NO EN NUESTROS NOMBRES

Un manifiesto escrito por mujeres de la red NextGenderation y publicado para la ocasión del 8 de marzo 2004 en periodicos en Holanda, Belgica y Francia.

 

La fila de líderes políticos y figuras públicas que afirman ‘la igualdad de

hombres y mujeres’ como un valor fundamental de la civilización europea se

hace cada vez más larga.  Esta invocación de ‘la emancipación de las

mujeres’ triunfa particularmente entre aquellos lideres y partidos que

abogan por la ‘integración’, entendido como la asimilación de las

comunidades de orígenes migrantes.  Esta integración va de la mano con el

cierre de las fronteras y la restricción de la inmigración a Europa, además

de una reinvención de Europa como una civilización blanca y homogénea, un

proceso que una vez más niega las obvias realidades multiétnicas,

multiculturales y multi-religiosas de Europa.

 

En respuesta a la larga lista de demandas concretas que han propuesto

nuestros movimientos de mujeres, estos mismos líderes se han quedado

sospechosamente callados.  No dejamos que se nos olvide con qué rapidez y

facilidad fue expulsado el principio de igualdad entre hombres y mujeres de

la  primera versión de la Constitución Europea.  Una ojeada a las reprimidas

memorias de la colonización europea pone de manifiesto que esto no es nuevo.

  Los colonizadores europeos legitimaron consistentemente su dominio

apelando a ‘civilizar las colonias.’  Esta ‘misión civilizadora’ estaba

fundamentalmente marcada por el género: Se presentaba muchas veces en

términos de ‘proteger’ a las mujeres de sus ‘hombres y culturas opresivos’. 

De vuelta en sus ‘tierras maternas,’ sin embargo, estos mismos colonizadores

muchas veces se encontraban entre los más vehementes oponentes a las luchas

de las mujeres sufragistas de la primera ola.

 

Las agendas neo-imperialistas y de derechas se hacen cada vez más fuertes. 

Intentan vendernos una visión del mundo caracterizado por el paradigma del

‘choque de civilizaciones’, y barajan la ‘carta de la emancipación de las

mujeres’ como parte de ‘la civilización occidental.’  Está especialmente de

moda que los líderes se perfilen como los ‘salvadores’ de ‘las pobres chicas

musulmanas.’  Mujeres y chicas musulmanas que llevan velo están

representadas como víctimas o objetos pasivos, o la propia encarnación de la

opresión de las mujeres.  Rechazamos esta ya de sobra conocida estrategia de

‘divide y vencerás’ que presenta a las mujeres blancas europeas como

‘liberadas’ y pone el ‘peso de la emancipación’ sobre los hombros de las

mujeres negras, migrantes y refugiadas y ‘sus culturas opresivas.’  La

lógica de esta estrategia es perversa, y nos previene de trabajar juntas en

solidaridad.  Lo que consigue oscurecer la histeria escenificada sobre el

velo en los últimos meses es el hecho intolerable que una gran parte de las

mujeres y hombres de orígenes migrantes en Europa son todavía hoy en día

ciudadanos de segunda clase que se enfrentan a diario con el racismo y la

discriminación en el sistema educativo, el mercado de trabajo y el mercado

de vivienda.

 

Para la ocasión del Día Internacional de la Mujer queremos insistir que

nuestras diversas luchas contra todos los tipos de opresiones que marcan las

vidas de las mujeres siguen siendo necesarias.  Un compromiso serio con la

emancipación de las mujeres implica una lucha contra la normalización de la

violencia y la cultura de guerra actual, y contra las maneras en que esta

violencia es sexista, racista y homófoba.  Tenemos que luchar contra la

violencia de la política neoliberal, -que se nos vende como ‘verdades’ o

‘inevitabilidades’ del mercado que desmonta todo tipo de seguridad social

y lleva a la creciente precarización de nuestras vidas.  Tenemos que luchar

contra el sexismo, racismo y homofobia estructurales y cotidianos, y

construir las alianzas necesarias para librar estas luchas.  Tenemos que

luchar contra las maneras en que las mujeres son - y no son - representadas,

en nuestros sistemas políticos y económicos, en la cultura dominante, en

anuncios e imágenes en la calle.  Tenemos que luchar contra el recorte de

recursos para las políticas emancipatorias y el cierre de espacios que nos

permiten desarrollar nuestra política feminista.

 

A la nueva cosecha de auto-proclamados ‘guardianes de los derechos de las

mujeres’, aquellos a los que nunca hemos encontrado participando en ni

apoyando a nuestros movimientos y luchas a lo largo de los años, a éstos les

decimos: ¡No en nuestros nombres!  Su uso cínico de ‘la emancipación de las

mujeres’ y ‘la igualdad entre hombres y mujeres’‚ es tan espantoso como

inverosímil.  Como feministas y mujeres realmente preocupadas por la

emancipación de las mujeres, no les permitiremos que hagan uso de ‘la

emancipación de las mujeres’‚ para fines anti-migrantes, asimilacionistas,

islamofóbicos y etnocentristas.  Seguiremos luchando contra todas las

opresiones que enfrentan las mujeres en sus vidas.

 

NextGenderation Network

La Eskalera Karakola