Todasacien: Agencia de Asuntos Precarios
Invitación a participar en un espacio de encuentro,
articulación y producción desprecarizadora.
Centro social "La Eskalera Karakola".
C/ Embajadores 52, bajo. Lavapiés. Madrid.
Taller inicial: Sábado 17 de diciembre, 18h, en La Eskalera Karakola
Trayectoria:
a-saltos precarios.
Precarias a la deriva ha sido hasta ahora un proyecto de investigación sobre la precariedad, que pretendía partir de nosotras mismas, de nuestras realidades precarizadas, e interpelar a otras, en busca de nuevas formas de resistencia y de nuevos espacios de encuentro y cooperación construidos desde la multiplicidad. En nuestros andares hemos llegado a tres certezas. Hemos constatado que las posiciones precarias particulares, entendidas en sentido clásico como inestabilidad en el empleo, se inscriben en una tendencia generalizada a la precarización de la existencia en su conjunto. Una tendencia que atraviesa todos los estratos sociales como amenaza (³si no acatas la norma, caerás en la inestabilidad permanente²), y todas la esferas de la vida (empleo, actividades no asalariadas, espacio urbano, ámbito doméstico...) como incertidumbre y atomización social. También nos hemos dado cuenta que, aunque los procesos de precarización nos afectan a todas, no nos afectan de la misma manera: la sociedad está estratificada por ejes de clase, sexo, orientación e identidad sexual, edad, origen nacional, etnia, formación... que nos colocan en posiciones asimétricas y, en ocasiones, enfrentadas. Cualquier proyecto que aspire a producir lo común, debe enfrentarse a estas formas de estratificación; verdaderas ³fronteras² que atenazan el lazo social y lo impregnan de miedo al ³otro² (y a la otra). Por último, hemos intuido que el territorio de agregación de las mujeres precarias no es necesariamente el "centro de trabajo": ¿cómo puede serlo cuando éste coincide tantas veces con la casa propia o ajena, cuando cambia cada pocos meses o cuando las posibilidades de coincidir con un grupo sustancioso de compañeros de trabajo, durante un tiempo suficiente como para conocerse, es una entre mil? Con frecuencia, las alianzas fuertes, las redes de cooperación que quitan el miedo, dan coraje y generan capacidad de transformación, se construyen fuera, en el territorio, en espacios de encuentro alejados de la mirada del patrón, de la privacidad y el aislamiento del hogar o de la disciplina burocrática del asilo, el hospital, el colegio. Por eso, nuestra apuesta pasa ahora por construir un espacio de encuentro y empoderamiento en el centro de Madrid, en el que nosotras y otras precarias (de otras procedencias sociales y nacionales, con más o menos líneas en el currículum, más o menos dinero en el bolsillo, más o menos personas a su cargo) hallemos asesoría y herramientas de autodefensa frente a las mil y una injusticias cotidianas; pero también, encontremos espacios de expresión y análisis de nuestras realidades precarias, que permitan enriquecernos mutuamente e imaginar prácticas de cooperación y de resistencia contra la precarización de nuestras vidas y las fronteras que nos enfrentan unas a otras.
Proponemos, pues, un espacio abierto de intercambio de información, apoyo y
estrategias desprecarizadoras, en el que los asesoramientos específicos, por
parte de personas con experiencia a la hora de afrontar diferentes situaciones
(laborales, de salud, vivienda, extranjería, ...), no constituyan un trabajo
asistencial y unidireccional sostenido sólo en figuras expertas, sino la
producción colectiva de un saber práctico, de un "instinto precario",
para la resistencia y la transformación empoderada de las diferentes
precariedades que nos atraviesan. Puesto que estas precariedades aparecen
entrelazadas y no necesariamente ordenadas de acuerdo a categorías
preestablecidas, a competencias de figuras profesionales o a recursos únicos, hablamos de un "instinto precario"
transversal, capaz de desarrollar formas de resistencia incluso en los
resquicios de un Estado de Bienestar a veces más orientado hacia el control que
hacia la garantía de derechos. Se trata, por tanto, de partir de la
articulación entre diferentes saberes y experiencias para, yendo más allá del
intercambio de información y de apoyo, constituir un espacio para la
autoorganización colectiva. Esta apuesta ya tiene un nombre: Todasacien.
Agencia de Asuntos Precarios.
El proyecto: concreciones en construcción
El
funcionamiento de la agencia giraría en torno a cuatro engranajes principales:
1. Las asesorías, pensadas como lugar de intercambio/relación entre mujeres con
experiencia en los ámbitos que decidamos como prioritarios (asesoría laboral,
jurídica, extranjería, salud, vivienda) y mujeres que necesitan informar,
comunicar, plantear situaciones o demandas particulares. Estarían
abiertas en días/horarios determinados y servirían tanto de punto de entrada
individual (acercamiento de las personas a la oficina, espacio/tiempo de
recogida de ideas, de detección de problemas más o menos comunes, más o menos
singulares, en estos paisajes de precarización de la existencia en los que nos
toca vivir), como de nodo detonante de organización colectiva.
2. Los talleres de trabajo, organizados desde las ideas, demandas o iniciativas
que surjan, en general, de la agencia como espacio de intercambio y de
socialidad, pero también, en particular, de los problemas detectados desde las
asesorías. En ellos se trataría de poner en común situaciones o problemáticas
específicas, vividas o expresadas, en principio, como particulares, con el
objetivo de compartir el conocimiento y de profundizar en determinadas
cuestiones que nos parezcan importantes. Finalmente, los talleres tenderían a
transformarse, cuando la ocasión y el entusiasmo así lo requieran, en
verdaderos resortes de acción y de respuestas colectivas, en laboratorios de elaboración
de diferentes propuestas y apuestas de justicia y mediación desde abajo (como
son, por
ejemplo, los escraches).
3. Ejes comunicativos, para dar a conocer más allá de los límites espaciales
físicos, la información, ideas, debates y propuestas que vayan transitando por
la agencia. Aquí cabrían desde la producción textual y audiovisual, hasta la
elaboración de un archivo o la producción de programas de radio, pasando por
dispositivos más pedestres, pero no por ello menos importantes, que mantengan
despierto y propositivo nuestro instinto precario, así como la producción de
conocimiento en torno a la precariedad.
4. Dispositivos y recursos de autoorganización, que partirían desde las
asesorías, los talleres y los espacios/tiempos más específicamente
comunicativos, tales como la lista y el foroweb, un corcho de trueque entre
carencias y "excesos" (muchas veces necesitamos cosas, pero otras
tantas también tenemos para ofrecer) de todo tipo (intercambio de trabajos, de
servicios, de información), con el
fin de ir pensando y consolidado propuestas de cooperativismo y de generación
de recursos materiales (autoempleo, subvenciones), que nos permitan llevar a
cabo determinadas iniciativas o sobrevivir a momentos de auténtico impasse
económico (cajas de resistencia).
Invitación
Entonces, ¿cuál es la llamada? ¿Cómo empezamos a construir esta agencia? En
primer lugar nos gustaría invitaros a pensar cómo poner en marcha este espacio
para dar rienda suelta al ³instinto²: sus piezas, sus herramientas
organizativas y de saber, su imaginario, su relación con otras redes y
alianzas, sus medios, su capacidad comunicativa... Partimos de la idea de que
todas somos las "expertas" en nuestra existencia, que hemos
desarrollado ya recursos precarios para el enfrentamiento y para
desenvolvernos, mal que bien, en la vida cotidiana: cuidados compartidos,
protestas laborales y vitales esporádicas, consejos para la salud y la
enfermedad, información
sobre bodas y bautizos, malabarismos legales, etc. Algunas, además, conocéis
bien los intríngulis de tal o cual campo de actuación: el derecho, la sanidad,
el trabajo social, la enfermería, la comunicación, los placeres. Muchas los
conocéis y os sentís muy insatisfechas porque están insertos en lógicas que los
domestican e impiden la crítica y la contaminación. De modo que esto es una
invitación a producir un extrañamiento, pensar el cómo desde otro lugar, con
otras premisas y, sobre todo, para otras cosas. Daos, pues, por invitadas en
esta primera fase, que consistirá en algunos encuentros, primero de
presentación del proyecto y después de puesta en común, para poner en marcha la
estructura de la agencia. Muchas andaréis liadas, pero creemos que merece la
pena la apuesta y como la velocidad no es única podemos estudiar formas de
participación que pasen por distintos lugares. El espacio, La Eskalera Karakola
en los nuevos locales de Embajadores 52,
pronto estará listo. Si no puedes
desplazarte hasta los locales, te invitamos a compartir con nosotras tus inquietudes
y propuestas a través de nuestro correo electrónico: precariasaladeriva@sindominio.net.
Es hora de calentar
motores y dar forma al invento.