2006/Archivo/Un fin de semana con los hackers
De Hackmeeting
Un fin de semana con los hackers
Juan Carlos Aceros Gualdrón
“Lo que no somos es clandestinos. No hay ningún secreto en lo que estamos haciendoâ€
Ramón Roca, en el hackmeeting 2006 Communs Sensefils y Redes SNP
Desde el 2000, anualmente y en distintas ciudades
españolas, una comunidad heterogénea de apasionados
por las tecnologÃas de la información se reúne. Los
convoca el deseo de compartir con otros lo que han
aprendido, de proponer la realización de acciones y
proyectos conjuntos, de denunciar situaciones que les
afectan a todos, asà como de conocerse cara a cara
para darle a sus relaciones un calor y un color que
complementa sus afectos on-line.
Este año, bajo el lema “experimenta tu libertadâ€, sus participantes se han dado cita en el Centro Social Okupado La Fibra de Mataró, los dÃas 13, 14 y 15 de octubre. Al recuperar el antiguo nombre romano de la ciudad, han llamado al evento “hackiluroâ€. Sin embargo, tradicionalmente se le conoce como “hackmeetingâ€. Dicha palabra fue acuñada a finales de los 90, en Italia, para referirse a un espacio donde se reúnen hackers y activistas sociales. Asà pues, los hackmeetings son momentos y espacios en los que se gesta (se re-produce y co-produce) lo que se conoce como “hacktivismoâ€, “ciberactivismoâ€, “activismo copyleft†o “activismo tecnológicoâ€.
Los asistentes al hackmeeting se reúnen en los diferentes espacios acondicionados para el evento, y se escuchan mutuamente, debaten y cuestionan. Hablan de software libre, redes inalámbricas, encriptación y streaming, como hablan de okupación, manifestaciones, manifiestos y auto-gestión. Se congregan en asambleas para distribuirse las tareas y tomar decisiones. Corren también de un lado a otro estableciendo conexiones, cargando ordenadores portátiles, tomando fotografÃas. Se juntan en pequeños grupos en torno a un monitor, para ayudarse mutuamente, y comparten una comida en el “menjador vega antirrepresiu†donde se puede almorzar por tres euros, y comer o cenar por cinco. Quien se compromete, quien se ensucia las manos, quien ayuda a mantener en marcha el experimento que es el hackmeeting, es un hacktivista.
Efectivamente, hackiluro es un experimento. No es un evento cualquiera. Está desprovisto de los acartonados formatos y de las rÃgidas pre-determinaciones. Se hace sobre la marcha. En él la des-organización y la auto-organización se retan mutuamente, y se ponen en juego en tres áreas interconectadas. El hackmeeting es un experimento a nivel técnico, social y polÃtico. En el primer sentido, es un espacio para aprender de manera comunitaria sobre redes inalámbricas, sobre robótica, sobre software libre y sobre encriptación. También es una actividad que requiere de un esfuerzo técnico permanente: dotar de energÃa y de agua al local, poner en funcionamiento la red wireless, pinchar música, conectar los proyectores, son actividades que no tienen fin durante tres dÃas consecutivos (y en muchos casos son posibles solo gracias a una planificación que, sin embargo, se modifica frente a las coyunturas).
El hackmeeting, además, es un experimento social y polÃtico. Es un espacio donde los nicks se convierten en cuerpos, y donde las asambleas virtuales devienen acción efectiva. Sin una distinción entre organizadores e invitados, sin la constitución de una junta directiva, de un director o un jefe, hackiluro funciona como un ejemplo de autogestión y de horizontalidad. Al hacerlo, se convierte en un mensaje acerca de otras formas posibles de convivencia social y de movilización colectiva. Por lo demás, es un vórtice en torno al cual giran crÃticas y propuestas con contenido polÃtico: denuncias contra la propiedad intelectual, la especulación inmobiliaria, el canon a los medios digitales, las patentes de software; proyectos para construir robots que participen en manifestaciones, para redactar licencias libres aplicadas a redes wi-fi, para proteger al software libre, etc.
Pasar un fin de semana con los hackers es encontrarse en medio de esta constante actividad y movimiento tecno-socio-polÃtico. Es una experiencia intensa desde el punto de vista intelectual, afectivo y social. Es un experimento fascinante que se resuelve sobre la marcha. Aprendes mucho de tecnologÃas. Aprendes mucho de auto-organización. Aprendes mucho de las lógicas de dominación tras la llamada “Sociedad del Conocimientoâ€. El hackmeeting pasa por ti, en la misma medida en la que tu pasas por el hackmeeting, y al volver a casa te quedas con el buen sabor de lo efÃmero, con la pasión por lo complejo, con la curiosidad por lo desconocido, con la crÃtica frente a lo injusto, con un proyecto, con una idea, con el deseo de volver un año más.

