LA ESKALERA
KARAKOLA, casa ocupada de mujeres, lleva siete años apostando
por un modelo
participativo y autogestionado de centro social en el
madrileño
barrio de Lavapies.
Desde esta casa
se han desarrollado multiples intervenciones en el marco
urbano,
político y social desde una perspectiva feminista. Durante todo este
tiempo hemos ido
realizando talleres, acciones y proyectos, en torno al
trabajo, la
sexualidad, la cultura, la migracion, la violencia machista...
todo esto
enmarcado en un barrio ahogado por la especulacion inmobiliaria y
el retroceso de
los espacios publicos.
Estas iniciativas
llevadas a cabo en el nº 40 de la calle Embajadores, que
han supuesto una
apuesta colectiva por la reapropiación del espacio urbano,
se han visto en
muchas ocasiones imposibilitadas (menguadas, acechadas?) por
el deterioro
físico del edificio, una casa de hace unos cuantos siglos con
una estructura
protegida y un valor sociohistórico significativo. Ademas de
nuestras
innumerables obras (iniciación abrupta y especialización
cooperativa en el
mundo de la albañileria, fontaneria, electricidad, etc. y
en femenino),
hace un año se redactó un proyecto de rehabilitación y
cesión
del edificio, un
proyecto de Centro Social Feminista Autogestionado que
pasaba
necesariamente por la adquisición del edificio por parte del
Ayuntamiento.
En enero del
pasado año la propiedad denuncia a las ocupantes citándolas a
un juicio el 6 de
Mayo. Despues de numerosas asambleas decidimos contactar
con los
propietarios para proponerles que vendieran el inmueble a la Empresa
Municipal de la
Vivienda (EMV) antes de que ésta fuera pasto de algún
constructor
privado. De esta forma, la realización de este Centro Social
Feminista
Autogestionado dependería exclusivamente de la voluntad política
del Ayuntamiento.
Hace dos semanas la propiedad ha decidido retrasar el
juicio durante 60
dias, tiempo en el cual debemos exigir a la EMV que
respete y
reconozca nuestro proyecto y el espacio que lo alberga comprando,
rehabilitando y
cediendonos la casa que ocupamos desde hace ya más de siete
años.
Hemos apostado por formar dos comisiones negociadoras: una con
personalidades
del mundo académico feminista y otra con personas del ámbito
de la
política que puedan ejercer presión en el Ayuntamiento, tras lo
infructuoso de
nuestras repetidas reuniones con representates de distintas
concejalías.
Ante todo esto,
esperamos que diferentes colectivos y personas avalen la
importancia y
necesidad de este proyecto exigiendo la inmediata resolución
del conflicto: el
reconocimiento del valor de este proyecto feminista y su
implantación
en el citado edificio del barrio de Lavapiés. Por eso, os
instamos a firmar
vuestra adhesión a este proyecto y a animar de la forma
que esté
en vuestra mano las iniciativas de reivindicación y negociación
que
estamos
impulsando.
Atentamente,
La Eskalera Karakola.
8
mayo 2004
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