POR LA EXPERIMENTACION DE MASAS

 

 

 

Explicar las okupaciones en general. Por qu_ se hacen. _se okupa cualquier espacio o casa o se busca que tenga algunas condiciones (ser un sitio abandonado , ser de propiedad p•blica, estar en una situaci≤n legal ambigua...?

Gentes sin casas, casas sin gente _qu_ pasa?. es lo que se puede leer ahora en el edificio abandonado de la calle Jes•s y MarØa . Se encuentra tapiado despu_s de que hace a±o y medio 15 personas quisieron hacer de el una vivienda. Cuando entraron habØa miles de palomas vivas y muertas. La intenci≤n de dejar caer el edificio no solo  responde a  perjudicar a  vecinos que viven junto a un mont≤n de palomas muertas y sus excrementos, ni siquiera su propietario se plantea que uno de los pisos es la vivienda de una mujer que  paga su alquiler aunque tenga que entrar al portal con mascarilla y mucho menos el numero de gente sin casa Otros intereses amparados por la ley y por los planes del ayuntamiento le mueven (y mucho mßs rentables). La casa es suya, (algo que hoy no puede decir todo el mundo y menos sobre un inmueble de ese valor) y puede esperar los a±os que sean para que se caiga. Los a±os necesarios para que ya se haga imposible  rehabilitarla, y pueda vender el solar a una constructora de estas que tambi_n tienen sus planes para el centro de Madrid. Planes para quien pueda pagarlos. Mudanzas para el resto. A las diez horas llego un se±or acompa±ado de la policØa, no traØa ni un solo papel donde demostrara su propiedad, a•n asØ  le ayudaron a tirar la puerta abajo sin ninguna orden judicial. Vecinas y amigas estaban fuera, llamaron a una abogada y gracias a ella se consigui≤ que no pidieran la documentaci≤n, pues una de ellas como ha nacido en chile no tiene sus papeles "en regla". A la semana volvieron disfrazadas de ratas, sobre la fachada proyectaron diapositivas de otras casas en condiciones parecidas en Lavapi_s...  Ahora llevan un a±o viviendo en una antigua fßbrica de toldos.

 Esto es una peque±a historia de las que construyen la historia de la okupaci≤n. Tambi_n hay otras como el movimiento de los sin tierra en brasil y tan sangrantes como la reciente muerte en  Valencia de un okupa cuando 52 personas fueron brutalmente desalojadas de un teatro que llevaba 20 a±os vacØo. Que existen tierras en manos de grandes terratenientes, c≤mo y por qu_ se defiende esto, y gente que necesita tierras para cultivar, no es desconocido para nadie. Lo difØcil de entender es que no se okupen mßs. Lo mismo ocurre con la necesidad de vivienda _es que se puede vivir sin casa, cuando ademßs hay casa vacØas? Por esto se okupa.

_qu_ casas se okupan? Pueblos enteros abandonados normalmente ya en manos de la administraci≤n, edificios que se dejan caer mientras se aumenta su valor como solar, pisos que llevan a±os abandonados y cuyos propietarios nadie conoce, casas que despu_s de haber sido construidas no ha sido rentable venderlas, el para nada extra±o pero si ocultado caso de viviendas de protecci≤n oficial que no se adjudican ... hay miles de situaciones posibles pero siempre son de las empresas, instituciones y pocos particulares que en primer lugar, pueden permitirse tenerlas sin utilizarlas y en segundo lugar, a nadie se le escapa, estamos hablando del negocio del siglo. Terreno abandonado catalogado como p•blico, dice mucho de c≤mo las instituciones, entre ellas el ayuntamiento, act•an como un inversor  mßs en el mercado, de cuales son sus prioridades. _C≤mo se explica que habiendo tanta gente sin casa, en infravivienda o sin espacios para estar juntas sin pagar halla tanto terreno p•blico inutilizado? . El papel que estßn jugando  los poderes p•blicos se manifiesta tambi_n cuando el terreno es privado. El dise±o de la ciudad de acuerdo a los beneficios especulativos, la divisi≤n en zonas de la ciudad responde igualmente a Leyes mercado y a leyes estatales (los planes de urbanismo). Las grandes inmobiliarias, constructores y ayuntamiento trabajan juntas.

 El plan de rehabilitaci≤n en Lavapi_s es un buen ejemplo de c≤mo se programa un barrio absolutamente por encima de las personas que lo habitan. El centro de la ciudad ha de ser para los grandes consumidores e inversores. Por eso no basta con arreglar las casas y que sus habitantes sigan en ellas. Tal y como estß , muy pocas vecinas podrßn pagar continuar en "su" barrio.

_c≤mo elegimos las casas? Por esta espontaneidad  que esta en el origen de la okupaci≤n lo mßs habitual es que la gente elige casas que conoce de su barrio,  que llevan toda la vida abandonadas. Luego se inicia un periodo de investigaci≤n donde lo normal es que preguntes a la vecinas que viven mas cerca, que compruebes que efectivamente no se le da ning•n uso, que no hay ning•n movimiento y tambi_n compruebas su situaci≤n legal, a qui_n pertenece, si la propiedad esta localizada

 ya que algunas veces se intenta directamente hablar con los due±os nada mßs okupar o mßs adelante. Otra informaci≤n importante es consultar los planes del ayuntamiento, por ejemplo, desde que se inicio el proyecto del pasillo verde ( al que todavØa le queda mucho para que se termine) el ayuntamiento prohibe a mucha gente que haga ning•n tipo de reforma es sus casas, pues como van a ser expropiadas se quiere reducir lo mßximo posible su valor econ≤mico. Esto ha ocurrido con muchas casas bajas por los alrededores de M_ndez Alvaro. La vecinas que no han podido irse, muchas de ellas gente mayor, permanecen allØ, poniendo como pueden parches en los tejados. Las vecinas que han podido, se han ido y llevan mas de 10 a±os con casas abandonadas, cada vez mßs deterioradas esperando que el ayuntamiento se decida a llevar a cabo el plan para que les paguen su cada vez mßs exiguo valor. La mayorØa de estas casas han sido okupadas por gente muy diversa, familias payas, familias gitanas, gente del mundo de la okupaci≤n , incluso los antiguos alumnos de un colegio okuparon el edificio que quedo vacØo y han hecho un centro social por el que se ha pasado muchØsima gente. Una de estas casas ante las deudas de su antiguo propietario cay≤ en manos de un banco y provoc≤ el desaloj≤ de las 5 familias que vivØan allØ. Esto llama aquØ especialmente la atenci≤n pues el resto de casas  son a•n de peque±os propietarios, y muchos no han puesto denuncia, incluso se da el caso de que ante una denuncia el juzgado "dio la raz≤n" a los okupas. Finalmente vecinas, okupas y no, con la iniciativa de este centro social ayudaron a las cinco familias desalojadas a okupar de nuevo.

 Pero hay mßs cosas ha tener en cuenta... la inseguridad no nos puede desanimar, si no, no harØamos nada. A veces es muy duro  okupar una casa que se estaba dejando caer, poner toda nuestra ilusi≤n y energØa en arreglarla y hacer de ella una vivienda y/o un centro social y que luego te desalojen para que siga abandonada. Algo asØ ha ocurrido hace 2 semanas en Prosperidad. Las okupas habØan hecho un centro social y viviendas. En el desalojo el propietario les acusaba de robo cuando a parte de haber hecho las reformas fundamentales de la casa tuvieron que dejar allØ toda la instalaci≤n el_ctrica, incluidos los automßticos y muchas cosas que las policØa no les permiti≤ sacar como estufas de gas, o un grifo de cerveza, a parte muchos efectos personales. Cuando decidimos realizar el campo de trabajo en la Eskalera Karakola, muchas vecinas se sorprendØan de tanto trabajo, pues saben que legalmente la casa no es nuestra.

_qui_nes okupan? Evidentemente la gente que las necesita. Contra ellas se ha dicho de todo: que es lo mßs c≤modo, lo mßs fßcil, que hagan como todo el mundo... Esto no tiene para nada en cuenta la realidad que nos rodea. Ahora mismo el dinero es la •nica forma de poder comprar los "recursos" y para quienes no tenemos grandes capitales que "invertir", es decir , para casi todas, el trabajo asalariado es la •nica forma para conseguirlo. Y lo del pleno empleo no se lo cree ya ni Cristo. La precarizaci≤n progresiva y la fexibilizaci≤n del mercado laboral es algo que acaba de empezar pero hablamos de ello como algo que fuera temporal (el trabajo prometido de nuestra vida que no llega y seguimos haciendo cuentas y planes y cursillos como si estuviera a la vuelta de la esquina). Y sØ, de acuerdo, si de verdad quieres encuentras al final algo de trabajo incluso si no tienes papeles. Siempre y cuando est_s dispuesta a callar, a no pensar para qu_ sirve tu trabajo, para quienes trabajas...  El ritmo del trabajo, de conservarlo, del no trabajo, de buscarlo y prepararte para conseguirlo, te sumerge en un mont≤n de relaciones sometidas siempre al chantaje y a la inseguridad. Entre otras cosas crea la distinci≤n entre momentos donde se produce y momentos donde no, es decir, entre las tareas que son importantes (aquellas pocas por las que te pagan) y las que no; habit•a a las ordenes, a las "sutiles" coacciones, a utilizar tu cuerpo como una mercancØa mßs capaz de adaptar incluso su forma de hablar o de vestirse.

 

 

_por qu_ en unas vive gente y otras se utilizan s≤lo para hacer actividades? _Puede cualquier persona vivir en una casa okupada? _C≤mo funcionan, como se toman las decisiones?

         Desde siempre, mucha gente nos hemos dado cuenta de lo que supone polØticamente okupar. Estas cuestionando el sentido de la propiedad, sus criterios de adquisici≤n, su reparto. Y por qu_ no, las esperanzas de vida, la dignidad se tiene, se asume, no espera a que se reconozca para tomar sus iniciativas  No ocupamos a escondidas, ni como algo temporal hasta que encontremos algo mejor. Incluso hay gente que okupa porque se ve en una situaci≤n de precariedad extrema o desesperada y que luego se da cuenta de que si bien lo que hace es ilegal, no deberØa de serlo. Que su situaci≤n es ante todo injusta y que no es un problema personal. Que esta afectando a muchØsima gente, okupas o no. Tambi_n es doloroso cuando aquellas que se han "matado" para conseguir un techo, (bien empe±ando su vida entera teniendo que verse obligadas a vivir durante a±os vØctimas de la usura de los bancos llamando a "su" puerta, o bien en esperas tan inhumanas como la de las afectadas por la PSV), sean  precisamente los que en muchos casos son tan duros contra quienes okupan, que  precisamente  desenmascaran con su prßctica esta injusticia. Lo mismo aquellas que tienen piscina, jardØn y garaje amurallado y que no se piense el que todas queremos piscina, jardØn, salas de reuniones, garajes para las bicis, gimnasio, eso que se llama "equipamientos sociales".

 Muchas veces el ayuntamiento lo confunde con multicines de 800pts la entrada, o centro comercial. Y asØ se cede terreno p•blico. Esto estß ocurriendo, por ejemplo en PacØfico. Unos antiguos cuarteles de 14.000-32.000? metros cuadrados destinados a equipamientos para el barrio, se han ido misteriosamente reduciendo. Se han vendido parte de estos terrenos a constructoras. Y estas ilegalmente han construido en "terreno de mßs ", esas "cosillas" que suponen millones. Con el resto se prev_n multicines y centro comercial. Una peque±Øsima parte serß "centro cultural", por supuesto gestionado por el ayuntamiento que decide que actividades se pueden realizar., y el precio. Tambi_n un peque±o gimnasio que se ha cedido a un empresa privada para que lo explote ( cesi≤n de la gesti≤n, se ha dicho). El famoso lema  "los cuarteles para el barrio, polideportivo en los cuarteles" de la campa±a en la que llevan a±os las vecinas, sigue siendo defendido y no se puede decir que no se est_ coreando lo suficiente. De hecho aquØ la okupaci≤n se ha utilizado directamente de forma reivindicativa pues la Coordinadora de Asociaciones de Pacifico (donde hay desde APAS a okupas) ha participado en okupaciones simb≤licas de los cuarteles de Daoiz y Velarde para denunciar la actuaci≤n de la Junta Municipal.

AsØ, frente a una imagen del movimiento  okupa como algo cerrado, con una especie de oscura organizaci≤n que tiene un plan que nadie conoce ni se sabe quien lo dise±a, que decide sus objetivos y cualquiera puede ser su vØctima y donde es muy difØcil entrar; hay que ver  la posibilidad y responsabilidad que tenemos todas al pensar y al hablar de okupaci≤n. Para nosotras y para otras muchas gentes la okupaci≤n es la posibilidad inmediata de autoorganizarnos para las cuestiones que nos preocupan y tambi_n nos alegran. De ser capaces de utilizar todas nuestras capacidades afectivas, criticas, artØsticas, de diversi≤n, se cooperaci≤n, de pensamiento, de autogesti≤n, de trabajo colectivamente para crear espacios  donde estas capacidades se ponen al servicio de quien las posee. La capacidad que todas tenemos de adaptar incluso tu forma de hablar o de vestirte puede convertiste en hablar o vestirte como te gusta, opinar sobre lo que sabes y preguntar por lo que no entiendes. Donde lo que se valora no estß en funci≤n de la rentabilidad econ≤mica o de criterios machistas si no de lo que realmente nos sirve. Porque todas sabemos algo y nadie lo sabe todo y todas nos damos cuenta de algo y nadie no se da cuenta de nada, como tampoco se puede  estar en todo. Por todo este mogoll≤n que estß hecho de c≤mo nos sentimos en la sociedad en que vivimos pero tambi_n de saber que a la vez la estamos haciendo, se okupan y se crean centros sociales.

 La toma de decisiones, en principio se realiza en asambleas abiertas, es decir, de la gente que utiliza los espacios, pero tambi_n de gente que viene a contar algo, o tiene alguna iniciativa sobre alg•n proyecto o que no sabe muy bien por donde empezar. Esto, claro, es muy relativo. Si se okupa una casa para hacer viviendas, cada casa va viendo la mejor manera para que todo el mundo participe de las opiniones o los criterios para elegir a la gente con la que vas a vivir. Yo he oØdo gente decir _o sea, que no todo el mundo puede vivir aquØ, en esta okupa? No, claramente. Todo el mundo puede okupar, pero hay ideas distintas de c≤mo se quiere vivir. Algo parecido pasa a veces para decidir si va a ser  vivienda o  centro social o las dos cosas a la vez. Algunas veces depende el espacio que ya determina el que a lo mejor no hay sitio para las dos cosas. Pero hay mßs problemas. A mucha gente no le gusta que en el sitio del centro social viva gente, porque al estar mßs tiempo allØ es inevitable que determinen mßs el espacio y es mßs difØcil que quien estß menos se sienta parte de la casa Porque las actividades de un centro social y su organizaci≤n puede chocar con el ritmo dom_stico de una vivienda.

Si quieres estar a gusto, en un lugar donde te apetezca hacer cosas, evidentemente no puedes ni quieres estar con cualquiera, ni significa que solo quieras vivir con gente como tu. De hecho es mucho mßs interesante que la gente tenga ganas de trabajar juntas en proyectos diferentes, porque asØ serßn mucho mßs enriquecedores y no se irßn todas las energØas en grandes decisiones que mantienen retenidas un mont≤n de creatividad e inquietudes distintas. Esto precisamente nos obliga a pensar todo el rato en maneras de respetarse, de conocerse, y de darte a conocer. Y mantener siempre la oreja puesta en lo que otra gente pueda opinar sobre lo que haces. Por todo ello, si bien en principio las asambleas de toda la gente son el lugar de referencia y de toma de decisiones, esta no el momento mßs importante en la vida de un centro social. A veces se necesitan debates donde se hablen las cosas sin tener que decidir rßpidamente sobre algo, pues asØ escuchas y piensas mßs tranquilamente. Por otro lado, cuando haces algo, como por ejemplo, una reuni≤n con las asociaciones de vecinas o gente organiza charlas sobre sus proyectos, viene mucha gente a la casa que igual entra por primera vez, va a pensar sobre lo que ha conocido y quizßs tenga alguna idea que aportar. Tambi_n puede pasar que hablando todas estemos de acuerdo pero que cuando llega el momento de plasmar una idea surjan un mont≤n de diferencias porque tenØamos distintas ideas en la cabeza de c≤mo se hace. Por eso la asamblea siempre es la referencia, una garantØa de que hay un sitio para discutir, gestionar, pero todo el rato lo estas haciendo. Incluso hablar de las okupas, como ahora, tambi_n construye la okupaci≤n. Quizßs las trabajadoras de la fßbrica de la moneda empiecen a utilizar la Karakola para hacer  fiestas o para planear el asalto de la casa de la moneda.

 

 

 

cußndo se hace una okupaci≤n a veces se producen desalojos rßpidos y en otros casa tardan mucho, esto, _por qu_ sucede?

         Pues eso nos preguntamos todas. Aunque miremos las leyes, en  su aplicaci≤n por la policØa y los juzgados, intereses polØticos, presi≤n social, medios de comunicaci≤n... todo influye. En principio para que te desalojen se necesita una orden judicial. Para algunos jueces esto supone que se abra un proceso judicial con una sentencia, pero, mucho mßs rßpido puede ser si el juzgado de guardia  decreta un desalojo "cautelar". Otras veces (incluso llevando dØas de okupaci≤n) la policØa act•a sin orden ante la denuncia de un due±o (aunque esto, la verdad, no ocurre con cualquier due±o) diciendo que  es "in fragante". Mi ultima experiencia ha sido hace apenas 2 semanas en la calle Estudios. HabØa 3 chicos que habØan okupado un piso del disputado patrimonio sindical que llevaba vacØo ni se sabe. Cuando llegamos, la calle estaba cortada por la policØa y mucha gente se habØa parado a mirar, otras nos acercamos al enterarnos de que se trataba de una okupaci≤n. Los 3 estaban en el balc≤n del piso y comenzaron a gritar "un desalojo, otra okupaci≤n" "10, 100, 1000 centros sociales". Mucha gente empezamos a gritar con ellas. Al rato llegaron un mont≤n de antidisturbios que decØan que nos fu_ramos inmediatamente. Les dijimos que querØamos quedarnos para ver qu_ hacØan y que no tenØan derecho a obligarnos que no estuvi_ramos en la calle, que tambi_n es nuestra.  Primero intentaron hacer fuerza con los escudos y al rato habØan desaparecido. Yo no s_ si les asust≤ ver que la gente, okupas y no, mayores  y no, no Øbamos a dejarles solos con los 3 chicos o que desde "arriba" les dieron ordenes de evitar jaleos. El caso es que ahØ siguen.

         Pero hay mßs desalojos y miles de historias. A veces inmobiliarias, o se±ores que tiene muchos "lØos" o mucha "prisa" han pagado a matones para utilizar amenazas. Tambi_n se han dado casos de autodesalojos. El a±o pasado, en Vigo, unos okupas habØan acogido a una mujer y a su hijo. Quizßs ellas no preguntaron lo suficiente, aunque  se preocupaban de que no les faltara de nada y tenØan presente que le pasaba algo, pues evidentemente era una mujer asustada. Al cabo de un tiempo el marido de ella entro en el centro social (nadie sabia que ella estaba escondi_ndose de _l) y la asesin≤.  A parte del dolor, la rabia y la impotencia tan grande que sintieron, la prensa puso lo que faltaba . Para quien se acuerde de la historia, el reality show estaba servido. En una okupa en un barrio marginado de Vigo un hombre mata  a una mujer y la arroja en un contenedor de basura: marginada -okupa-mujer muerta. Parece que eso ya lo dice todo. Esta noticia se daba asØ y no sacaron a ning•n okupa contando otra versi≤n, o mßs informaciones sobre la historia, ni contextualizaron para nada a sus protagonistas. _por qu_ no dijeron: una mujer con su hijo reci_n nacido huye de su casa por las amenazas de su marido,  encuentra refugio en una okupa y que la falta de protecci≤n y ayuda adecuada le causo la muerte?. Yo no digo que no haya gente que se ha metido en un lugar abandonado y haya cometido barbaridades. Pero este no era, en absoluto el caso. Una compa±era de allØ nos cont≤ lo difØcil que ya era intentar crear un espacio de vida en medio de tanto abandono y como esta historia les hizo tanto da±o que tuvieron que abandonar el proyecto.

 

 

 

Existe un enorme inter_s en criminalizar al movimiento okupa, hablar sobre esto.

 

_C≤mo es posible que a pesar de la represi≤n y de la dificultad de acceder a los medios de comunicaci≤n, el movimiento okupa consiguiera salir a la calle, abrir un debate, y que al poco tiempo se apruebe en el parlamento un c≤digo penal  (al que ofensivamente se llama de la democracia), que por primer vez en el estado espa±ol criminalizar legalmente la okupaci≤n, siendo mßs represivo incluso que la antigua ley franquista, que reconocØa un mØnimo de derechos a la gente sobre un inmueble, por el simple hecho de ser su casa?.

_Y c≤mo es posible que desde entonces todas las sentencias que ha habido en Madrid, por ejemplo, no solo no hayan aplicado este artØculo por una excusas o por otras sino que incluso el Tribunal Superior de Justicia haya absuelto a 300 inculpados por reconocer que tenØan razones polØticas y que el lugar era p•blico y no se estaba utilizando  ( de todas formas la sentencia llega tarde, el laboratorio habØa sido desalojado antes de esta  y ahora  donde habØa hasta un jardØn y un centro social de los mßs grandes en Madrid, hay un aparcamiento) ?

La okupaci≤n se ha criminalizado legalmente. Los poderes "correspondientes" demuestran el abismo que les separa, su ineptitud y su vocaci≤n destructiva, frente a un movimiento que se piensa a sØ mismo como constructivo, que apuesta por espacios de experimentaci≤n colectiva, que invita a la participaci≤n y que busca la forma de llenar esta de sentido. Los •nicos momentos de interactividad permitida en la democracia parecen encontrarse en la play station ( que me gusta mucho y en la Karakola hemos jugado alguna vez, !que no se diga!).

Pero no es tan fßcil. No basta con penalizar una prßctica para que desaparezca. Es necesario que, en otro plano, en el de la aplicaci≤n real de las leyes se criminalize tambi_n. Es decir que los jueces tengan el cinismo de aplicarla, que a la policØa no se le caiga la cara de verg_enza, que la gente digamos: okupar estß mal. Bien, esa criminalizaci≤n estß siendo mßs difØcil. Aunque hace mucho da±o. Que si jarrai, que si j≤venes locos, que si feministas trasnochadas, que si okupas violentos frente a buenos chicos voluntarios... Pues puede que sØ, pero tambi_n podemos y queremos ser mßs cosas. La okupaci≤n es una idea, y no pertenece a nadie.

 

 

 

Desde cuando existe Eskalera Karakola, como surgi≤ la idea de una casa de mujeres y por qu_ una casa solo de mujeres

En 1995, se okup≤ Lavapi_s n_15 para hacer un centro social. Un grupo de mujeres que participamos en la okupaci≤n,  coincidimos en querer un espacio feminista de mujeres dentro de aquella casa. AsØ lo creamos, a pesar de que mucha gente se sinti≤ intranquila y se nos exigieran justificaciones o explicaciones convincentes. Cuando se quiere algo, razones y explicaciones se inventan, pero entonces no quisimos tener que justificar el deseo de unas mujeres de querer estar juntas. En el espacio que creamos se pusieron en circulaci≤n y se valoraron, afectos y formas de relacionarse que se neutralizan, se invisibilizan o simplemente no circulan en otros espacios. Analizando el orden sexual dominante, reflexionando qu_ exige el patriarcado de nosotras, qu_ hßbitos nos hacen a las mujeres medirnos respecto a los hombres y torna insensata la distancia, el alejamiento que supone necesariamente

un estar entre mujeres, una alteridad que es otra mujer. Defender un proyecto aut≤nomo de mujeres no se reduce a denunciar una relaci≤n de desigualdad, que ademßs no es una, es potenciar los posibles ser mujer inexistentes, inexpresados, los no inventados o invisibilizados en los espacios "neutros". Cuando esta casa fue desalojada, las mujeres que seguØamos allØ tenØamos ya claro que querØamos okupar un centro social de mujeres. Lanzamos la idea por diferentes lugares feministas, okupas...

La antigua panaderia-horno de la calle Embajadores 40 fue okupada en Noviembre de 1996 por un grupo de mujeres, de feministas y de lesbianas con la idea de crear un espacio colectivo, a trav_s del desarrollo de distintas actividades. Siempre desde una polØtica feminista hemos buscado profundizar en nuestras posibilidades de transformaci≤n de nosotras mismas, del barrio donde se encuentra la casa, pero mßs allß de todos aquellos otros espacios donde convivimos y entramos en contacto con otras mujeres, otras gentes, otros espacios polØticos. Nunca nos hemos constituido como un grupo cerrado, sino que precisamente, una parte fundamental de nuestra gesti≤n de la casa ha sido la idea de que esta se reconstruye ilimitadamente , no solo por las mujeres que mßs regularmente podamos utilizarla en unos momentos u otros, si no por aquellas de otras ciudades que han venido unos dØas a conocernos, o a organizar una actividad puntual o incluso por las que hablan de ella y/o cuentan con ella. Romper con la divisi≤n entre gestoras-usuarias de los espacios para defender y valorar el poder de intervenci≤n de cada una. De ahØ tambi_n la dificultad de definir nuestro proyecto, no porque no exista, sino porque reconocemos que el sentido que cada una le haya dado o le de a la Karakola es uno mßs de los que tiene esta casa abierta o dispuesta a estarlo, a todas las mujeres que quieran sumergirse en esta apasionante aventura... Y teniendo presente todas las diferencias que se nos cruzan, lesbianas o no, extranjeras o no, inmigrantes o no, sin papeles o con, asalariadas o no (que nunca paradas)...

 

_C≤mo funciona Eskalera Karakola, qu_ actividades se realizan?  _participan las mujeres del barrio en algunas actividades? _C≤mo llevan las vecinas y vecinos la existencia de esta casa okupada?

Nosotras tenemos la asamblea una vez a la semana. Es abierta, asØ que, en principio pueden venir las mujeres que quieran. Hace dos a±os, no quisimos que estuvieran con nosotras 5 mujeres Hare Chrisna. Esto tiene que ver con la pregunta de _puede vivir cualquiera en una okupa? de la que ya hemos hablado. Durante el resto de la semana coincidimos en los talleres, en los dØas de arreglo de la casa, en la preparaci≤n de actividades concretas. Todo el tiempo, en la casa revierten cosas que nos pasan a cada una. Por otra parte se nos ha criticado por las relaciones de amistad que mantenemos entre nosotras, como si fuera incompatible con una actividad polØtica. El reconocimiento y la alegrØa de contar con unas mujeres, para mi tan valerosas,  ha sido fundamental para construir un espacio sensible y alegre. Nunca queri_ndonos acomodar en un grupo definido y autocomplaciente. Sino reconocer esa fuerza que somos capaces de transmitirnos unas a otras y no guardßrnoslas para nosotras mismas. Sola no puedes, con amigas sØ.

Desde que fue okupada se han desarrollado muchas actividades y muchas son las mujeres que se han pasado. Se han realizado talleres de yoga, de teatro, de autodefensa; varios proyectos sucesivos de cooperativa de bar; comedor vegetariano; fiestas a tutti plain; una teteria mixta un dØa a la semana; se han reunido grupos; hemos salido a realizar acciones, las •ltimas contra la guerra en kosova y en la campa±a de 7 dØas le lucha social; dos revistas, la una bollera, la otra con mujeres okupas de todo el estado; se han buscado otras diferencias y terrenos de interacci≤n lo que impuls≤ la investigaci≤n sobre mujeres inmigrantes y mujeres okupas en el barrio de Lavapi_s y el intento del taller "conocimiento y contraste". Algunas iniciativas han sido individuales, otras por grupos, espontßneos o no, y las hay que han aglutinado a toda la casa.

Ahora andamos metidas en mogoll≤n de berenjenales. A veces supera, te parece que sois pocas y queri_ndolo todo. Ultimamente, por ejemplo en las asambleas somos 6, 7, 3, 10... y ademßs no siempre las mismas. Esto puede estar muy bien pero tambi_n ser un rollo. Ahora estamos trabajando el tema del racismo, sus relaciones con el movimiento antifascista y el feminista utilizando el taller de herramientas contra el racismo que realizan un grupo de karakolas y gentes cercanas. Tambi_n estamos pensando sobre la idea de la precariedad y c≤mo puede servirnos a las mujeres para afrontar lo que se nos estß viniendo encima y los campos que se abren con las nuevas tecnologØas, especialmente de comunicaci≤n.

 

 

         Lo de la relaci≤n con las vecinas es un poco complejo. Para empezar, la mayorØa de las mujeres que andamos por la casa somos de Lavapi_s. Participamos como podemos en la red de Lavapi_s, donde estßn la mayor parte de las asociaciones que trabajamos en Lavapi_s. Hacemos lo posible por estar presentes para la gente y por implicarnos en la construcci≤n de este barrio. Hace nada hemos tenido que juntarnos para denunciar la agresi≤n a una mujer de la casa por su condici≤n de  transexual, unas calles mßs abajo de la nuestra. Y vivir en carne propia que es urgente crear formas de ser contundentes con estas agresiones, y que no signifiquen reproducir mßs divisiones en el barrio que lo hagan  invivible para todas.  Cuando hicimos el campo de trabajo este verano escribimos una carta a los vecinos contßndoselo e invitßndoles a colaborar, cosa que  ocurri≤. Creo que mucha gente daba un gran valor a lo que estabamos haciendo. Se pararon a mirar, a preguntar y nos han traØdo cosas como herramientas.  Las carpinterØas ferreterØas y fontanerØas de los alrededores nos han ayudado aconsejßndonos y ense±ßndonos. A parte de la agresi≤n a nuestra compa±era, hemos sufrido en la casa mßs agresiones. Cuando tenØamos abierto el bar no habØa dØa que no hubiera alg•n hombre   intentando entrar, mßs de una vez poni_ndose muy violento. Hace dos meses nos tiraron un bote de pintura en la puerta que ha tapado el famoso dibujo que tenØamos bien grande de una flor que parecØa un co±o o un co±o que parecØa una flor, o una flor de co±o, vamos. A•n no hemos tenido tiempo de volver a dibujarlo.  Y •ltimamente un vecino de enfrente ha decidido que no hay nada como mearse en nuestra fachada.

 

 

Explicar el campamento de verano y la rehabilitaci≤n de la casa    

         La casa se nos venia encima. HabØa estado durante mucho tiempo abandonada a las ratas, la humedad y la ruina. O la arreglßbamos o nos Øbamos. En el plan de rehabilitaci≤n no entramos nosotras. Una de las pocas casas bajas del barrio, una de las mas bonitas y de las mas antiguas (casi 300 tacos). El propietario pasa de todo. De nosotras y de la casa. Una teorØa es que al estar aquØ, le damos una excusa para  no rehabilitar. Pensarß que a nosotras se nos caerß la casa, y como solar el precio se multiplicarß. Quizßs nos la ha regalado pero no nos lo quiere decir... En varias ocasiones, habØamos tratado de apa±ar algunos de los problemas de la casa. El verano anterior unos vecinos nos animaron, y nos ense±aron cosas para empezar con el tejado. Pero tras el •ltimo invierno, la situaci≤n era insostenible y decidimos ponernos manos a la obra. En la red de Lavapi_s contactamos con el SCI (Servicio Civil Internacional) que organiza campos de trabajo en apoyo a proyectos por todo el mundo. Ellas se encargarØan de anunciar el campo por diferentes paØses y poner los medios para que llegaran hasta aquØ. Aparte nos dejaron pelas y estuvieron ahØ los 20 dØas. Por cierto, tenemos pendientes un debate conjunto  sobre el voluntariado y la autogesti≤n.

Nos pusimos en contacto con algunas arquitectas, ella nos pusieron en contacto a su vez con otros arquitectos y arquitectas. Un equipo de lujo. En la Marcha a la Mara±osa el Colectivo de Mujeres de la Casa de la Moneda nos ofreci≤ su ayuda econ≤mica. Y nosotras, que nos creemos que todo es cuesti≤n de ponerse manos a la obra...

         Llegaron 20 mujeres de distintos paØses, del norte de Europa, del este, de Italia, y de Estados Unidos. Nosotras ponØamos casa, comida, trabajo entre mujeres y/o intercambios feministas. Las obras consistØan en hacer segura la casa. Hay una parte que nunca hemos utilizado por estar mal estado. El peligro, ahora era que se cayera y arrastrara todo el edificio. AsØ, nos organizamos en 4 grupos, pues no nos daba tiempo a aprender todas de todo. Las mujeres que vinieron de fuera sØ que pasaron por todos los grupos. Cocina, puntales (que construy≤ e instal≤ los soportes para sostener la casa, casi nß), tejado y apoyo (fontanerØa, alba±ilerØa...). Fueron 20 dØas muy intensos de organizar, estar de repente tanto tiempo juntas, de espaninglis... y terminamos rendidas. !Pero ahora la Karakola es segura!.

 

 

 

 

 

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