Del Primer Taller de Cuidados Globalizados

 

Invisibilidad. Ésta fue la palabra que más se pronunció en nuestro primer

Taller de Cuidados.

 

Sania nos habló de la invisibilidad de un trabajo desempeñado en el

aislamiento de la casa, cuidado cotidiano del hogar y de los niños,

atención impagable y, sin embargo, malpagada, infravalorada y humillada.

 

Sira abordó la invisibilidad de un trabajo que, a fuerza de no reconocerse

y valorarse, estalla hoy en crisis: la „emancipación‰ de las mujeres, el

envejecimiento de la población, el individualismo y la creciente

precarización del mercado laboral dejan hoy sin cubrir un trabajo de

atención, educación, cuidado y afecto aún no repartido entre los sexos y

subordinado a unas necesidades del mercado antepuestas a las necesidades y

deseos humanos.

 

Arantxa expuso la invisibilidad de un empleo facilitada por una regulación

que reconoce el contrato verbal y cuyas condiciones son de difícil acceso

para las inspecciones laborales, una regulación que permite tal grado de

explotación (mínimo por hora 3,5 euros, posibilidad de pagar en especie el

45% del salario, figura del „tiempo de disponibilidad‰ que abre la

posibilidad de jornadas laborales interminables,) que casi es mejor que

l@s empleador@s la desconozcan.

 

Durante y después de las ponencias, mil interrogantes, contradicciones,

miedos, apuestas que pusieron de manifiesto, una vez más, la centralidad

de la problemática de la crisis del trabajo de cuidados para quienes

queremos entender y transformar los malos tiempos para la lírica

circundantes.

 

 

Del Segundo y próximo taller, del próximo domingo

 

Pues nos gustaría completar un poco más el cuadro de la crisis de cuidados

abordándola, esta vez, desde otras dos perspectivas ausentes en el primer

taller, pero fundamentales: el carácter global de la cadena de afectos y

las experiencias de lucha, las posibles y las aún por inventar.

 

Perspectivas que nos expondrán, respectivamente, Sandra Gil Araujo

(economista), María Paredes (Asociación de Mujeres Dominicanas en España,

AMDE) y Luz Mar (Mediadora Social).