SEXO/GENERO Y QUEER

Introducción.
Sexo /género y teoría queer fue el título, no oficial, de la charla debate que tuvo lugar el día 30 de noviembre de 2001 en el local social de “L’arcu la Vieya”. La introducción a este tema la realizó “Herpa” ( la persona que propuso al grupo de moces feministes “Males y Perverses” el debatir sobre el sistema de sexo/género y teoría queer).
La transcripción no es totalmente literal, pero deja constancia de lo que se planteó durante más de dos horas por un grupo de más de quince personas que acudieron.
Esperamos que este texto sirva para continuar y profundizar en las teorías posmodernistas sobre “géneros”.

Herpa.- Esto es una charla sobre sexo/género y teoría queer. Teoría queer sería la postura que tomo frente a esas dos categorías que son la de sexo y género. La charla la tomo desde la postura del posfeminismo y el posmodernismo. En particular desde el posfeminismo de Judith Butler; que es una filóloga americana. Se acaba de editar su primer libro en castellano Género en disputa. No sé, es la Biblia de la teoría queer.

Me parace interesante hablar de lo que se entiende por sexo, por género y las distintas posturas y respuestas que se están dando a estas dos categorías desde la postura de la teoría queer.
Desde mi punto de vista hombres y mujeres ya no existen, podríamos discutir si somos todas hombres, mujeres... o somos ciborgs.
El sexo esta entendido desde la antigüedad como una relación dicotómica entre sexo masculino y sexo femenino.
El sexo no se tiene porque identificar con el género.
Desde posturas estructuralistas se tiende a asociar esta dicotomía sexo/género con naturaleza/cultura. Yo no estoy de acuerdo, luego explico por qué.
El sexo es lo que en principio nos define a todos, todos nacemos con un pene o una vagina y a partir de ahí ya estamos definidos como personas. Esta nominación del individuo es muy escasa, muy débil, hay que buscar nuevas posturas. Evidentemente ya no existen solo dos sexos, existen los intersexuales, por ejemplo, que serían una nueva categoría sexual en la que los genitales estan mezclados o aparecen los dos pudiendo estar uno atrofiado.
Partiendo de esa base esas dos categorías sexuales que nos intentan imponer desde el falocentrismo o desde el heteropatriarcado no son validas.
En nuestra cultura principalmente existen dos géneros, en otras culturas existen más, incluso en una llegaron a contarse 43 categorías sexuales diferentes.
El género sería una construcción cultural. Es la construcción cultural que las sociedades principalmente occidentales imponen al individuo.
El género es femenino o masculino con una serie de conceptos o ideas que nos definen. Ser varón tiene unos rasgos muy específicos: ser rudos, valientes, no tener una serie de sentimientos que están asociados a la mujer; y ser mujer lo mismo es ser sensible, maternal, hay estudios que dicen que la mujer ya no tiene esa “esencia” de la maternidad.
Esas dos categorías de género vuelven a quedar escasas y actualmente surgen otras que subvierten un poco ese concepto.
Por una parte estaría la cultura gai-lesbica en la que surgen un montón de géneros nuevos como serian los leather, drags... que el sociólogo catalán Oscar Guasch, en un libro editado hace bastante tiempo, La sociedad rosa clasifica a los gais principalmente, porque no es un estudio de lesbianas, en locas, blandas y machos.
La loca sería la maricona plumera que tiene mogollón de pluma que le gustan las fiestas y esas cosa.
El blando sería “el normal” el que pasa desapercibido.
Y el macho sería el que hace alarde de la masculinidad.
Esos géneros alternativos que surgen principalmente con la cultura gai-lesbica subvierten ese concepto y hace que la relación binaria entre hombre/mujer desaparezcan.
El hombre ya no es un ser rudo, sino que existen una serie de hombres que tienen comportamientos femeninos. Existen hombres que amenazan el patriarcado, piensan que ese hombre es más amenazante porque no supone una visibilidad como puede ser la loca, pasan desapercibidos, compiten con el propio hombre hetero en la sociedad.
Surgen las transdike, las lesbianas butch (en ingles quiere decir como camionero). Son las lesbianas supermasculinas que además toman hormonas y hacen crecer su clítoris teniendo una prolongación de su cuerpo que en principio podría actuar como pero que no es un pene, por eso se llama transdike.
Estarían también las dragqueen, que seria un género aparte.
El mundo leather con el sadomasoquismo detrás que supone una subversión total del género y una nueva epistemología del sí, un nuevo conocimiento de la persona desde el punto de vista Foucaultiano.

¿Qué ocurre con el género?
Aquí entramos en lo que seria la performatividad de la que hablaba Judith Butler, que es una defensora aferrima de la performatividad.
Este es un concepto que surge de la filosofía del lenguaje, de las emisiones de habla performativa que en España se tradujeron como realizativas.
Son aquellas emisiones de habla en las que no hay una pretensión de validez, no son ni verdaderas ni falsas. Por ejemplo, si le digo a alguien "lo siento mucho por tu padre que murió", en realidad no es ni verdadero ni falso, no hay una capacidad, aunque puedas intuir que sea verdad o falsedad.
Lo que vienen a decir es que todo el lenguaje es performativo. Ese lenguaje performativo en el que todo lo que digo es verdadero, es falso y no hay ninguna manera de demostrarlo, se transforma en una serie de actuaciones. Que sería lo que hace Judith Butler, para ella el concepto de género no es más que una performance, es una actuación.
Todo el mundo cuando interpreta un rol (sería la identidad) nos identificamos, en principio, con un género el hombre, la dragqueen no es más que eso actos performativos que no sirve para identificarnos como personas en ningún momento. Son simple y llanamente formas de divertimento, son juegos: yo un día puedo levantarme y decir que me siento transexual y soy transexual. Hoy me siento loca y tengo una pluma de espanto... pues sería todo así ¿no?. Esa sería la postura.
Después van un paso más allá y transforman todos los conceptos incluso del lenguaje para subvertirlo todo.
Subvertir todos los géneros, todas las identidades, incluso la sexualidad.
Eso quiere decir que los gais se apoderan del concepto marica y se llaman a sí mismos maricas para subvertir esa palabra que en un principio tienen unas connotaciones negativas.
Esta apropiación de la palabra por parte de los maricas supone un puñetazo a la cara de la sociedad patriarcal.
Vale tú me llamas maricón y todo lo que quieras , pero yo soy marica, estoy orgulloso y creo mi discurso a partir de mi gayicidad; intento combatir todo ese patriarcado opresor que hay, eso maricones, bolleras...
Eso viene todo desde la teoría queer.
Aquí entramos dentro de la idea Foucaultiana. Habla de poder. Lo que él llamó las relaciones de poder que están determinadas por una serie de cosas.
Existe el poder en mayúsculas, el del estado, del capital, de la economía ... existen otras relaciones de poder, las relaciones de poder de tú a tú; el de las personas.
En el momento en que sea ese poder en mayúsculas, que no es el que más incide en nuestras vidas, pero es el que más nos determina como personas, se interesa por el mundo gai-lésbico, por la sexualidad y empieza a estudiarla, a hacer un discurso sobre la sexualidad principalmente desde la medicina, la psicología, la psiquiatría; lo que hace es en vez de oprimir más esa sexualidad, ese mundo gai-lésbico es darle palabra y voz.
Se Empieza a crear un serie de discursos entorno a Stown Wall, aunque antes ya se habían comenzado a investigar sexólogos alemanes, a sacar literatura sobre el tema...

La teoría queer defiende la subversión de género, la performatividad de los actos tanto de habla como corporales, no la desaparición de género.
Podría parecer que la teoría queer lo que quiere es una desaparición de género, en tanto que no ve que haya esa dicotomía de género, sino que apuesta por un sexo fuerte.
Ricardo Llamas, por ejemplo, uno de los principales teóricos queer del Estado con su libro Teoría Torcida enfatiza que la teoría queer no es una teoría maricona, eso es una reapropiación patriarcal y masculinista del termino.
Él apuesta por un sexo fuerte por la situación del género, mientras creía que había unos sexos débiles como el hetero, homo en el que cada uno cumplía sus roles. El apuesta por un género fuerte leather, butch,drag etc.
Frente a esas posturas existen otras que dicen , más conservadoras, no sé hasta que punto serán más conservadoras realmente, como la de Oscar Guasch, él cree que el género se tiene que diluir, que no debe de existir un género, que las personas no debemos de responder ni con nuestros actos de habla ni con nuestra forma de comportarnos desde ningún punto de vista genérico.
Ahí cada uno puede tener una postura u otra, incluso puede surgir otra serie de posturas.
Yo frente a estas, la disolución del género me parece muy bien. La de los géneros fuertes trae una serie de problemas. A mi no me interesa que el macho leather vaya vestido de cuero de arriba abajo y que practique el sadomasoquismo, a mí me interesa el sujeto político, la serie de discurso político que surge a través de ese sujeto político. Lo que pasa es que el macho leather exalta una serie de posturas muy masculinistas que genera un sujeto político que incluso llega a declararse no homosexual, no gai y si ven a otro gai que no sea leather lo tratan de loca. Tienen bares en los que existen una serie de códigos para entrar.
La de Oscar Guasch no es una postura queer exactamente, pero sí es una postura valida bastante fuerte con respecto al tema de género.
Oscar Guasch habla de la crisis de la heterosexualidad, tiene un libro que se titula así, en el que dice que la heterosexualidad ya no es tan fuerte como era, que el mundo hetero esta apropiándose de un montón de cosas e ideas del mundo gai, pero a mí me parece tan ingenuo que no lo tengo en cuenta , muchos heteros van vestidos supermonos, no son tan masculinos como antes, pero de ahí a decir que los heteros están en crisis me parece que hay un abismo.
Esas serían las posturas más claras. Esa teoría queer resalta muy bien esa subversión que creo que es lo fundamental para el fin del género y del sexo; no dejarse manipular por ese falocentrismo, que dice Judith Butler, y que cada una tome el género que quiera; no sé si es más apropiado ser un macho leather o una loca, ahí cada uno. Que el género se reinvente cada día, nos reinventamos cada día. Porque el género desde el punto de vista queer no es una característica nominal importante del individuo, no supone una identificación. La no identificación con el género o la identificación fuerte con el género no supone ninguna esencia de nuestra persona. Eso creo que seria lo principal. Esa diferencia entre naturaleza/cultura no es válida, no somos por naturaleza hombre o mujer, existen los intersexuales, los hermafroditas ¿qué son hombres? ¿mujeres? o ¿no son nada?. Frente al género, que yo lo veo como un aspecto cultural, no representa una dicotomía cerrada, como la representa otra serie de posturas. A mi me interesa el debate, no me interesa explicar una idea que puede ser totalmente errónea y performativa.

Angela.- Yo quería aportar una idea más de Cristina XXXXX que nos habla, en el Congreso de Sexología de Gijón, de las personas transgenericas, son aquellas en las que son conscientes de que el sexo esta en la mente no en la entrepierna, y que tú a lo largo de tú vida puedes cambiar de género, te puedes sentir mujer y a los diez años puedes sentirte hombre. En eso consiste la idea más revolucionaria de CristinaXXXX. De Oscar XXX (dirigiéndose a Herpa) yo creo que si lees bien la critica a la heterosexualidad, sí que da más razones de porque dice que se esta haciendo heterosexual el movimiento gai, porque reivindica el matrimonio, porque la cultura del ocio que era típica del movimiento gai ,se generalizó para la cultura global, da más razones. Con el tema de los géneros de Ricardo Llamas; realmente creo que la mayoría de esa gente sí se sigue identificando como hombre o mujer. Quiero decir con el ejemplo de la mujer butch, a mí muchos me consideran una lesbiana caminero, yo me siento mujer independientemente de que desde fuera se me considere XXXX.

Herpa.- Sobre la transexualidad no hable, prácticamente. Evidentemente “el sexo esta en la cabeza” es cierto. Yo ya ni digo de aquí a diez años. Yo ahora me siento hombre, mañana mujer o incluso dentro de cinco minutos cuando me tome una copa de más y me salga la pluma; puedo ser la más mujer del mundo. Incluso desde el punto de vista biológico: existen casos de personas que nacen intersexuales, que nacen con características femeninas y que a lo largo de su vida con la evolución y sobre todo con el desarrollo en la adolescencia cambian de sexo; quiero decir les crece el pene y... son masculinos. Eso pasa sobre todo en Latinoamérica, además hay un porcentaje altísimo en no se que pueblo. Con respecto a la heterosexualidad estoy completamente de acuerdo de que el movimiento gai-lesbico ahora mismo es una copia del mundo heterosexual. Pero a lo que me refiero es que esas criticas al mundo heterosexual que es más blando yo creo que son falsas; no creo que las formas de vestir ni forma de comportarse sirvan para exponer una crisis de la heterosexualidad. Creo que es al contrario, incluso más cuando el movimiento gai-lesbico se esta heterosexualizando, es cuando creo que la heterosexualidad se esta haciendo cada vez má fuerte. Porque hasta los gais y lesbianas están tomando un modelo heterosexual. El movimiento gai se esta haciendo blando y el movimiento hetero superfuerte. Lo de Ricardo Llamas sí que es cierto; entra todo en lo que es el lenguaje performativo. Por ejemplo, en Gijón fuimos una vez al espectáculo del Eros, actuaba Dicarlo y otro transformista, eso es teoría queer pura y dura, solo que el tipo que la estaba haciendo no se estaba dando cuenta. Él estaba cantando una canción “Viva España” vestida de mujer, era un mariconazo de espanto, estaba cambiando totalmente, subvirtiendo lo que significaba esa canción que en principio era una fascistada ya no tenia esa connotación. Eso es la performatividad. Por tanto todo ese mundo en el que tú te consideras mujer, yo me puedo considerar hombre (que no me considero), pero que a pesar de todo se sigue identificando con un género en realidad es o porque no lo sabe o porque sí lo sabe realmente y se identifica con un género fuerte, pero son actos performativos, es lo que viene a exponer Judith Butler y es en lo que yo estoy de acuerdo, pero es una teoría y punto de vista es una forma de pensar ! y por supuesto es discutible.

Angela.-Vuelvo a profundizar un poco más en lo que dice Oscar Guasch en la crítica a la heterosexualidad; dice todo lo contrarío a lo que has dicho tú.
La heterosexualidad está perdiendo fuerza, porque se caracteriza por cuatro pilares: homofobia, misoginia, adultismo y no me acuerdo de la cuarta característica; eso ha ido a menos salvo la homofobia.
La heterosexualidad como concepto con esas características esta perdiendo fuerza en la sociedad. Lo que pasa es que la homosexualidad y e lesbianismo tradicionales, mayoritarios, sí que se están haciendo más vulgares, en el sentido de reivindicar matrimonio y pedir los derechos que hasta ahora tenían loa heterosexuales, dejando de un lado toda la subversión del mundo diferente y marginal. Me gustaría que opinaseis si esos seis o siete géneros fuertes que describe Ricardo Llamas, si creeís de verdad que siguen prescindiendo, es decir sí esa camionero o dragqueen de verdad no se sienten ni hombre, ni mujer. Sí de verdad han superado la dicotomía de los géneros.

Herpa.-El tipo que estaba haciendo el espectáculo transformista no era consciente de que era un espectáculo queer y que no era un acto performativo. Sin embargo mucha gente puede sentirse mujer, pero no se da cuenta que es un acto performativo. Y esos actos no tienen capacidad de verificación. Desde mi punto de vista son nominales.

Elena.-Yo personalmente no me siento hombre. Me siento mujer.
A veces me hacen sentir mujer, eso esta claro; porque no es lo que yo sienta. Que soy en un momento determinado sino lo que muchas veces me atribuyen; como pienso que voy ha hacer, que he de hacer. Eso me hace sentirme mujer. Pero si yo lo razono no me siento ni mujer ni hombre; porque veo muchas diferencias con otras mujeres y veo muchas similitudes con otros hombres y con otras mujeres.
Para mí lo importante sería la persona, por encima de cualquier género.
Existe una necesidad de identificarse con uno de ellos por ciertas cuestiones, pero muchas veces el género te lo poner encima.

Angela.-Lo que esta claro es que hemos superado ese esencialismo de considerar que el género esta en la entrepierna o en las células. Es un producto de la interrelación social.
Sí que es verdad que cualquiera que se define hombre, si se depila, se pone un vestido y sale así por la calle Uria, le cambian de género automáticamente. Es verdad lo de la performatividad, automáticamente se convierte en una mujer caminando por la Uria.

Melania.-En una mujer o en un maricón si también lleva barba.
Yo tengo una amiga que es transexual. Me llama mucho la atención su manera de entender el ser mujer; es muy clásica, y a mí me llama la atención como alguien que paso por todo lo que tuvo que pasar siendo guah.e, pueda asumir el papel tan patriarcal de mujer con tantisima felicidad. Yo me pregunto hasta que punto cogen eso que se entiende por ser mujer y potencian.

Angela.-Es que posiblemente su identidad ha sido mucho más deseada que la nuestra.

Melania.-Sí necesita sentirse segura e idealizo el ser mujer.

Bea.-Yo tengo un casu pareciu; d’un amigu qu’asumio su homosexuadá. Yo cuando andaba con él y sus nuevos amigos, me sentía un poco ofendida, por lo que deciaís antes del lenguaje, taben por ahí y empezaben “... pero que puta eres...” etc. Adoptaben un prototipo con el que no sé lo que quiren expresar. Era como ahora soy más mujer o algo así. Y además nun solo una mujer clásica sino pija y.. Lo peor.
Entonces lo que decíais de la desaparición de género yo no lo veo tan claro.

Herpa.-Yo no estoy diciendo que los géneros hayan desaparecido. Te estoy diciendo lo que desde mi punto de vista debería de ser o a lo que debería de tender. A la desaparición.
Evidentemente creo que el genero no desaparece y que la heterosexualidad no esta en crisis. Y eso no va a desaparecer nunca.
Con respecto a lo del lenguaje posiblemente si tenga una significación en determinados momentos muy machista y muy patriarcal pero la reapropiación por parte de los gais de la forma de utilizar el lenguaje en femenino me parece muy positiva, porque ¿cuándo utilizo una forma de habla femenina es negativo?
Incluso voy más allá; eso me parece un esencialismo bastante peligroso, en el sentido de que el gai por ser gai tenga que tener una serie de cualidades de gay revolucionario, de izquierdasme parece nagativo, me parece esencia. Es igual que la mujer que no tiene por que ser feminista. Considerar que todas la mujeres tengan que ser feministas acaba siendo una esencia. ¿La mujer por estar oprimida tiene que ser feminista?. A lo mejor no. Eso pasa con los gais, los gais no tienen por que ser revolucionarios ni de izquierdas, cada uno que sea lo que le dé la gana. El que sea mujer, sea gai u hombre no tiene por que decir que vaya a seguir unas ideas desde el punto de vista conservador o desde el punto de vista alternativo.

Bea.- Pero en la cuestión del lenguaje adoptaben estereotipos de mujer.

Herpa.- Es la adopción de un género. Ellos adoptan un género, el que les da la gana, por ejemplo el de homosexual que se llama zorra, pija y puta. Es una adopción cultural de un tipo de género. Ese un tipo de gai frente a otros géneros. Es lo negativo del género; es un acto performativo. Me comporto como el género que me imponen.

Bea.- Yo eso no lo veo como un género nuevo.

Herpa.- No es un género nuevo. No me refiero a que de repente hayan surgido géneros. Desgraciadamente no existen tantos géneros como personas. Pero existen una serie de géneros construidos culturalmente y ese es uno, igual que hay cientos. Tú amigo que antes no se comportaba de esa manera y ahora sí, no es más que un acto performativo. Una forma de identificarse con ese género. La identidad.

Sara.- Lo que se ve en expresiones como: "que mona estoy", es que asumen lo negativo impuesto a lo femenino. Por qué no asumen lo positivo o lo que debería de ser. Es como iconizar ala mujer cuando estas asumiendo unas cosas que...

Herpa.- La reapropiación del termino puta me parece más una subversión que una forma de ridiculizar a nadie. Igual en el momento que dices soy marica, soy una bollera... Lo estoy subvirtiendo. Le doy la vuelta; ya no tiene el mismo sentido que podia tener en un momento determinado. Si yo a ti te llamo puta puede tener unas connotaciones muy determinadas, si yo a mí me llamo puta tiene otras connotaciones , otra subversión. Yo lo veo más así que como una ofensa a la mujer o un acto negativo. Es performativo , y por tanto no tiene pretensión de validez. Como todo el lenguaje en definitiva.

Bea.- Yo más que al lenguaje me refiero a asumir cualidades de mujer. El gritar, el...

Herpa.- ¿ y eso es negativo?

Melania.- Para mi una loca es una loca, yo no la veo como una mujer.

Talia.- Es que en ese caso se estan riendo.

Elena.- A mi no me parece ni bien, ni mal, simplemente me parece que es una manifestación de cosas, como por ejemplo, cuando dicen que las mujeres son unas histericas y una persona quiere ponerse en ese papel. A mi no me gusta. Pero realmente no sé si se pone en el papel de mujer y adquiere eso o simplemente es una forma de ser. No sé si estan repitiendo el estereotipo de mujer.

Herpa.- El estereotipo que estais viendo como negativo.

Elena.- Yo eso loveo negativo cuando se refiere a mí.

Herpa.- Tú ves negativo, por ejemplo, la concepción histerica de la mujer.

Elena.- Y sí eso tiene mucho más detrás.

Herpa.- Evidentemente, pues dale la vuelta. Declarate histerica. Eso es la subversión.

Bea.- Pero hay otras formas de lucha sin reirte de eso.

Talia o Angela.- Pienso que lo veís de una forma muy frívola, que os molesta esa frivolidad. Pero creo que hay formas de lucha muy validas. Tú puedes decir que soy lesbiana y estoy orgullosa de serlo o soy gay o puedes ir como una loca. No me digas que la loca no esta planteando una lucha muy fuerte. El enfrentamiento es brutal. Lo consideras negativo por reirse de atributos que los tachan de maricones o nenas, pero si no te importa que te lo llamen e incluso te lo llamas tú, empiezas a quitar al termino peyoratividad, le das importancia y lo empiezas a valorar de otra manera.

Herpa.- Yo creo que lo más importante es la lucha politica que plantea eso. El hecho de que haya tios que se esten refiriendo en femenino a ellos supone mucho politicamente. No es nada frivolo, no es simplemente que me lo paso bien.

Bea.- A mi me resulto chocante y no me senti bien. Ellos estan ahí como gais y yo soy mujer.

Talí o Angela.- Pero es que las mujeres somos muy distintas.

Herpa.- Tú estabas concibiendo en esos momentos unas caracteristicas negativas de la mujer.

Elena.- Es que yo como feminista lucho contra eso precisamente, contra unos terminos en los que se nos ve como mujeres y no como personas. Tu ves una reivindicación muy distinta. A lo mejor es la misma lucha.

Herpa.- Yo veo lo positivo en el momento en el que ni el sexo, ni el género sean definitorios. El concepto de persona tiene unas caracteristicas muy determinadas desde la epoca romana. Es un concepto que esta ya desfasado y que hay que cambiar.Donna Haraway en el manifiesto ciborg ya hablaba de que se acabaron las personas y que hay ciborgs.

Varias personas.- Que hay ¿qué?.

Angela.- Entes.

Herpa .- Sí llamalo como quieras. Es eso de lo que hablo de la performativivdad. Hoy soy hombre y dentro de cinco minutos soy lo que me dé la gana. A mí no me define el que me digan “vaya mona que estoy” o “que macho soy”. Me da igual.

Elena o María.- En estos temas de género hablando desde el punto de vista del feminismo. Muchas veces hablamos de que hay muchos contenidos que te definen como mujer y a los que las propias mujeres ...

Angela.- Desgraciadamente no todas las mujeres son feministas, ni tienen por que serlo. Desde luego el feminismo no tiene por que identificarse como darle un género fuerte a la mujer, sino con la liberación, de que no estemos oprimidas con el hecho de ser lo que seamos. Lo del género es una construcción cultural. Hemos oído que hay otras cultural donde hay cuarenta y tres categorías. Aquí hay dos o tres, en otros sitios cuarenta y tres y podría haber miles. Yo me planteo una doble estrategia por que esta claro que la existencia de los géneros a mí me oprime. Por que a veces rompo con mis mandatos de género y entonces me siento como una mujer desobediente y otras veces cumplo con los mandatos y me siento mujer. Pero es opresivo por que estas ahí dentro de unos márgenes muy estrechos. Para acabar con el sistema actual de géneros, el que hubiese sexos fuertes, habría tantisimos que entonces se diluyen y efectivamente cada una hablaría de los guapos que es ser lo que soy. Pero en la sociedad en el momento en el que hay muchos dejan de tener importancia como clasificaciones rígidas. El otro modelo, probablemente sea el de Oscar Wall, que sean diluidos sin reivindicación especifica de cada uno, es decir, acabemos con los géneros ya. O sea, ¿varón o mujer? no contesto, que eso sea irrelevante o bien darle relevancia desde el punto de vista de que haya muchos géneros diferentes.

Herpa.- Me parece interesante el concepto de feminismo no como mujer fuerte. Aunque el problema que tiene a lo mejor la propuesta de Oscar Guasch hace al mundo muy aburrido, si el género se diluye. Mientras que con el otro sistema hay más variedad, más color.

Angela.- El resto qué opináis que sería mejor muchos géneros o que no los haya.

 

Bibliografía sobre el tema
La crisis de la heterosexualidad Oscar Guasch. Editorial Laertes, 2000.
 
La sociedad rosa Oscar Guasch. Editorial Anagrama, 1991.
 
Identidades, reflexiones sobre la cuestión gay  Didier Eribon. Editorial Bellatera, colección “La biblioteca del ciudadano”, 2000.
 
Reflexiones sobre la cuestión gay  Didier Eribon. Editorial Anagrama, 2001.
 
Conciencia de un singular deseo Xosé M. Buxán (ed.). Editorial Laertes, 1997.
 
Homos Leo Bersani. Editorial Manantial, 1995.
 
Identidad y diferencia: sobre la cultura gay en España  Juan Vicente Aliaga y José Miguel G. Cortés. Editorial Egales, 2000.
 
Prácticamente normal Andrew Sullivan. Editorial Alba, 1999.
 
“Una historia natural de la homosexualidad” Francis Mark Mondimore, Editorial Paidós, 1998.
 
“Guerreros, chamanes y travestis: indicios de homosexualidad entre los exóticos” Alberto Cardín. Editorial Tusquets, 1989.
 
“La revolución teórica de la pornografía” Alberto Cardín entre otros. Editorial    
 
“Teoría torcida: prejuicios y discursos en torno a -la homosexualidad-“ Ricardo Llamas. Editorial Siglo XXI, 1998.
 
“Homografías” Ricardo Llamas y Francisco Javier Vidarte. Editorial Espasa, 2000.
 
“Extravíos” Ricardo Llamas y Francisco Javier Vidarte. Editorial Espasa, 2001.
 
“Estrechamente vigilados por la locura” Hector Anabitarte. Editorial Hacer, 1982.
 
“Mecanismos psíquicos del poder: teorías sobre la sujección” Judith Butler. Editorial Cátedra, Colección Feminismos, 2002.
 
“El género en disputa” Judith Butler. Editorial Paidós, 2001.
 
“El grito de Antígona” Judith Butler. Editorial El Roure, 2001.
 
“El segundo sexo: los hechos y los mitos” V. 1 Simone de Beauvoir. Editorial Cátedra, Colección Feminismos, 4ª Edición 2000.
 
“Historia de la sexualidad 1: la voluntad de saber” Michel Foucault. Editorial Siglo XXI, 9ª Edición 1998.
 
“Estética, ética y hermenéutica” Michel Foucault. Editorial Paidós, 1999.
 
“Microfísica del poder” Michel Foucault. Editorial La Piqueta, 3ª Edición 1992.
 
“Un diálogo sobre el poder” Michel Foucault. Editorial Altaya, 1994.
 
“Dos pioneros de la liberación sexual: Edwar Carpenter y Havelock Ellis” Sheila Rowhstham y Jeffrey Weeks.
 
“Homosexualidad y sociedad represiva” Guy Hocqvenghem.
 
“Los primeros movimientos a favor de los derechos de los homosexuales” John Lauritsen y David Thorstad. Editorial Tusquets.
 
“Las bodas de la semejanza: uniones entre personas del mismo sexo en la Europa premoderna” John Boswell. Editorial Muchnik.
 
“Historias de amor entre samurais”
 
“La herejía lesbiana” Sheila Jeffreys. Editorial Cátedra, Colección Feminismos.
 
“Feminismo postmodernos” Nancy Frazer.
 
“Teoría de la Postmodernidad” Frederic Jameson. Editorial Trotta, 3ª Edición 2001.
 
“Forjar nuestro país” Richard Rorty. Editorial Paidós, 1999.
 
“De la seducción” Jean Baudrillard. Editorial Cátedra, 7ª Edición 1998.
 
“Postmodernidad” David Lyon. Alianza Editorial, 2ª Edición 1999.
 
“J. Derrida: Texto y Deconstrucción” Cristina de Peretti. Editorial Anthropos, 1989.
 
“El lenguaje y las instituciones filosóficas” J. Derrida. Editorial Paidós, 1995.
 
“Emisiones Realizativas” J. L. Austin. En “La búsqueda del significado” Luis M. Valdés Villanueva (comp.). Editorial 
 
“Soberanía y actos de habla performativos” J. Butler. En “Excitable speech: a politics of the performative”. Editorial Routledge, 1997.
 
 “Sobre la dialéctica de modernidad y postmodernidad” Albrecht Wellmer. Editorial Visor, 1993.
 
“Historia de la locura” M. Foucault. Editorial
 
“El anti-edipo” G. Deleuzze y F. Guttari. Editorial Pretextos, 2ª Edición, 1994.
 
“Ciencia, cyborgs y mujeres” Donna Haraway. Editorial Cátedra, 1995.
 
“Transmetropolitan” Warren Ellis. Editorial Norma, desde Agosto de 1999.
 
“Crítica de la razón pura” I. Kant. Editorial Alfaguara, Decimoctava Edición 2000.
 
“Crítica de la razón práctica” I. Kant. Editorial Sígueme, 4ª Edición 1998.
 
“De Foucault a Derrida. Pasando fugazmente por Deleuze y Guattari, Lyotard, Baudrillard” Amalia Quevedo. Editorial EUNSA, 2001.
 
“La condición postmoderna” Jean-FranÇois Lyotard. Editorial Cátedra, 1998.
 
“Las palabras y las cosas” M. Foucualt
 
Artículos:
 
“Destrucción y deconstrucción” Hans-Georg Gadamer. 1986.
 
“Rorty: su filosofía en contexto norteamericano” Brad Elliott Stone. 1999.
 
“El cuerpo de la artista como territorio del arte” Orlan.
 
“Aspectos psicosociales de la transexualidad” Cristina Garaizabal. 1998.
 
“El imperio contraataca: un manifiesto posttransexual” Sandy Stone.
 
“El pensamiento postmoderno como línea de fuga” Irey Gómez y Luis Alarcón.
 
“De los cuerpos” David Fonseca Cano
 
“La fenomenología del poder: un análisis de la fenomenología del espítiru de Hegel desde la teoría del poder de M. Foucault” David Fonseca Cano.
 
“Teoría de la acción comunicativa y ética discursiva de J. Habermas” David Fonseca Cano.
 
 
 
 
 
Nota: Algunas referencias bibliográficas no especifican el nombre del autor, en particular “Historias de amor entre samurais”, por no ser conocido y pertenecer a la tradición cultural japonesa. Otras no llevan el nombre de la editorial o la fecha de publicación, por no a ver apuntado esos datos en su momento oportuno y haberlos sacado de alguna biblioteca y por último, los artículos circulan por internet y si no puede ponerse en contacto el/la interesado/a con el grupu moces feministes "males y perverses" y te informaremos de cómo conseguirlos.
 
 
 
 
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