Acerca de Oaxaca y la
APPO
Voy
a intentar contestar a tus preguntas. Me parece interesante hacer un breve resumen
del funcionamiento interno de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca
(APPO). No voy a extenderme en detalles, intentaré un justo equilibrio.
Después
del envío de las fuerzas de policía durante la mañana del 14 de junio contra
los enseñantes, que llevaban manifestándose desde mayo, la población de Oaxaca
se solidarizó con los maestros de escuela. Fue en gran parte gracias a la ayuda
de los habitantes del centro que los enseñantes pudieron sobreponerse del
ataque por sorpresa de la policía y retomar la ofensiva, infligiendo a las
fuerzas de policía del Estado de Oaxaca una derrota de la que todavía no se han
repuesto. Después de este enfrentamiento tuvieron lugar dos manifestaciones que
agruparon varios centenares de miles de habitantes. Poco a poco la gente empezó
a organizarse.
El
día 23 de junio los delegados de las colonias (las colonias son barrios
surgidos a partir de la cesión de terrenos por los mismos habitantes), de las
asociaciones civiles (de desarrollo, de comunicación, de cultura, de educación,
de sanidad, de los derechos humanos, de protección de la naturaleza - hay más
de 500 censados en todo el Estado de Oaxaca-), de las asociaciones indias
(UNOSJO, Servicio Mixo, CIPO Ricardo Flores Magon, Consejo de los ancianos de
Yalalag, Servicio Comunitario Ñuu Savi; Union de las comunidades y pueblos
indígenas Chontales, Unión de las mujeres Yalatecas.), los representantes de
las comunas del Estado (aprovechando esta ocasión, más de cien comunas se
liberaron de la tutela del Partido Revolucionario Institucional - PRI),
artistas, representantes del sector académico (Universidad Autónoma de Oaxaca -
UABJO), grupos políticos de izquierda y de extrema izquierda, estudiantes,
gente sin ninguna etiqueta, , libertarios, sindicatos (el de sanidad, por
ejemplo) y, evidentemente la sección 22 del sindicato de educación (la sección
22 es la sección sindical que corresponde al Estado de Oaxaca) se reunieron en
asamblea para designar a los miembros de una comisión provisional de
negociación. Esta comisión, como indica su nombre, recibió el mandato de
iniciar negociaciones con el gobierno federal ( el estado de Oaxaca no existe
para la Asamblea). Esta comisión debía dar cuenta de manera permanente a la
Asamblea Popular de las negociaciones y, a la vez, ésta le daría instrucciones.
Teóricamente, las decisiones las tomaba la APPO, mediante mayoría de los
presentes cuando no puedía lograrse el consenso, hasta hoy la mayoría ha estado
muy cerca del consenso. Digo «teóricamente» y «hasta hoy», ya que está surgiendo
una tendencia entre los sindicatos cercanos a los partidos, que busca
pasar por encima de las decisiones
de la Asamblea. La base no se deja manipular pero estas maniobras son molestas
y a la larga anuncian una división entre dos corrientes (los moderados y los
radicales) y estas tensiones internas debilitan la Asamblea. Los próximos 10,
11 y 12 de noviembre tendrá lugar el Congreso constituyente de la Asamblea
popular de los pueblos de Oaxaca. Es una asamblea abierta, pueden participar en
ella todos los habitantes, sin embargo hay que admitir que existe una especie
de vigilancia interna a través de toda una cadena o red de reconocimiento
mútuo, que permite saber siempre quién es el «recién llegado».
Hay
que ser conscientes que la ciudad no se ha desmoronado debido a la ausencia y
falta de funcionamiento de las instituciones gubernamentales. La vida continúa
como antes, incluso de manera más apasionante y agradable, es una ciudad
turística y es cierto que los turistas han desaparecido, lo que ha acarreado
una merma en los beneficios de la industria turística y de sus proveedores,
pero los mercados están bien provistos, las tiendas abiertas, los transportes
públicos funcionan, los restaurantes y los cafés tienen sus puertas abiertas,
se gasta dinero, sólo que la ciudad está en alerta, las barricadas instaladas
en las entradas de Oaxaca obligan a grandes desvíos y algunas veces, en estado
de alerta máxima, se prohibe la entrada a la ciudad o se convierte en muy
difícil. Hay barricadas en las colonias y en lugares estratégicos que por lo
general están abiertas durante el día, excepto las que se hallan en sitios
protegidos como pueden ser la radio comunitaria, el zócalo, la sede de la
Asamblea o los edificios públicos desocupados y prohibidos como la sede del gobierno,
el tribunal, etc. Estas barricadas las levantaron de manera espontánea los
habitantes de las colonias para protegerse de las operaciones de comando de los
escuadrones de la muerte (policías municipales de paisano que disparan contra
la gente, de noche, desde furgonetas). Estas operaciones de asesinato ordenadas
por el gobernador caído que contaban con comandos y francotiradores continúan
hiriendo y matando a la gente cerca de las barricadas o en calles desiertas. La
asamblea creó toda una serie de comisiones para garantizar el mínimo
funcionamiento de la ciudad; te relaciono algunas de memoria: comisión de
sanidad, de higiene, de finanzas, de prensa, de cocina y abastecimiento (para
los campamentos y para los que vienen de fuera), comisiones de brigadas móviles
y de seguridad.
La
comisión de seguridad se constituyó siguiendo el modelo de la policía
comunitaria tal como existe en Guerrero y Chiapas con los zapatistas, la
asamblea les designó o, mejor dicho, los aceptó (la mayoría son voluntarios).
Los delincuentes son llevados a la APPO que, en general, después de explicarles
la situación les condena a un trabajo de interés colectivo como puede ser
barrer las calles. En la actualidad la situación se ha endurecido y
habitualmente los comerciantes golpean a los ladrones al ser descubiertos. Si
se trata de un asesino, de un paramilitar o de un francotirador, la asamblea lo
remite a la justicia federal, la PGR (Procaduría General de la República) a
través del sindicato de enseñantes.
Las reivindicaciones de los enseñantes y la destitución por parte del estado
Federal de Ulises Ruiz, continúan estando en el primer plano de las
negociaciones. Los enseñantes han logrado la mayoría de sus reivindicaciones,
queda pendiente la destitución del gobernador o bien el reconocimiento de la
desaparición de los poderes del Estado en Oaxaca que continúa siendo la
principal reivindicación de la Asamblea Popular. Aquí es donde aparece la
fractura entre los dirigentes sindicales que han conseguido lo que
reivindicaban y la Asamblea que incluye también a las bases y que no acepta más
a Ulises Ruiz. Es lo que está en juego en la actualidad. Los dirigentes
sindicales están apoyados por la oposición llamada de izquierda y representada
por el primer partido del estado, el PRD, y con él una gran parte de la
sociedad civil. La APPO se halla frente a una unión sagrada del conjunto de las
fuerzas capitalistas. Detrás de estos objetivos de primer plano han surgido
otros objetivos más generales y más prácticos a través de una reflexión sobre
un nuevo pacto social a la que ha sido invitada la sociedad de Oaxaca (por
medio de la Asamblea). Este trabajo de reflexión y de propuestas empezó el 10
de Octubre y se prolongará mediante mesas de discusión y de diálogo, asambleas
generales y de vuelta a las mesas de discusión hasta el congreso constituyente
de la APPO. Alrededor de 1.500 personas de todas procedencias (incluidos los
delegados de las comunidades indias) participan en este trabajo de reflexión
sobre un nuevo contrato social. Las mesas son las siguientes: 1. Nueva
democracia y gobernabilidad en Oaxaca: 2.Economia social y solidaria; 3.Hacia
una nueva educación en Oaxaca; 4. Armonía, justicia y equidad social; 5.
Patrimonio histórico, cultural y natural de Oaxaca; 6. Medios de comunicación
al servicio de los pueblos.
La
solidaridad hacia este movimiento de insurrección se expresa en distintos
planos. De entrada se da una solidaridad cercana y cotidiana, familias de los
barrios que a las 2 o las 3 de la madrugada llevan café caliente a los que se
hallan detrás de las barricadas, que llevan provisiones a los campamentos,
comunas (a menudo muy pobres) que entregan dinero a la Asamblea. La marcha
sobre Mëxico ofreció la ocasión de desarrollar esta solidaridad con toda la
generosidad de que se puede ser capaz. El campamento que, en la actualidad, se
halla en la capital recibe ayuda, alimenticia u otra, de parte de la población.
A continuación podemos encontrar una solidaridad más militante por parte de
algunas organizaciones sindicales, políticas y sociales tal como se expresó
durante el forum nacional e internacional que tuvo lugar en Oaxaca el 14 de
Octubre en el que se presentaron diferentes propuestas de apoyo: mobilización
nacional e internacional un determinado día (pendiente de confirmar), bloquear
el tráfico en distintos puntos de la capital de México, creación de una alianza
nacional unitaria, manifestación ante la televisión para exigir un derecho de
respuesta, campamentos en todos los Estados de la República para exigir la
liberación de los prisioneros políticos y de conciencia. De hecho la
solidaridad se ha manifestado mediante la acción de pequeños comités
(estudiantes, libertarios, radios libres, asociaciones civiles, grupos de
extrema izquierda, la otra campaña zapatista) que se crearon con este objetivo
y que ofrecen un apoyo logístico (durante la marcha y una vez en la capital) y
de comunicación, informar de lo que sucede en Oaxaca (frente a la
desinformación y la calumnia). Hay que remarcar que en Mé xico los principales
sindicatos obreros y campesinos están en manos del poder a través la bisagra
del Partido Revolucionario Institucional, que lleva controlando el movimiento
obrero y más tarde el campesino, desde 1920. Sólo, y de manera excepcional
algunas secciones sindicales han podido emanciparse de la tutela del Estado,
como sucedió con la sección 22 del sindicato de la educación nacional, el
sindicato continúa estando, en su conjunto, en manos de dirigentes «charros», o
lo que es lo mismo, empresarios que se hallan dentro del círculo del poder. En
el ámbito de una solidaridad efectiva encontramos al mundo indígena y campesino
(el 70% de la población de Oaxaca es campesina) aportando su determinación de
poner fin a la dominación de los caciques que, con la ayuda de todo el aparato del
Estado, buscan quedarse con los bienes colectivos para su único provecho.
Creo
que no he contestado a todas las preguntas que os hacéis y que mi respuesta
está lejos de la precisión y claridad que se necesitan para lograr una buena
comprensión de la realidad. Quiero añadir que, bajo mi punto de vista, el
movimiento insurreccional de Oaxaca es esencialmente empírico y pragmático. Las
ideologías van por detrás y no intentan ni siquiera controlarlo. Corre el
riesgo de verse arrinconado por la sociedad civil, esta parte de poco concreta,
aunque importante, de la sociedad ligada a los derechos humanos contra los
derechos de los pueblos y de las comunidades (del campo o de los barrios). Se
trata de un movimiento desarmado frente a la infantería de marina mejicana
apoyada por batallones del ejército de tierra y las fuerzas de la policía
preventiva federal. En estas condiciones, su margen de maniobra es muy
reducido. El Estado espera marginarlo de la sociedad para poder intervenir en
nombre del restablecimiento del Estado de Derecho. Como consecuencia de esta
intervención, los líderes de las comunidades aisladas, que todavía no estén en
prisión bajo los más perentorios pretextos, serán asesinados en manos de las
fuerzas de choque paramilitares. Creo, por otro lado, que la sociedad mejicana
no está dispuesta (es lo que me parece) a volver a las antiguas usanzas de la
violencia estatal, que caracterizaron la época, actualmente en desuso, del
partido único. En estas circunstancias es la Asamblea Popular la que debe superar
las tentativas de división, de traición y de aislamiento provocadas por el
Estado y sus secuaces. El próximo Congreso, el 10 de noviembre, convocado para
la creación de la Asamblea Constituyente, será el momento clave para el futuro
de este movimiento insurreccional.
Oaxaca,
18 de Octubre 2006, G. L.
El viernes 10 de noviembre se inauguró el Congreso Constituyente de la
Asamblea. Su tarea consistía en definir las perspectivas, los principios, el
programa y el plan de acción a corto y largo plazo de la Asamblea partiendo de
los tres temas en discusión para, a continuación, nombrar a los miembros que
formarían el Consejo de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca. Este
«Consejo Estatal de los Pueblos de Oaxaca» será la dirección colectiva permanente
de la Asamblea, será el órgano de coordinación y de representación de la APPO.
Tres días después, el lunes 13, a las 4 de la madrugada, después de largas y
ásperas discusiones, interrumpidas constantemente por intervenciones de apoyo
provenientes de todos lados, la obstinada búsqueda de un consenso, a pesar de
algunas tentativas de manipulación, logró que el Congreso alcanzara finalmente
sus objetivos.
El
Congreso se desarrolló en un pabellón deportivo, excesivamente caluroso durante
la tarde y demasiado frío por la noche, que se halla a las afueras de la
ciudad. Los delegados de las siete regiones del Estado de Oaxaca y los
distintos sectores de la sociedad que componen la Asamblea constituían el
núcleo del Congreso, ochocientos al principio, más de mil al final, tenían un
cartón naranja que les reconocía como los únicos con derecho a voto, después
podíamos ver a los invitados provistos de un cartón amarillo (los invitados
tenían derecho a la palabra pero no a voto) y después a la prensa con otro cartón
que surgió al principio de los debates. Estaba prohibido salir antes de que
terminaran los debates a excepción de los invitados que si lo hacían, no podían
volver. Estaban prohibidos el alcohol y las armas de fuego al igual que las
cámaras fotográficas. Un comité de vigilancia se encargaba de vigilar el
cumplimiento de estas normas al mismo tiempo que impedía que se infiltraran
gentes indeseables. El último día todo se retrasó un poco debido a que se
descubrieron dos falsos delegados que habían presentado una «hoja de ruta»
especialmente sospechosa. Por lo general la gente de una misma delegación se
conocía y era muy difícil introducirse en una delegación sin levantar
sospechas. Dicho esto, algunos delegados provenientes de las regiones trajeron
sus mantas y dormían allí. Se sirvieron desayunos, comidas y cenas; los vecinos
de los barrios y de las barricadas traían comida en furgonetas o en coches
particulares que distribuían a la hora de las comidas. La comida del mediodía
se hacían en el exterior bajo un sol de justicia y las colas eran
interminables.
Los
indios, los jóvenes y las mujeres andaban un poco perdidos en medio de un mundo
de hombres, adultos y mestizos. Debo añadir que el mundo del campesinado era
minoría respecto al cuerpo de maestros. Sin embargo, estas minorías
provenientes de las colonias, de las barricadas y de las comunidades campesinas
insuflaban un nuevo espíritu aunque estos constituyeran la mayoría de la
Asamblea. Durante todo el congreso se vivieron enfrentamientos entre estas dos maneras
de pensar, pero también se escucharon mutuamente para poder elaborar una
Alianza, un pacto provisional: por un lado los militantes, tomando conciencia
de lo que constituyen los cimientos de la Asamblea y le da sentido: la
comunidad; por otro los jóvenes libertarios, los pobladores de las colonias
reconociendo la capacidad organizativa y de convocatoria de los militantes
provenientes de las formas históricas de la «lucha de clases». En fin de
cuentas, lo que busca la Otra Campaña Zapatista, o sea, la alianza entre el
movimiento indio y las fuerzas opositoras al régimen capitalista, parece tomar
forma aquí con la APPO. Esta unión no se produce de manera fácil, más bien al
revés, lo que confiere a la Asamblea un carácter complejo y a menudo ambiguo,
es una Asamblea Popular, conforme al espíritu marxista y leninista y a la vez
es también la Asamblea de los Pueblos de Oaxaca, lo que le confiere su carácter
original.
Gran
parte del primer día se dedicó al registro de las credenciales de los delegados
e invitados. El Congreso propiamente dicho no empezó hasta la tarde. Los
delegados nombraron a los siete presidentes y vicepresidentes, a los cuatro
ponentes y a los diez responsables del escrutinio, cada región debía nombrar
tres representantes. Se aprobó la regla del consenso y se presentó el programa
consistente en las tres mesas de trabajo. Durante esta jornada, a través de
distintas deliberaciones, pudieron ya precisarse algunas principios como:
mantener la unidad entre las distintas fuerzas que componen la Asamblea, entre
un movimiento anti-autoritario y espontáneo y un movimiento organizado; se
adelantaron conceptos tales como la revocación de los mandatos, la democracia
participativa, la iniciativa ciudadana, el «mandar obedeciendo», el
reconocimiento de los derechos de los indígenas, la educación multicultural, la
igualdad de sexos, que definían y recordaban los grandes rasgos de la Asamblea.
El
segundo día fue más consistente, debido a la puesta en marcha de las tres mesas
de discusión alrededor de los siguientes tres temas:
Mesa
1. Análisis del contexto internacional, nacional y regional dentro del que se
constituye la Asamblea de los Pueblos de Oaxaca.
Mesa
2. La crisis de las instituciones: por una reforma integral del Estado libre y
soberano de Oaxaca, por un nuevo gobierno, una nueva constituyente y una nueva
constitución.
Mesa
3. La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, perspectivas, declaración de
principios, estatus y objetivos, plan de acción a corto, medio y largo plazo.
Nosotros
participamos en la mesa 3, se retomaron en su conjunto las resoluciones y
propuestas de la primera Asamblea de los Pueblos de Oaxaca que tuvo lugar a
finales de septiembre, consisten en declaraciones de principios desprovistos de
sentido si no se llevan a la práctica, lo que está por ver. Nos quedamos con el
principio de la revocación de los miembros elegidos por el Consejo, con el
hecho de que todas las decisiones tomadas por la APPO deban ser discutidas y
aprobadas por la base, el consenso a la hora de decidir, el «mandar
obedeciendo», el tequio (trabajo personal que se imponía a los indios como
tributo.
.
N del T)… También encontramos
estas generalidades en las propuestas referentes al programa de lucha, a la
soberanía nacional, por un nuevo modelo de desarrollo económico, por una
democracia popular, por la justicia social. Dejo que adivinéis el contenido de
todos estos puntos, me quedo con el derecho a la tierra de las mujeres
indígenas y el respeto a la medicina tradicional y de los médicos y comadronas
indígenas; cada uno aportó nuevas propuestas de principios o de luchas o bien
precisiones o acuerdos con las propuestas presentadas, insistiendo en la
horizontalidad de las relaciones, las radios comunitarias, el sistema de
cargas. Intervinieron una cincuentena de personas expresando cada una sus
preocupaciones o sus ideas en un ambiente de cierta confusión entre reformismo
y radicalidad.
A
lo largo de estas deliberaciones fueron diseñándose las tres corrientes que se
enfrentarían el día siguiente: la corriente que llamo «magonista» que se apoya
en las prácticas y normas de la vida comunitaria ( a menudo, los jóvenes
libertarios procedentes de las barricadas hablan de la comunidad como simple
referencia, un poco abstracta) la corriente «revolucionaria» marxista leninista
que gira en torno al concepto clave de poder popular, y una corriente más
subterránea, menos visible pero que a menudo aparece, la corriente reformista
en la línea del Partido de la Revolución Democrática y de la Convención
Nacional del mismo nombre.
El
tercer día se dedicó a debatir, a partir del análisis de los resultados de las
tres mesas, y no fue poca tarea. Tentativas de manipulación o artes para hacer
colar por la fuerza o de manera diplomática propuestas inaceptables para la
mayoría de los delegados. Usura, resistencia, ensañamiento, cansancio, los
militantes de los partidos políticos y de manera especial los del PRD sacaban
de sus sombreros toda clase antiguas artimañas que empleaban hasta lo
impensable para intentar que se aceptara lo inaceptable. Pero en medio de la
tormenta, el Congreso supo resistir bien aunque algunas vías de agua no
pudieron cerrarse a tiempo. Se trataba a continuación de elegir a los miembros
del Consejo, la mayoría aceptó y aprobó la regla de un mínimo de 30% de
mujeres: diez hombres o mujeres para cada una de las siete regiones excepto
para el Valle Central donde está Oaxaca que tendría veinte delegados a los que
se añadirían los procedentes de distintos sectores (de 3 a 5 por sector):
colonias o barrios, barricadas, mujeres, organizaciones civiles, organizaciones
de los pueblos indígenas, sindicatos, autoridades municipales, jóvenes y
estudiantes, campesinos y trabajadores, religiosos, comerciantes, sector cultural
y artístico, intelectuales. Todo el mundo encontró su lugar. Se nombraron 260
miembros para un mandato de dos años. Debemos señalar que los delegados de la
Sierra Norte, consecuentes con su tradición comunitaria, no designaron a sus
miembros para el Consejo esperando los designe la asamblea regional que se
reunirá en breve en Guelatao.
Hablaré
de este congreso en mi próxima carta.
Oaxaca
14 de noviembre de 2006, G. L.
En la última carta nos quedamos en el tercer y último día, el de los
tempestuosos debates (no pierdo de vista mi metáfora del barco en medio de la
tormenta) y del nombramiento de los miembros del Consejo. Del debate
tempestuoso me quedé con algunos individuos que planteaban problemas, el
primero era sobre la cuestión del poder y, con ella la de los partidos
políticos. ¿Podía aceptarse que en el Consejo hubiera miembros que
pertenecieran a algún partido político? El segundo era respecto al número de
puestos dentro del Consejo que correspondía a los maestros. Más adelante
volveremos sobre estas dos cuestiones. Vamos a empezar por las conclusiones de
las mesas de trabajo. Desde primera hora, dedicada a la lectura de los
resultados, los desacuerdos que surgieron envenenaron las discusiones.
La
primera mesa que trabajaba en un análisis de la situación internacional,
nacional y regional, no planteó demasiados problemas, todos estuvieron de
acuerdo en que la situación era catastrófica: un capitalismo generalizado que
se apoyaba principalmente en el imperialismo de los Estados Unidos llevaba a la
apropiación de los recursos y a la destrucción del medio, de las culturas y de
la vida social ( como mucho había lugar a una concesión al marxismo en lo que
se refiere a las contradicciones del capitalismo y algunas alusiones a la clase
obrera), la firma de los tratados comerciales ha arruinado el mercado nacional
y ha proletarizado los campesinos, que hallan condenados a emigrar a Estados
Unidos. En el plano regional este avance del capitalismo que va acompañado de
la privatización de los bienes comunes es una agresión contra la vida
comunitaria y contra los usos y costumbres tradicionales. Esta destrucción de
la riqueza natural y cultural viene acompañada de un aumento de la represión:
permanente violación de la libertad, de los derechos colectivos y de los
derechos humanos.
Acaban
de llamarme para comunicarme que la situación es crítica por la parte del
Zócalo, la manifestación de hoy, día 20, acaba de enfrentarse a la policía
federal preventiva que vigila el lugar. Me voy a ir hacia allí, os tendré al corriente…Son
principalmente jóvenes que hostigan a las fuerzas militares, han construido una
hermosa barricada con los materiales de un edificio en construcción que se
halla en la calle que baja de Santo Domingo al Zócalo, desde allí provocan a
los policías que responden lanzando granadas lacrimógenas; el resto de calles
que conducen allí están mal protegidas aunque a través de ellas las fuerzas
enemigas pueden alcanzarnos por la espalda, es lo que está ocurriendo este
momento; por suerte sólo se trata de un comando de una veintena de individuos
que disparan a dar con sus fusiles lanza-granadas y después se repliegan,
quedan algunos heridos. Enseguida se organizan las ayudas, acuden familias
enteras con todo tipo de material y proponen tampones de vinagre, de coca-cola
y agua para los ojos. Hay equipos medicos en el lugar de los hechos. Los
jóvenes no se hallan en una situación de fuerza y carecen de una visión
estratégica que les permita coordinar sus movimientos. Son conscientes de ello,
como muestra, todo un equipo se fue a reforzar la barricada de Los Cinco
Señores, que quedó sin protección. Lo que me parece realmente preocupante es la
actitud que tomaron los miembros del Consejo que se hallaban presentes, en
lugar de ponerse del lado de los jóvenes, empezaron a hablar de provocaciones,
de manifestación pacífica (ya sabemos a dónde llevan este tipo de
planteamientos), para a continuación dar la orden de repliegue. «Porqué
vosotros, que representáis de alguna manera al pueblo os atrevéis a hablar de
provocaciones cuando deberíais estar en primera línea para defenderle contra
los abusos de las fuerzas de ocupación. Los jóvenes realizan este trabajo que
deberíais realizar vosotros, entonces pues, respetadles y sobretodo ¡no les
llaméis provocadores! La respuesta no se hizo esperar. Si todos los que tienen
ambiciones políticas, bien situados en el seno del Consejo continúan actuando
de esta manera autoritaria, muchas de las gentes de la barricadas van a tener
la impresión de ser rechazadas o apartadas y no participaran más en la
asamblea: en este momento me parece prematuro hablar de divorcio ya que dejaría
abiertas las puertas para las políticas y pondría fin a la comuna de Oaxaca.
Fin
de este largo paréntesis que corresponde a una tarde de acción en Oaxaca. Volvamos
al análisis del tercer día del congreso, que nos deparará enormes enseñanzas.
La
lectura de las conclusiones de la mesa 2 levantó enérgicas protestas y puso en
peligro la unidad del Congreso. El pasaje polémico es el siguiente:
«Se
consideró importante que la APPO negocie y vaya ocupando espacios de decisión y
de poder en las instituciones vigentes, que se negocie con el gobierno federal
y se ocupen espacios en el gobierno estatal… que la APPO sea un ente político
en la legislatura local… y participar en el próximo proceso electoral»
Los
ponentes señalaron que este párrafo no tenía el consenso de todos. Pero de
todas formas se presentó al Congreso, ¿quizás con la esperanza que pasara
desapercibido? Pero como esto no sucedió la gente montó en cólera de tal manera
que durante un tiempo se vio seriamente comprometida la unidad del Congreso. Se
decidió volver a redactar el texto durante la hora de la comida. El congreso
había recibido un duro golpe. ¿Era real o sólo una excusa? El descubrimiento de
asistentes sospechosos venía como anillo al dedo para reflotar la Asamblea e
introducir cierta calma: espera interminable después de la comida, vuelta pero
muy en cuenta gotas a la sala de debates, música y baile al son «de la
barricada», discursos de apoyo. La presentación de un nuevo informe no tuvo
lugar hasta las 6 de la tarde ante un auditorio al que se había querido hacer
olvidar el conflicto de la mañana. Un informe que lo mezcla todo, por un lado
se habla de poder popular y por otro se reconoce «a las Asambleas comunitarias
como las instancias fundamentales en la toma de decisiones en el interior del
APPO». De las intervenciones que siguieron a esta lectura señalo la que propone
reconocer la autonomía y la libre determinación de los pueblos indios, la toma
en consideración del «tequio» o trabajo comunitario, el cumplimiento de los
acuerdos de S. Andrés, la crítica del Plan Puebla-Panamá y el proyecto de
levantar 2000 eólicas en el istmo de Tehuntepec y al contrario, no quiero tener
en cuenta la propuesta referente a la «construcción de un poder popular y un
nuevo Estado».
Ya
hablé de la mesa 3.Trataba de los principios generales de la Asamblea y de los
planes de acción, las recuerdo de manera breve: comunidad, democracia
participativa o democracia directa, plebiscito y referéndum, revocación de los
cargos, no reelección, probidad y transparencia, igualdad de géneros, igualdad
y justicia, espíritu de servicio (mandar obedeciendo), unidad (los partidos
políticos son causa de división), autonomía (respeto a la autonomía de las
comunidades, de los grupos y de las asociaciones), consenso (decisiones tomadas
por consenso), crítica y autocrítica, inclusión y respeto a la diversidad,
disciplina y respeto mutuo, solidaridad internacional, movimiento
anticapitalista, anti-imperialista y anti-fascista, movimiento social
pacífico.. Con esos principios como base se decidió que la instancia suprema de
las decisiones será la Asamblea del Estado de Oaxaca. Esta Asamblea a nivel de
Estado de Oaxaca, o Asamblea Estatal, deberá apoyarse en y nutrirse de las
asambleas de los pueblos, de las regiones y de los sectores siendo, de esta
manera, la Asamblea de las asambleas. Ante la crisis actual de la democracia
representativa, el Congreso de la APPO ha reivindicado y asumido las formas
concretas de la democracia directa.
La
APPO, aunque incluya la presencia de delegados venidos de las comunas
contiguas, ha sido hasta el presente un movimiento esencialmente urbano,
dominado por los grupos políticos de la izquierda tradicional principalmente de
obediencia marxista leninista; las familias y los jóvenes provenientes de las
barricadas han roto los esquemas de las vanguardias dogmáticas y han creado
espacios nuevos en el seno de las luchas populares. Los delegados indios
dudaron hasta el último minuto en integrarse al Consejo; la participación
masiva y espontánea de los habitantes de los barrios, de las colonias y de las
barricadas, la barricada representando a la vez un territorio y una comunidad,
fue fundamental para que accedieran. La figura central de la Asamblea reflejo
del espíritu y la experiencia comunitaria acabó imponiéndose a pesar de las
ambigüedades que pudieron surgir a lo largo de los debates. En una entrevista
colectiva realizada por Blanca Petrich de «La Jornada» (La Jornada del 14
nov.), varios líderes de la montaña, Aldo González de Guelatao, Adolfo Regino
de Alotepec-Mixe, Joel Aquino de Yalálag, Fernando Melo y Manuel Suárez del
sector Soogocho y Fernando Soberanes perteneciente al Congreso de la educación
indígena e intercultural, reconocieron que nunca se habían presentado unas
condiciones tan favorables para unificar las fuerzas de los pueblos indios con
el resto del movimiento popular.
¨
No será fácil. El proceso que consiste en salir de la célula marxista leninista
y estar con el pueblo, al servicio de la comunidad está empezando. Pero hoy
hemos vivido un momento único ya que están naciendo nuevas prácticas políticas.
(Aldo González)
¨ De esto depende el éxito o el fracaso del Consejo Estatal. Si no lo logra
puede llevar al movimiento a un callejón sin salida como ha sucedido con la
dirección de los maestros. (Joel Aquino)
¨
El Congreso bajo la presión de la mayoría tuvo la intención de incorporar
conceptos que no estaban contemplados en los documentos iniciales: cultura
comunitaria, ayuda mutua, servidores en lugar de dirigentes. Todo esto fue bien
visto y aceptado porque estos conceptos se hallan en las raíces indígenas de la
mayoría de la población urbana de los barrios, colonias y barricadas. (Adolfo
Regino)
¨
La influencia del espíritu comunitario marcó desde el principio la forma del
compromiso de las poblaciones bases de apoyo de la APPO, es un camino que viene
de lejos. (Fernando Soberanes)
La
inevitable oposición entre la verticalidad de la izquierda tradicional y la
horizontalidad de la cosmovisión india todavía no se ha resuelto, es un
problema que queda en suspenso; aunque la aportación de los indios abrió los
horizontes del Congreso, el espíritu político se halla por todas partes:
«Ahora
debemos iniciar un proceso serio y profundo de discusión con la participación
de todos los sectores del pueblo para elaborar el programa de lucha y de
gobierno, que deberá retomar las aspiraciones de las grandes masas con la
finalidad de conquistar el poder para ponerlo al servicio de todos». (Zenén
Bravo del Frente Popular Revolucionario-FPR).
«Se
trata de adoptar el modelo boliviano de incluir a los indígenas en la disputa
del poder político» (Flavio Sosa, que se cree un futuro Evo Morales)
Son
estas ideas las que se manejaron para reservar 40 plazas en el Consejo para los
maestros de la sección 22, maestros que abandonaron el Congreso y cuyas plazas
serán ocupadas por miembros del PRD, Partido Revolucionario Democrático que
apoya a López Obrador y por otros partidos de izquierda. Será él quien
intentará acaparar las comisiones que los políticos crean importantes y separar
de ellas a los delegados de los barrios o de los jóvenes de las últimas
barricadas. Hay 23 comisiones, los consejeros, nombrados para dos años, deben
integrarse a cada una de ellas y realizar su función según los principios del
servicio comunitario: comisiones de organización, de enlace y de relaciones, de
prensa e información, jurídica, de seguridad, de finanzas, de educación, de
cultura, de sanidad integral, de los derechos humanos, de asuntos
administrativos…
El
Congreso finalizó con la ceremonia de la toma de funciones de los consejeros
(la toma protesta). Aunque se había previsto confiar la presidencia del acto a
Felipe Martínez Soriano, ex rector de la universidad de Oaxaca, antiguo líder
guerrillero del Procup (actualmente disuelto), cercano al FPR, al final se
decidió dársela al presidente de la comunidad de San Juan Tobaa de la región de
Soogocho de la
Sierra Norte, el zapoteca Melitón
Bautista. Explicó lo que representa para un indio recibir el bastón de mando de
parte de la Asamblea Comunitaria, el compromiso que conlleva hacia toda la
comunidad. Relató su trayectoria, su recorrido por los distintos niveles de
cargos comunitarios, toda una vida consagrada al servicio de los suyos, de su
pueblo, un honor, un prestigio y una dignidad.
Esta
mañana, de madrugada, grupos paramilitares han intervenido en Santo Domingo y
han disparado con armas de grueso calibre. Dos detenciones en la barricada Cinco
Señores
Oaxaca, 21 de noviembre 2006, G. L.
A 1 de diciembre, la situación en
Oaxaca es la de estado de excepción. La P.F.P. entra en las casas y escuelas y
detiene a los que dice ser de APPO. Hay orden de detención de los 260
consejeros. Hasta hoy el balance de la represión es de 22 asesinados, más de
100 desaparecidos, más de 250 presos, torturas, violaciones...