luchamos por valorar el cuidado dentro de una valoración de la
interdependencia, el apoyo mutuo... frente o contra una idea descarnada
de la independencia individual como máxima aspiración vital?

¿Y tienen todas estas preguntas que ver con una crisis de la
emancipación? Una reivindicación feminista vital, el acceso a los
mercados de trabajo, la independencia económica (monetaria), ¿en qué he
resultado?
¿en qué imagen del cuidado se basaba?, ¿cómo la releemos
ahora, en este contexto de reordenación social, de precariedad en el
empleo, de doble presencia/ausencia, de tensión entre la independencia
y el cuidado mutuo?

Esa crisis de los cuidados, ¿hasta qué punto puede resolverse o se está
intentando resolver pasando el marrón a las otras, a las mujeres
migrantes, las de otro origen, otro país, otro estatus, otra raza?
¿estamos importando trabajo de cuidados en el sentido más material y
fordista, o estamos importando (robando, explotando) afectos?
¿Estamos
trasladando nuestros problemas allí donde no llega nuestra vista?


En esas cadenas globales de cuidados, ¿qué relaciones de poder se
establecen entre las mujeres partícipes?
¿Son posibles los lazos
afectivos entre ellas, entre la empleada doméstica y la empleadora? ¿O
se basan en la explotación?
¿Qué tienen que ver los hombres, los
mercados, cómo se aprovechan de estas nuevas redes de poder entre
mujeres? ¿Cómo entendemos y abordamos estas cadenas desde el feminismo?

¿Y qué nuevos modelos de convivencia se están formando? ¿Está la
familia nuclear tradicional en declive, a pesar de su fomento desde
ciertos discursos político-religiosos?
¿Y, de ahí, a dónde? ¿Desde las
familias transnacionales de las mujeres migrantes a los hogares
unipersonales de las mujeres occidentales emancipadas?


Bueno, después de la extensión de las preguntas (¿maniqueas?, sorry,
dejar de creer en la objetividad tiene estos riesgos, que te pone la
excusa muy fácil), venga, un espacio para confundir las voces, que ya
es hora.