Marcar el
negocio de la exclusión
Viernes 28
enero 2005, 13:30, metro Cuatro Caminos (frente a los Cines Renoir) - ¡Pásalo y
no faltes!
Han despedido
a una compañera, educadora social, de una de las grandes super ONG's. Un
despido más: no es una gran novedad. Cada navidad, decenas de educadores son
despedidos de esta ONG y de otras, con la excusa de la renovación de los
convenios que las ONG's y otras fundaciones y empresas del Tercer sector tienen
con la administración el despido se camufla de una mera «no renovación de
contrato». Y la cosa, evidentemente, no se queda en este ámbito: cada día,
miles y miles de personas que trabajan en precario, eventual y desregulado en
todos los sectores reciben ese «adiós, no vuelva usted mañana».
Pero esta vez
queremos que sea distinto, que la cosa no se quede ahí: desde Precarias a la
deriva, llevamos casi dos años tejiendo alianzas y poniendo nombre a nuestras
precariedades precisamente para que estas cosas no nos dejen cruzadas de
brazos, para que cada cual no tenga que digerir a solas su impotencia. Queremos
marcar esa ONG como
espacio precarizado y precarizador: de los trabajadores y trabajadoras que
contrata, de los «usuarios» y «usuarias» a quienes atiende, de los servicios
sociales que gestiona por convenio con las administraciones públicas...
Queremos ensuciar un poco esa imagen inmaculada e higienizada que tanto se
preocupa de cuidar y sacar a debate público el negocio de la exclusión, en el
que esta ONG participa como tantas otras: un negocio donde más que de
garantizar el acceso a derechos básicos, más que de dar respuestas materiales,
afectivas y de formación a quien lo necesita y solicita, se trata de contener a aquellos que los medios de
comunicación y los políticos designan como sujetos de riesgo o en riesgo, y siempre de acuerdo a criterios
estrictamente empresariales.
Para ello,
os convocamos el próximo viernes 28, a las 13:30h frente a los Cines
Renoir-Cuatro Caminos (metro: Cuatro Caminos)
Habrá
también una asamblea preparatoria el día anterior, a la que estáis invitados:
será el jueves
27, a las 20h,
en la Eskalera Karakola, c/ Embajadores 40, metro: Lavapiés, Tirso de Molina o
Embajadores.
...desde
Precarias a la deriva (http://www.sindominio.net/karakola/precarias.htm)
Algunas
notas sobre el negocio de la exclusión
«Fassbinder
decía a menudo que la marginalidad no
existe;
sostenía que cuanto más apartada de la norma
social vive
una persona más se rige por las imágenes
dominantes
de las relaciones humanas»
François Ozon.
En los últimos
años cada vez hay más voces críticas que señalamos las «perversidades» de un
sistema económico y social que fomenta y agudiza las situaciones de exclusión y
precariedad vital.
Uno de los
ejemplos más claros de perversión ha sido la «mercantilización» del sistema
social, esto es, aquel que se encargaba de dar respuestas materiales, afectivas
y de formación a quienes lo solicitaban.
La continua
transformación de las sociedades actuales ha dinamitado los referentes de
pobreza como desposesión y ahora nos encontramos en un terreno mucho más
peligroso que asocia marginalidad a peligrosidad social, donde las conductas
clasifican a las personas y donde los mercados capitalistas han replicado
escenarios urbanos que se repiten pese a encontrarse en cualquier punto del
planeta...
El Estado ya
no es el garante de las políticas sociales, no centraliza las necesidades ni
dirige las respuestas, se ha desprendido de esta responsabilidad. Son entidades
privadas las que, con dinero público renovable cada año, gestionan programas,
proyectos, contrataciones sin ningún tipo de control estatal, sin ninguna
coordinación, sin ningún
propósito
pedagógico, sin ninguna metodología de intervención, sin ninguna evaluación de
necesidades... y claro, aquí empiezan los problemas...
Las
necesidades de las personas y la mejora de su calidad de vida han pasado a un
segundo plano. Decenas de recursos asistenciales coexisten en la comunidad
preocupados por cumplir los objetivos numéricos que se marcaron, por aumentar
la concesión económica, por conseguir otras, por conseguir un nivel de
ocupación suficiente... Tanto quienes acceden a estos recursos ahora
denominados usuari@scomo quienes somos contratad@s trabajadores sociales,
educadores, mediadores,
integradores,
monitores... nos vemos inmers@s en un circuito de precariedad a costa del
nuevo «filón» que ha propiciado la «marginalidad».
Nos gustaría
que estas cuestiones las tratásemos y las pusiéramos sobre «la acera»; a modo
de esquema se nos ocurren puntos sobre los que «caminar» juntas:
Problemas que
sacar a flote:
Descoordinación total entre los recursos.
Independencia de cada uno de ellos y dependencia económica de todos.
La necesidad
del voluntariado como mano de obra gratuita revestida de un nuevo concepto
³cívico y de solidaridad²
Las
situaciones de explotación laboral, que es tan diversa como recursos nos
encontramos. Ninguna conciencia de colectividad entre l@s trabajadores.
Feminización
de los trabajos de intervención directa mientras que los puestos de creación de
proyectos, coordinación y dirección de programas siguen estando en manos
masculinas
Los
«circuitos sociales» sólo son accesibles a perfiles determinados en
departamentos estancos : drogas, SIDA, delincuencia juvenil...
¿Qué ocurre
con l@s ³sin papeles²?
Trabajadores
convertidos en controladores en el cumplimiento de normas que imperan en cada
recurso, como sancionadores de conductas contrarias a la filosofía de cada
programa, sin ninguna legitimidad/libertad para otras intervenciones
pedagógicas.
Proliferación de recursos para colectivos ³moda², esto es, aquellos que
consiguen un seguimiento institucional en un momento determinado, sin ninguna
planificación de futuro...
Ausencia de
respuestas estatales de vivienda y empleo que consigan la autonomía definitiva
de las personas.
Preponderancia del modelo asistencialista frente a otros modelos pedagógicos
emancipadores y de responsabilidad.
Infantilización y victimización de colectivos.
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