PANFLET: Accion Inditex, IndyPiquete, 10 abril 2003

 

Hoy, 10 de abril, las máquinas de Inditex, una de las empresas

transnacionales españolas más influyentes a nivel global, que agrupa

entre otras a Zara, Stradivarius, Pull and Bear y Bershka, han decidido

ponerse en huelga. No las ha convocado ningún sindicato particular.

Sencillamente han decidido participar de ese grito que hace no tanto y

no tan lejos de ellas sacudía esta ciudad loca diciendo "o paran la

guerra o paramos el mundo".

 

Y como las máquinas no son tontas, saben bien que la incursión

esatadounidense de ayer miércoles en Bagdad no significa el fin de la

guerra. Tal vez sí de esta campaña militar (cuántas escaramuzas y sangre

queda todavía, sin embargo). Pero no de esa guerra que lleva declarada

desde el 11 de septiembre y busca desesperada nuevos enemigos y nuevos

frentes.

 

Saben bien, también, que probablemente son las únicas de Inditex que se

pueden poner en huelga sin que las miren mal ni caer en desgracia ante

los ojos del encargado ni perder el salario de un día ni correr el

riesgo de quedarse sin el puesto de trabajo ["ya no te necesitamos"].

 

Y saben bien que su función de control constituye una pieza más de la

lógica de guerra que ha desatado esta campaña bélica contra Irak: una

pieza que se inserta en el cotidiano, que infunde miedo, que siembra la

sospecha, que asegura que nada se salte la regla de la mercancía.

 

Así que, como decíamos, han decidido ponerse en huelga. Sin horario (¿es

posible, en la economía en red, parar el mundo por dos horas?). Sin

rostro (nadie las representa). Volviéndose locas (¿cómo no volverse

locas en un mundo desquiciado?).

 

Ellas son nuestras aliadas.

 

Contra la guerra y sus múltiples frentes: jaim their lines!

Indias metropolitanas contra la precarización y la guerra.