POR LA EXPERIMENTACION DE MASAS
Explicar las okupaciones en general.
Por qu_ se hacen. _se okupa cualquier espacio o casa o se busca que tenga
algunas condiciones (ser un sitio abandonado , ser de propiedad p•blica,
estar en una situaci≤n legal ambigua...?
Gentes sin casas, casas sin gente _qu_
pasa?. es lo que se puede leer ahora en el edificio abandonado de la calle
Jes•s y MarØa . Se encuentra tapiado despu_s de que hace
a±o y medio 15 personas quisieron hacer de el una vivienda. Cuando
entraron habØa miles de palomas vivas y muertas. La intenci≤n de
dejar caer el edificio no solo
responde a perjudicar a vecinos que viven junto a un
mont≤n de palomas muertas y sus excrementos, ni siquiera su propietario
se plantea que uno de los pisos es la vivienda de una mujer que paga su alquiler aunque tenga que
entrar al portal con mascarilla y mucho menos el numero de gente sin casa Otros
intereses amparados por la ley y por los planes del ayuntamiento le mueven (y
mucho mßs rentables). La casa es suya, (algo que hoy no puede decir todo
el mundo y menos sobre un inmueble de ese valor) y puede esperar los
a±os que sean para que se caiga. Los a±os necesarios para que ya
se haga imposible rehabilitarla, y
pueda vender el solar a una constructora de estas que tambi_n tienen sus planes
para el centro de Madrid. Planes para quien pueda pagarlos. Mudanzas para el
resto. A las diez horas llego un se±or acompa±ado de la
policØa, no traØa ni un solo papel donde demostrara su propiedad,
a•n asØ le ayudaron a
tirar la puerta abajo sin ninguna orden judicial. Vecinas y amigas estaban
fuera, llamaron a una abogada y gracias a ella se consigui≤ que no
pidieran la documentaci≤n, pues una de ellas como ha nacido en chile no
tiene sus papeles "en regla". A la semana volvieron disfrazadas de
ratas, sobre la fachada proyectaron diapositivas de otras casas en condiciones
parecidas en Lavapi_s... Ahora
llevan un a±o viviendo en una antigua fßbrica de toldos.
Esto es una peque±a historia de las que construyen la
historia de la okupaci≤n. Tambi_n hay otras como el movimiento de los sin
tierra en brasil y tan sangrantes como la reciente muerte en Valencia de un okupa cuando 52 personas
fueron brutalmente desalojadas de un teatro que llevaba 20 a±os
vacØo. Que existen tierras en manos de grandes terratenientes,
c≤mo y por qu_ se defiende esto, y gente que necesita tierras para
cultivar, no es desconocido para nadie. Lo difØcil de entender es que no
se okupen mßs. Lo mismo ocurre con la necesidad de vivienda _es que se
puede vivir sin casa, cuando ademßs hay casa vacØas? Por esto se
okupa.
_qu_ casas se okupan? Pueblos enteros
abandonados normalmente ya en manos de la administraci≤n, edificios que
se dejan caer mientras se aumenta su valor como solar, pisos que llevan
a±os abandonados y cuyos propietarios nadie conoce, casas que despu_s de
haber sido construidas no ha sido rentable venderlas, el para nada
extra±o pero si ocultado caso de viviendas de protecci≤n oficial
que no se adjudican ... hay miles de situaciones posibles pero siempre son de
las empresas, instituciones y pocos particulares que en primer lugar, pueden
permitirse tenerlas sin utilizarlas y en segundo lugar, a nadie se le escapa,
estamos hablando del negocio del siglo. Terreno abandonado catalogado como p•blico,
dice mucho de c≤mo las instituciones, entre ellas el ayuntamiento,
act•an como un inversor
mßs en el mercado, de cuales son sus prioridades. _C≤mo se
explica que habiendo tanta gente sin casa, en infravivienda o sin espacios para
estar juntas sin pagar halla tanto terreno p•blico inutilizado? . El
papel que estßn jugando los
poderes p•blicos se manifiesta tambi_n cuando el terreno es privado. El
dise±o de la ciudad de acuerdo a los beneficios especulativos, la
divisi≤n en zonas de la ciudad responde igualmente a Leyes mercado y a
leyes estatales (los planes de urbanismo). Las grandes inmobiliarias,
constructores y ayuntamiento trabajan juntas.
El plan de rehabilitaci≤n en Lavapi_s es un buen
ejemplo de c≤mo se programa un barrio absolutamente por encima de las
personas que lo habitan. El centro de la ciudad ha de ser para los grandes consumidores
e inversores. Por eso no basta con arreglar las casas y que sus habitantes
sigan en ellas. Tal y como estß , muy pocas vecinas podrßn pagar
continuar en "su" barrio.
_c≤mo elegimos las casas? Por
esta espontaneidad que esta en el
origen de la okupaci≤n lo mßs habitual es que la gente elige casas
que conoce de su barrio, que
llevan toda la vida abandonadas. Luego se inicia un periodo de
investigaci≤n donde lo normal es que preguntes a la vecinas que viven mas
cerca, que compruebes que efectivamente no se le da ning•n uso, que no
hay ning•n movimiento y tambi_n compruebas su situaci≤n legal, a
qui_n pertenece, si la propiedad esta localizada
ya que algunas veces se intenta directamente hablar con los
due±os nada mßs okupar o mßs adelante. Otra
informaci≤n importante es consultar los planes del ayuntamiento, por
ejemplo, desde que se inicio el proyecto del pasillo verde ( al que
todavØa le queda mucho para que se termine) el ayuntamiento prohibe a
mucha gente que haga ning•n tipo de reforma es sus casas, pues como van a
ser expropiadas se quiere reducir lo mßximo posible su valor
econ≤mico. Esto ha ocurrido con muchas casas bajas por los alrededores de
M_ndez Alvaro. La vecinas que no han podido irse, muchas de ellas gente mayor,
permanecen allØ, poniendo como pueden parches en los tejados. Las
vecinas que han podido, se han ido y llevan mas de 10 a±os con casas
abandonadas, cada vez mßs deterioradas esperando que el ayuntamiento se
decida a llevar a cabo el plan para que les paguen su cada vez mßs exiguo
valor. La mayorØa de estas casas han sido okupadas por gente muy
diversa, familias payas, familias gitanas, gente del mundo de la okupaci≤n
, incluso los antiguos alumnos de un colegio okuparon el edificio que quedo
vacØo y han hecho un centro social por el que se ha pasado
muchØsima gente. Una de estas casas ante las deudas de su antiguo
propietario cay≤ en manos de un banco y provoc≤ el desaloj≤
de las 5 familias que vivØan allØ. Esto llama aquØ
especialmente la atenci≤n pues el resto de casas son a•n de peque±os
propietarios, y muchos no han puesto denuncia, incluso se da el caso de que
ante una denuncia el juzgado "dio la raz≤n" a los okupas.
Finalmente vecinas, okupas y no, con la iniciativa de este centro social
ayudaron a las cinco familias desalojadas a okupar de nuevo.
Pero hay mßs cosas ha tener en cuenta... la inseguridad
no nos puede desanimar, si no, no harØamos nada. A veces es muy
duro okupar una casa que se estaba
dejando caer, poner toda nuestra ilusi≤n y energØa en arreglarla y
hacer de ella una vivienda y/o un centro social y que luego te desalojen para
que siga abandonada. Algo asØ ha ocurrido hace 2 semanas en Prosperidad.
Las okupas habØan hecho un centro social y viviendas. En el desalojo el
propietario les acusaba de robo cuando a parte de haber hecho las reformas
fundamentales de la casa tuvieron que dejar allØ toda la
instalaci≤n el_ctrica, incluidos los automßticos y muchas cosas que
las policØa no les permiti≤ sacar como estufas de gas, o un grifo
de cerveza, a parte muchos efectos personales. Cuando decidimos realizar el
campo de trabajo en la Eskalera Karakola, muchas vecinas se sorprendØan
de tanto trabajo, pues saben que legalmente la casa no es nuestra.
_qui_nes okupan? Evidentemente la gente
que las necesita. Contra ellas se ha dicho de todo: que es lo mßs
c≤modo, lo mßs fßcil, que hagan como todo el mundo... Esto no
tiene para nada en cuenta la realidad que nos rodea. Ahora mismo el dinero es
la •nica forma de poder comprar los "recursos" y para quienes
no tenemos grandes capitales que "invertir", es decir , para casi
todas, el trabajo asalariado es la •nica forma para conseguirlo. Y lo del
pleno empleo no se lo cree ya ni Cristo. La precarizaci≤n progresiva y la
fexibilizaci≤n del mercado laboral es algo que acaba de empezar pero
hablamos de ello como algo que fuera temporal (el trabajo prometido de nuestra
vida que no llega y seguimos haciendo cuentas y planes y cursillos como si
estuviera a la vuelta de la esquina). Y sØ, de acuerdo, si de verdad
quieres encuentras al final algo de trabajo incluso si no tienes papeles.
Siempre y cuando est_s dispuesta a callar, a no pensar para qu_ sirve tu
trabajo, para quienes trabajas...
El ritmo del trabajo, de conservarlo, del no trabajo, de buscarlo y
prepararte para conseguirlo, te sumerge en un mont≤n de relaciones
sometidas siempre al chantaje y a la inseguridad. Entre otras cosas crea la
distinci≤n entre momentos donde se produce y momentos donde no, es decir,
entre las tareas que son importantes (aquellas pocas por las que te pagan) y
las que no; habit•a a las ordenes, a las "sutiles" coacciones,
a utilizar tu cuerpo como una mercancØa mßs capaz de adaptar incluso
su forma de hablar o de vestirse.
_por qu_ en unas vive gente y otras se
utilizan s≤lo para hacer actividades? _Puede cualquier persona vivir en
una casa okupada? _C≤mo funcionan, como se toman las decisiones?
Desde
siempre, mucha gente nos hemos dado cuenta de lo que supone
polØticamente okupar. Estas cuestionando el sentido de la propiedad, sus
criterios de adquisici≤n, su reparto. Y por qu_ no, las esperanzas de
vida, la dignidad se tiene, se asume, no espera a que se reconozca para tomar
sus iniciativas No ocupamos a
escondidas, ni como algo temporal hasta que encontremos algo mejor. Incluso hay
gente que okupa porque se ve en una situaci≤n de precariedad extrema o
desesperada y que luego se da cuenta de que si bien lo que hace es ilegal, no
deberØa de serlo. Que su situaci≤n es ante todo injusta y que no
es un problema personal. Que esta afectando a muchØsima gente, okupas o
no. Tambi_n es doloroso cuando aquellas que se han "matado" para
conseguir un techo, (bien empe±ando su vida entera teniendo que verse
obligadas a vivir durante a±os vØctimas de la usura de los bancos
llamando a "su" puerta, o bien en esperas tan inhumanas como la de
las afectadas por la PSV), sean
precisamente los que en muchos casos son tan duros contra quienes
okupan, que precisamente desenmascaran con su prßctica
esta injusticia. Lo mismo aquellas que tienen piscina, jardØn y garaje
amurallado y que no se piense el que todas queremos piscina, jardØn,
salas de reuniones, garajes para las bicis, gimnasio, eso que se llama
"equipamientos sociales".
Muchas veces el ayuntamiento lo confunde con multicines de
800pts la entrada, o centro comercial. Y asØ se cede terreno
p•blico. Esto estß ocurriendo, por ejemplo en PacØfico. Unos
antiguos cuarteles de 14.000-32.000? metros cuadrados destinados a
equipamientos para el barrio, se han ido misteriosamente reduciendo. Se han
vendido parte de estos terrenos a constructoras. Y estas ilegalmente han
construido en "terreno de mßs ", esas "cosillas" que
suponen millones. Con el resto se prev_n multicines y centro comercial. Una peque±Øsima
parte serß "centro cultural", por supuesto gestionado por el
ayuntamiento que decide que actividades se pueden realizar., y el precio.
Tambi_n un peque±o gimnasio que se ha cedido a un empresa privada para
que lo explote ( cesi≤n de la gesti≤n, se ha dicho). El famoso
lema "los cuarteles para el
barrio, polideportivo en los cuarteles" de la campa±a en la que
llevan a±os las vecinas, sigue siendo defendido y no se puede decir que
no se est_ coreando lo suficiente. De hecho aquØ la okupaci≤n se ha
utilizado directamente de forma reivindicativa pues la Coordinadora de
Asociaciones de Pacifico (donde hay desde APAS a okupas) ha participado en
okupaciones simb≤licas de los cuarteles de Daoiz y Velarde para denunciar
la actuaci≤n de la Junta Municipal.
AsØ, frente a una imagen del
movimiento okupa como algo
cerrado, con una especie de oscura organizaci≤n que tiene un plan que
nadie conoce ni se sabe quien lo dise±a, que decide sus objetivos y
cualquiera puede ser su vØctima y donde es muy difØcil entrar;
hay que ver la posibilidad y
responsabilidad que tenemos todas al pensar y al hablar de okupaci≤n.
Para nosotras y para otras muchas gentes la okupaci≤n es la posibilidad
inmediata de autoorganizarnos para las cuestiones que nos preocupan y tambi_n
nos alegran. De ser capaces de utilizar todas nuestras capacidades afectivas,
criticas, artØsticas, de diversi≤n, se cooperaci≤n, de
pensamiento, de autogesti≤n, de trabajo colectivamente para crear
espacios donde estas capacidades
se ponen al servicio de quien las posee. La capacidad que todas tenemos de
adaptar incluso tu forma de hablar o de vestirte puede convertiste en hablar o
vestirte como te gusta, opinar sobre lo que sabes y preguntar por lo que no
entiendes. Donde lo que se valora no estß en funci≤n de la
rentabilidad econ≤mica o de criterios machistas si no de lo que realmente
nos sirve. Porque todas sabemos algo y nadie lo sabe todo y todas nos damos
cuenta de algo y nadie no se da cuenta de nada, como tampoco se puede estar en todo. Por todo este
mogoll≤n que estß hecho de c≤mo nos sentimos en la sociedad
en que vivimos pero tambi_n de saber que a la vez la estamos haciendo, se
okupan y se crean centros sociales.
La toma de decisiones, en principio se realiza en asambleas
abiertas, es decir, de la gente que utiliza los espacios, pero tambi_n de gente
que viene a contar algo, o tiene alguna iniciativa sobre alg•n proyecto o
que no sabe muy bien por donde empezar. Esto, claro, es muy relativo. Si se
okupa una casa para hacer viviendas, cada casa va viendo la mejor manera para
que todo el mundo participe de las opiniones o los criterios para elegir a la
gente con la que vas a vivir. Yo he oØdo gente decir _o sea, que no todo
el mundo puede vivir aquØ, en esta okupa? No, claramente. Todo el mundo
puede okupar, pero hay ideas distintas de c≤mo se quiere vivir. Algo
parecido pasa a veces para decidir si va a ser vivienda o
centro social o las dos cosas a la vez. Algunas veces depende el espacio
que ya determina el que a lo mejor no hay sitio para las dos cosas. Pero hay
mßs problemas. A mucha gente no le gusta que en el sitio del centro
social viva gente, porque al estar mßs tiempo allØ es inevitable
que determinen mßs el espacio y es mßs difØcil que quien estß
menos se sienta parte de la casa Porque las actividades de un centro social y
su organizaci≤n puede chocar con el ritmo dom_stico de una vivienda.
Si quieres estar a gusto, en un lugar
donde te apetezca hacer cosas, evidentemente no puedes ni quieres estar con
cualquiera, ni significa que solo quieras vivir con gente como tu. De hecho es
mucho mßs interesante que la gente tenga ganas de trabajar juntas en
proyectos diferentes, porque asØ serßn mucho mßs
enriquecedores y no se irßn todas las energØas en grandes
decisiones que mantienen retenidas un mont≤n de creatividad e inquietudes
distintas. Esto precisamente nos obliga a pensar todo el rato en maneras de
respetarse, de conocerse, y de darte a conocer. Y mantener siempre la oreja
puesta en lo que otra gente pueda opinar sobre lo que haces. Por todo ello, si
bien en principio las asambleas de toda la gente son el lugar de referencia y
de toma de decisiones, esta no el momento mßs importante en la vida de un
centro social. A veces se necesitan debates donde se hablen las cosas sin tener
que decidir rßpidamente sobre algo, pues asØ escuchas y piensas
mßs tranquilamente. Por otro lado, cuando haces algo, como por ejemplo,
una reuni≤n con las asociaciones de vecinas o gente organiza charlas
sobre sus proyectos, viene mucha gente a la casa que igual entra por primera
vez, va a pensar sobre lo que ha conocido y quizßs tenga alguna idea que
aportar. Tambi_n puede pasar que hablando todas estemos de acuerdo pero que
cuando llega el momento de plasmar una idea surjan un mont≤n de
diferencias porque tenØamos distintas ideas en la cabeza de c≤mo
se hace. Por eso la asamblea siempre es la referencia, una garantØa de
que hay un sitio para discutir, gestionar, pero todo el rato lo estas haciendo.
Incluso hablar de las okupas, como ahora, tambi_n construye la okupaci≤n.
Quizßs las trabajadoras de la fßbrica de la moneda empiecen a
utilizar la Karakola para hacer
fiestas o para planear el asalto de la casa de la moneda.
cußndo se hace una
okupaci≤n a veces se producen desalojos rßpidos y en otros casa
tardan mucho, esto, _por qu_ sucede?
Pues
eso nos preguntamos todas. Aunque miremos las leyes, en su aplicaci≤n por la
policØa y los juzgados, intereses polØticos, presi≤n
social, medios de comunicaci≤n... todo influye. En principio para que te
desalojen se necesita una orden judicial. Para algunos jueces esto supone que
se abra un proceso judicial con una sentencia, pero, mucho mßs
rßpido puede ser si el juzgado de guardia decreta un desalojo "cautelar". Otras veces
(incluso llevando dØas de okupaci≤n) la policØa act•a
sin orden ante la denuncia de un due±o (aunque esto, la verdad, no
ocurre con cualquier due±o) diciendo que es "in fragante". Mi ultima experiencia ha sido
hace apenas 2 semanas en la calle Estudios. HabØa 3 chicos que
habØan okupado un piso del disputado patrimonio sindical que llevaba
vacØo ni se sabe. Cuando llegamos, la calle estaba cortada por la
policØa y mucha gente se habØa parado a mirar, otras nos
acercamos al enterarnos de que se trataba de una okupaci≤n. Los 3 estaban
en el balc≤n del piso y comenzaron a gritar "un desalojo, otra
okupaci≤n" "10, 100, 1000 centros sociales". Mucha gente
empezamos a gritar con ellas. Al rato llegaron un mont≤n de
antidisturbios que decØan que nos fu_ramos inmediatamente. Les dijimos
que querØamos quedarnos para ver qu_ hacØan y que no
tenØan derecho a obligarnos que no estuvi_ramos en la calle, que tambi_n
es nuestra. Primero intentaron
hacer fuerza con los escudos y al rato habØan desaparecido. Yo no s_ si
les asust≤ ver que la gente, okupas y no, mayores y no, no Øbamos a dejarles solos
con los 3 chicos o que desde "arriba" les dieron ordenes de evitar
jaleos. El caso es que ahØ siguen.
Pero
hay mßs desalojos y miles de historias. A veces inmobiliarias, o
se±ores que tiene muchos "lØos" o mucha
"prisa" han pagado a matones para utilizar amenazas. Tambi_n se han
dado casos de autodesalojos. El a±o pasado, en Vigo, unos okupas
habØan acogido a una mujer y a su hijo. Quizßs ellas no
preguntaron lo suficiente, aunque
se preocupaban de que no les faltara de nada y tenØan presente
que le pasaba algo, pues evidentemente era una mujer asustada. Al cabo de un
tiempo el marido de ella entro en el centro social (nadie sabia que ella estaba
escondi_ndose de _l) y la asesin≤.
A parte del dolor, la rabia y la impotencia tan grande que sintieron, la
prensa puso lo que faltaba . Para quien se acuerde de la historia, el reality
show estaba servido. En una okupa en un barrio marginado de Vigo un hombre
mata a una mujer y la arroja en un
contenedor de basura: marginada -okupa-mujer muerta. Parece que eso ya lo dice
todo. Esta noticia se daba asØ y no sacaron a ning•n okupa
contando otra versi≤n, o mßs informaciones sobre la historia, ni
contextualizaron para nada a sus protagonistas. _por qu_ no dijeron: una mujer
con su hijo reci_n nacido huye de su casa por las amenazas de su marido, encuentra refugio en una okupa y que la
falta de protecci≤n y ayuda adecuada le causo la muerte?. Yo no digo que
no haya gente que se ha metido en un lugar abandonado y haya cometido
barbaridades. Pero este no era, en absoluto el caso. Una compa±era de
allØ nos cont≤ lo difØcil que ya era intentar crear un
espacio de vida en medio de tanto abandono y como esta historia les hizo tanto
da±o que tuvieron que abandonar el proyecto.
Existe un enorme inter_s en
criminalizar al movimiento okupa, hablar sobre esto.
_C≤mo es posible que a pesar de
la represi≤n y de la dificultad de acceder a los medios de
comunicaci≤n, el movimiento okupa consiguiera salir a la calle, abrir un
debate, y que al poco tiempo se apruebe en el parlamento un c≤digo
penal (al que ofensivamente se
llama de la democracia), que por primer vez en el estado espa±ol
criminalizar legalmente la okupaci≤n, siendo mßs represivo incluso
que la antigua ley franquista, que reconocØa un mØnimo de
derechos a la gente sobre un inmueble, por el simple hecho de ser su casa?.
_Y c≤mo es posible que desde
entonces todas las sentencias que ha habido en Madrid, por ejemplo, no solo no
hayan aplicado este artØculo por una excusas o por otras sino que
incluso el Tribunal Superior de Justicia haya absuelto a 300 inculpados por
reconocer que tenØan razones polØticas y que el lugar era
p•blico y no se estaba utilizando
( de todas formas la sentencia llega tarde, el laboratorio habØa
sido desalojado antes de esta y
ahora donde habØa hasta un
jardØn y un centro social de los mßs grandes en Madrid, hay un
aparcamiento) ?
La okupaci≤n se ha criminalizado
legalmente. Los poderes "correspondientes" demuestran el abismo que
les separa, su ineptitud y su vocaci≤n destructiva, frente a un
movimiento que se piensa a sØ mismo como constructivo, que apuesta por
espacios de experimentaci≤n colectiva, que invita a la
participaci≤n y que busca la forma de llenar esta de sentido. Los
•nicos momentos de interactividad permitida en la democracia parecen
encontrarse en la play station ( que me gusta mucho y en la Karakola hemos
jugado alguna vez, !que no se diga!).
Pero no es tan fßcil. No basta
con penalizar una prßctica para que desaparezca. Es necesario que, en
otro plano, en el de la aplicaci≤n real de las leyes se criminalize
tambi_n. Es decir que los jueces tengan el cinismo de aplicarla, que a la
policØa no se le caiga la cara de verg_enza, que la gente digamos:
okupar estß mal. Bien, esa criminalizaci≤n estß siendo
mßs difØcil. Aunque hace mucho da±o. Que si jarrai, que si
j≤venes locos, que si feministas trasnochadas, que si okupas violentos
frente a buenos chicos voluntarios... Pues puede que sØ, pero tambi_n
podemos y queremos ser mßs cosas. La okupaci≤n es una idea, y no
pertenece a nadie.
Desde cuando existe Eskalera Karakola,
como surgi≤ la idea de una casa de mujeres y por qu_ una casa solo de
mujeres
En 1995, se okup≤ Lavapi_s n_15
para hacer un centro social. Un grupo de mujeres que participamos en la okupaci≤n, coincidimos en querer un espacio
feminista de mujeres dentro de aquella casa. AsØ lo creamos, a pesar de
que mucha gente se sinti≤ intranquila y se nos exigieran justificaciones
o explicaciones convincentes. Cuando se quiere algo, razones y explicaciones se
inventan, pero entonces no quisimos tener que justificar el deseo de unas
mujeres de querer estar juntas. En el espacio que creamos se pusieron en
circulaci≤n y se valoraron, afectos y formas de relacionarse que se
neutralizan, se invisibilizan o simplemente no circulan en otros espacios.
Analizando el orden sexual dominante, reflexionando qu_ exige el patriarcado de
nosotras, qu_ hßbitos nos hacen a las mujeres medirnos respecto a los
hombres y torna insensata la distancia, el alejamiento que supone
necesariamente
un estar entre mujeres, una alteridad
que es otra mujer. Defender un proyecto aut≤nomo de mujeres no se reduce
a denunciar una relaci≤n de desigualdad, que ademßs no es una, es
potenciar los posibles ser mujer inexistentes, inexpresados, los no inventados
o invisibilizados en los espacios "neutros". Cuando esta casa fue
desalojada, las mujeres que seguØamos allØ tenØamos ya
claro que querØamos okupar un centro social de mujeres. Lanzamos la idea
por diferentes lugares feministas, okupas...
La antigua panaderia-horno de la calle
Embajadores 40 fue okupada en Noviembre de 1996 por un grupo de mujeres, de
feministas y de lesbianas con la idea de crear un espacio colectivo, a trav_s
del desarrollo de distintas actividades. Siempre desde una polØtica
feminista hemos buscado profundizar en nuestras posibilidades de
transformaci≤n de nosotras mismas, del barrio donde se encuentra la casa,
pero mßs allß de todos aquellos otros espacios donde convivimos y
entramos en contacto con otras mujeres, otras gentes, otros espacios
polØticos. Nunca nos hemos constituido como un grupo cerrado, sino que
precisamente, una parte fundamental de nuestra gesti≤n de la casa ha sido
la idea de que esta se reconstruye ilimitadamente , no solo por las mujeres que
mßs regularmente podamos utilizarla en unos momentos u otros, si no por
aquellas de otras ciudades que han venido unos dØas a conocernos, o a
organizar una actividad puntual o incluso por las que hablan de ella y/o
cuentan con ella. Romper con la divisi≤n entre gestoras-usuarias de los
espacios para defender y valorar el poder de intervenci≤n de cada una. De
ahØ tambi_n la dificultad de definir nuestro proyecto, no porque no
exista, sino porque reconocemos que el sentido que cada una le haya dado o le
de a la Karakola es uno mßs de los que tiene esta casa abierta o
dispuesta a estarlo, a todas las mujeres que quieran sumergirse en esta
apasionante aventura... Y teniendo presente todas las diferencias que se nos
cruzan, lesbianas o no, extranjeras o no, inmigrantes o no, sin papeles o con,
asalariadas o no (que nunca paradas)...
_C≤mo funciona Eskalera Karakola,
qu_ actividades se realizan?
_participan las mujeres del barrio en algunas actividades? _C≤mo
llevan las vecinas y vecinos la existencia de esta casa okupada?
Nosotras tenemos la asamblea una vez a
la semana. Es abierta, asØ que, en principio pueden venir las mujeres
que quieran. Hace dos a±os, no quisimos que estuvieran con nosotras 5
mujeres Hare Chrisna. Esto tiene que ver con la pregunta de _puede vivir
cualquiera en una okupa? de la que ya hemos hablado. Durante el resto de la
semana coincidimos en los talleres, en los dØas de arreglo de la casa,
en la preparaci≤n de actividades concretas. Todo el tiempo, en la casa
revierten cosas que nos pasan a cada una. Por otra parte se nos ha criticado
por las relaciones de amistad que mantenemos entre nosotras, como si fuera
incompatible con una actividad polØtica. El reconocimiento y la
alegrØa de contar con unas mujeres, para mi tan valerosas, ha sido fundamental para construir un
espacio sensible y alegre. Nunca queri_ndonos acomodar en un grupo definido y
autocomplaciente. Sino reconocer esa fuerza que somos capaces de transmitirnos
unas a otras y no guardßrnoslas para nosotras mismas. Sola no puedes, con
amigas sØ.
Desde que fue okupada se han
desarrollado muchas actividades y muchas son las mujeres que se han pasado. Se
han realizado talleres de yoga, de teatro, de autodefensa; varios proyectos
sucesivos de cooperativa de bar; comedor vegetariano; fiestas a tutti plain;
una teteria mixta un dØa a la semana; se han reunido grupos; hemos
salido a realizar acciones, las •ltimas contra la guerra en kosova y en
la campa±a de 7 dØas le lucha social; dos revistas, la una
bollera, la otra con mujeres okupas de todo el estado; se han buscado otras
diferencias y terrenos de interacci≤n lo que impuls≤ la
investigaci≤n sobre mujeres inmigrantes y mujeres okupas en el barrio de
Lavapi_s y el intento del taller "conocimiento y contraste". Algunas
iniciativas han sido individuales, otras por grupos, espontßneos o no, y
las hay que han aglutinado a toda la casa.
Ahora andamos metidas en mogoll≤n
de berenjenales. A veces supera, te parece que sois pocas y queri_ndolo todo.
Ultimamente, por ejemplo en las asambleas somos 6, 7, 3, 10... y ademßs
no siempre las mismas. Esto puede estar muy bien pero tambi_n ser un rollo.
Ahora estamos trabajando el tema del racismo, sus relaciones con el movimiento
antifascista y el feminista utilizando el taller de herramientas contra el racismo
que realizan un grupo de karakolas y gentes cercanas. Tambi_n estamos pensando
sobre la idea de la precariedad y c≤mo puede servirnos a las mujeres para
afrontar lo que se nos estß viniendo encima y los campos que se abren con
las nuevas tecnologØas, especialmente de comunicaci≤n.
Lo
de la relaci≤n con las vecinas es un poco complejo. Para empezar, la
mayorØa de las mujeres que andamos por la casa somos de Lavapi_s.
Participamos como podemos en la red de Lavapi_s, donde estßn la mayor
parte de las asociaciones que trabajamos en Lavapi_s. Hacemos lo posible por
estar presentes para la gente y por implicarnos en la construcci≤n de
este barrio. Hace nada hemos tenido que juntarnos para denunciar la
agresi≤n a una mujer de la casa por su condici≤n de transexual, unas calles mßs abajo
de la nuestra. Y vivir en carne propia que es urgente crear formas de ser
contundentes con estas agresiones, y que no signifiquen reproducir mßs
divisiones en el barrio que lo hagan
invivible para todas.
Cuando hicimos el campo de trabajo este verano escribimos una carta a
los vecinos contßndoselo e invitßndoles a colaborar, cosa que ocurri≤. Creo que mucha gente
daba un gran valor a lo que estabamos haciendo. Se pararon a mirar, a preguntar
y nos han traØdo cosas como herramientas. Las carpinterØas ferreterØas y
fontanerØas de los alrededores nos han ayudado aconsejßndonos y
ense±ßndonos. A parte de la agresi≤n a nuestra
compa±era, hemos sufrido en la casa mßs agresiones. Cuando
tenØamos abierto el bar no habØa dØa que no hubiera
alg•n hombre
intentando entrar, mßs de una vez poni_ndose muy violento. Hace
dos meses nos tiraron un bote de pintura en la puerta que ha tapado el famoso
dibujo que tenØamos bien grande de una flor que parecØa un
co±o o un co±o que parecØa una flor, o una flor de
co±o, vamos. A•n no hemos tenido tiempo de volver a
dibujarlo. Y •ltimamente un
vecino de enfrente ha decidido que no hay nada como mearse en nuestra fachada.
Explicar el campamento de verano y la
rehabilitaci≤n de la casa
La
casa se nos venia encima. HabØa estado durante mucho tiempo abandonada a
las ratas, la humedad y la ruina. O la arreglßbamos o nos Øbamos.
En el plan de rehabilitaci≤n no entramos nosotras. Una de las pocas casas
bajas del barrio, una de las mas bonitas y de las mas antiguas (casi 300
tacos). El propietario pasa de todo. De nosotras y de la casa. Una
teorØa es que al estar aquØ, le damos una excusa para no rehabilitar. Pensarß que a
nosotras se nos caerß la casa, y como solar el precio se
multiplicarß. Quizßs nos la ha regalado pero no nos lo quiere
decir... En varias ocasiones, habØamos tratado de apa±ar algunos
de los problemas de la casa. El verano anterior unos vecinos nos animaron, y
nos ense±aron cosas para empezar con el tejado. Pero tras el
•ltimo invierno, la situaci≤n era insostenible y decidimos ponernos
manos a la obra. En la red de Lavapi_s contactamos con el SCI (Servicio Civil
Internacional) que organiza campos de trabajo en apoyo a proyectos por todo el
mundo. Ellas se encargarØan de anunciar el campo por diferentes
paØses y poner los medios para que llegaran hasta aquØ. Aparte
nos dejaron pelas y estuvieron ahØ los 20 dØas. Por cierto,
tenemos pendientes un debate conjunto
sobre el voluntariado y la autogesti≤n.
Nos pusimos en contacto con algunas arquitectas,
ella nos pusieron en contacto a su vez con otros arquitectos y arquitectas. Un
equipo de lujo. En la Marcha a la Mara±osa el Colectivo de Mujeres de la
Casa de la Moneda nos ofreci≤ su ayuda econ≤mica. Y nosotras, que
nos creemos que todo es cuesti≤n de ponerse manos a la obra...
Llegaron
20 mujeres de distintos paØses, del norte de Europa, del este, de
Italia, y de Estados Unidos. Nosotras ponØamos casa, comida, trabajo
entre mujeres y/o intercambios feministas. Las obras consistØan en hacer
segura la casa. Hay una parte que nunca hemos utilizado por estar mal estado.
El peligro, ahora era que se cayera y arrastrara todo el edificio. AsØ,
nos organizamos en 4 grupos, pues no nos daba tiempo a aprender todas de todo.
Las mujeres que vinieron de fuera sØ que pasaron por todos los grupos.
Cocina, puntales (que construy≤ e instal≤ los soportes para
sostener la casa, casi nß), tejado y apoyo (fontanerØa,
alba±ilerØa...). Fueron 20 dØas muy intensos de organizar,
estar de repente tanto tiempo juntas, de espaninglis... y terminamos rendidas.
!Pero ahora la Karakola es segura!.
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