Madrid, 3 de febrero de 2003

 

Estimadas amigas y amigos,

 

Las obras realizadas por Gerencia de Urbanismo (Ayuntamiento de Madrid) en la Casa de Mujeres La Eskalera Karakola han terminado. La casa tiene más puntales que antes y se ha derribado la parte posterior. La declaración de ruina parcial que dio origen a esta intervención y la conversación con Gerencia que hizo posible dar un tratamiento diferencial a la parte del edificio en peor estado han culminado y ahora se abre, abrimos, otra fase. En ella decimos que luchar contra los edificios ruinosos no equivale a apuntalarlos, que hay que rehabilitarlos y que esta rehabilitación debe pasar por el respeto y el reconocimiento de los proyectos sociales y los inquilinos que muchos de ellos albergan.

 

El estado del edificio que okupamos ha sido, para nosotras, un límite constante que ha chupado buena parte de nuestras energías a lo largo de estos seis años de Centro Social de Mujeres. Además de confinarnos a un estado de emergencia continuado, que hemos tratado de contestar realizando distintas obras, incluido un Campo Internacional de Trabajo con mujeres de distintos países en 1999, las condiciones del edificio han contribuido de forma decisiva a constreñir el carácter, ámbito y alcance de nuestra acción sociopolítica. En estos momentos la casa da cabida a distintas iniciativas: la propia asamblea, Precarias a la Deriva, la Escuela de Feminismo, proyectos más o menos puntuales como las reuniones de Retóricas del Género o los debates del Sueño Colectivo, así como a iniciativas organizativas más amplias contra la violencia, contra la guerra o, próximamente, el taller sobre mujeres y ciudad organizado junto al Colectivo de Mujeres Urbanistas y la Red de Lavapiés. Otras, como nuestra reciente participación en el Foro Social Europeo, rebasan una y otra vez las paredes de esta casa.

 

No obstante, nos gustaría que la casa se conviertiera en un espacio de uso mucho más vivo y participado, que en ella encontrara un espacio de encuentro, cooperación e intervención muchos colectivos y mujeres, vecinas o no de Lavapiés, que precisan de espacios de autoafirmación, aprendizaje y vida en común. Para ello necesitamos espacios acondicionados a los que puedan acceder las distintas mujeres de Lavapiés y Madrid y donde podamos desarrollar diversas actividades, que como los grupos de autoapoyo, el seguimiento jurídico, el aprendizaje colectivo, la creatividad artística y las redes cooperativas de trabajo, sociabilidad y acción política, expresan la importancia que hoy tiene la lucha de las mujeres.

 

Por otro lado, queremos hacer patente lo absurdo de un sistema que privilegia a la propiedad aunque ésta haya condenado al abandono y a la ruina tantos y tantos edificios, entre ellos uno tan singular como el de Embajadores 40, un tipo de casa dos plantas con protección estructural de las que tantas ha engullido ya el proceso especulativo que hoy tiene lugar en el centro de todas las ciudades del mundo, incluida Madrid. Por desatender, la propiedad ha hecho oidos sordos a los propios requerimientos de Gerencia de Urbanismo, a los que hemos atendido como okupantes de larga duración, a pesar de poner el proyecto de Casa de Mujeres en una situación de incertidumbre.

 

Lo que aquí os presentamos es un proyecto en el que hemos estado trabajando a lo largo de los últimos meses. En él se incluye la propuesta de recuperación, rehabilitación y reconfiguración del edificio de Embajadores 40 y del proyecto de Centro Social de Mujeres que ahora lanzamos a las instituciones, fundamentalmente al Ayuntamiento de Madrid y a la Comunidad de Madrid, a los responsables políticos y a los partidos con el fin de que abran o faciliten el espacio de diálogo necesario para su ejecución. Lo que aquí pedimos es que la administración cumpla con el propio cometido que dice animar su política. En otra dirección, esta propuesta va dirigida a los grupos activos en esta ciudad, muy especialmente a los de mujeres, y, en general, a aquellas personas que creen que la ciudadanía es un proceso activo –un proceso ininterrumpido de «hacer ciudad»– que conteste las desigualdades y explotaciones –de sexo y sexualidad, de etnicidad y proveniencia, de clase y edad, etc.– existentes.

 

El proximo 1 de MARZO y coincidiendo con la celebración del DIA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES haremos una PRESENTACION PUBLICA de la propuesta en La Eskalera Karakola a partir de las 12.30. Nos gustaría invitaros a este acontecimiento que para nosotras será la continuación de un proceso de invitación a tomar parte en el diseño de un proyecto común –construir espacios de participación para las mujeres– que esperamos no se cierre jamás.

 

Os esperamos.

 

La Eskalera Karakola

Embajadores 40

 

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