Domingo 30 de Junio 2002, a las 15:06h.

 

bollera no es una marca. manifiesto 28 de junio

 

Intervención crítica en el día del orgullo de lesbianas, gays y transexuales

bollera no es una marca ES UN DESORDEN GLOBAL

Siendo la vida en esta sociedad, en el mejor de los casos, un aburrimiento total, y en modo alguno relevante a las queers, a la queer de actitud cívica, responsable y deseosa de acontecimientos no le resta sino derribar el gobierno, eliminar el sistema monetario, instaurar la automatización completa y acabar con la heterosexualidad compulsiva.

(SCUM Manifiesto o algo parecido, Valerie Solanas, 1967)

La revuelta sexual de Stonewall ha alcanzado su punto de inflexión en la reordenación de los hábitos, los espacios y los cuerpos bajo el C.M.I. (Capitalismo Mundial Integrado). Las sexualidades abyectas son, cada vez mas, acondicionadas como una opción inconsecuente en el libre mercado, un conjunto de alcoba prefabricado (¿rosa o azul?) con el que redecorar la falta de una vida política intensa, alegre y libre para todas.

En una democracia que se define por la libre elección y la libre elección por el consumo productivista, nuestras sexualidades y su potencialidad para desafiar las instituciones que administran los afectos y los recursos han pasado a ser bonitos envoltorios en los estantes de la boutique global. Las clasificaciones y normas existentes son, una y otra vez, la materia prima del capitalismo. Lo que resulta realmente obsceno hoy es ser queer y pobre, queer e inquieta, queer y desregulada...

La imagen de las queers, las descocadas, las fieras corrupias, las ciborgs, las histéricas, las camioneras, las frígidas y las salidas, las de tacones quebrados y las descalzas asaltando el supermercado, la tienda de artículos del mundo, el jardín privatizado y la ceremonia de boda es nuestro sueño mas querido. Ser divina es experimentar siempre con la práctica de la impostura que revela la disciplina sexual modificada del Hogar y la Caspa; es desorganizar nuevamente todas las clasificaciones, incluidas las que determinan el lugar de las transexuales.

Los derechos son una limosna útil pero insuficiente, perversa en su capacidad disciplinaria. Ahora que el capital se ha hecho cuerpo en nosotras con una violencia callada y persistente: cuerpo (re)productor, cuerpo consumidor, cuerpo limpio y desinfectado que ha reprimido el fantasma del estigma y la muerte, cuerpo versátil en la aceleración, cabe preguntarse: ¿es posible otro cuerpo?

Tiene que serlo puesto que aquí estamos. ¡Al abordaje!

- la eskalera karakola