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In memoriam...

 

ANTONIO TÉLLEZ (Tarragona, 1921- Perpignan, 2005)

Antonio Téllez ha fallecido en Perpignan, localidad limítrofe francesa donde radicó desde el exilio. Apenas contaba con 16 años cuando se involucró en la lucha contra el fascismo. Enrolado en el Ejército Republicano, combatió en diferentes frentes de guerra hasta febrero de 1939, en que junto a otros miles de luchadores se vio obligado a cruzar la frontera francesa. Con sólo 18 años, sufrió la política aplicada por las autoridades galas sobre los vencidos, yendo a parar a uno de los muchos campos de concentración abiertos para "acoger" a los españoles en la retirada.

Ya en suelo francés, y ante el inminente avance de las tropas aliadas, se incorporó con otros, como Cipriano Mera o Juanel, a la resistencia, asistiendo a la liberación de Rodez. En octubre de 1944, tras verificarse el gran revés de las divisiones alemanas en la

campaña de Rusia, Téllez participa en la incursión guerrillera realizada en el Valle de Arán, una de las primeras acciones del maquis republicano contra el régimen de Franco, que señalaría el camino para posteriores acciones de guerrillas y golpes de mano en el interior.

Consolidado el franquismo gracias a la ayuda de las democracias occidentales, Téllez dedicó gran parte de su tiempo y de sus energías a rescatar del cerril olvido la vida y los afanes de aquellos hombres que, con todo perdido nunca se dieron por vencidos ni se resignaron. Así, mientras se ganaba el sustento trabajando como periodista en la agencia France Presse, en el año 54 comenzó a escribir los que luego serían famosos relatos sobre la guerrilla urbana y la epopeya de figuras amigas como Quico Sabaté, Facerías o

 

 

Ponzán, además de animar, ayudar y fomentar cualquier idea para desenmascarar al criminal régimen.

Su primera obra La guerrilla urbana: Facerías se publicó en 1973, al que siguieron Sabaté. Guerrilla Urbana en España (1945-1960); La red de evasión del grupo Ponzán. Anarquistas en la guerra secreta contra el franquismo y el nazismo (1936-1944); Historia de un atentado aéreo contra el general Franco; Apuntes sobre Antonio García Lamolla y otros andares; El MIL y Puig Antich, y otros títulos también traducidos y editados en Francia, Grecia, Gran Bretaña, Alemania e Italia, y que constituyeron de primera mano, la primicia sobre la resistencia antifranquista. También es de resaltar su colaboración con Solidaridad Obrera o más recientemente en Historia Libertaria, donde aportó nuevos testimonios sobre el poco conocido maquis anarquista asturiano.

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

De sus textos y de su trayectoria se desprenden dos obsesiones éticas, la de la verdad histórica y la del debate sobre la legítima defensa contra la dictadura que reflejó en el prólogo de algunos de sus libros. En el Sabaté hace suyas las palabras de Errico Malatesta: "No es violento el que recurre al arma homicida contra el usurpador armado que atenta a su vida, a su libertad, a su pan; el asesino es el que pone a otros en la terrible necesidad de matar o morir". Respecto a la memoria escribiría en el Facerías: "La historia la escribirán mañana especialistas que estuvieron muy lejos de los hechos y de los hombres, darán interpretaciones y formularan juicios aplastantes. Nosotros hablamos aquí de los protagonistas que estarán ausentes en todas las historias todavía por escribir".

Con sus publicaciones Téllez continúo luchando contra el olvido y el silencio, contra la versión oficial y la mentira de los "vencedores" que escriben la historia. Sus crónicas pormenorizadas, sinceras y apasionadas, a cerca de la guerrilla, de sus protagonistas y sus acciones, se han convertido en lectura obligada y referente en la comprensión de la resistencia en España, durante el período de posguerra y la posterior dictadura. Hoy, estas crónicas constituyen los fragmentos de la memoria histórica de este país, y su voluntad de recuperación.

NGO VAN XUYET (Tan-lo, 1913 - París, 2005)

Ngo Van murió justo al empezar el año 2005. Su vida se apagó, y su saber y su rebelión aún nos contagian. Para nosotros Van no sólo era el vietnamita militante contra la opresión colonial y estalinista en su país y autor de una obra imprescindible sobre el Vietnam desde los años 20 hasta hoy, sino el amigo con el que compartimos ideas, emociones y prioridades.

Su paso por Barcelona fue escaso: unos días en 1990, con Hélène, y encuentros con Diego y con amigos del Ateneo Enciclopédico y de Etcétera. Otros encuentros más cortos, hasta su prolongado viaje, con Hélène y Naomi, en mayo del año pasado, con ocasión de la edición española de sus memorias y de unos cuentos vietnamitas.1 En Barcelona, Van, se sabía en casa: sabía que aquí, en los años 1936 y 1937, una misma lucha es la que se llevó a cabo también contra los dos frentes, contra el fascismo y contra el estalinismo, como en su casa contra el colonialismo francés y contra el estalinismo; sabía que aquí los revolucionarios no se dejaron encerrar en el antifascismo igual que tampoco ellos, en Vietnam, se dejaron encerrar en el anticolonialismo, tal como él mismo nos dijo en la presentación de sus memorias en Altaïr.

Después de aquellos días pasados juntos, imposible borrar el recuerdo de su respetuosa curiosidad, de su majestuosa libertad. De regreso a París, aún pudo acabar la segunda

 

 

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1 Memoria Escueta. De Cochinchina a Vietnam. Octaedro, 2004. (Traducción de «Au Pays de la Cloche Fêlée, tribulations d'un cochinchinois à l'époque colonialle »). Cuentos Populares del

 

 

Vietnam. Octaedro, 2004.

 

 

 

 


 

 

 

 

parte de su fresco histórico sobre Vietnam "Le Jouer de flûte et l'oncle HO", y escribir "Utopie antique et guerre des paysans en Chine"2. Finalizando el año, Van se extinguía…, hasta que el día 1 de enero del 2005 Hélène nos dio la noticia de su muerte.

Ngo Van nació en 1913 en Tan Lo, aldea situada en el delta del Mekong, último hijo de una numerosa familia de pequeños campesinos. En 1926 se traslada a Saigón, y empieza a trabajar. Pronto se enfrenta a la opresión social y colonial que vive Cochinchina en aquellos años, y se adhiere a la Oposición de Izquierda Comunista, de orientación trostkista. Detenido varias veces y torturado por la policía colonial francesa, es igualmente perseguido por el partido de Ho Chi Minh, por oponerse a la línea de Moscú. En 1937, había publicado un opúsculo sobre los procesos de Moscú en 1936. En 1948, logra escapar y llega a Francia. La mayor parte de sus compañeros de lucha son ejecutados por el partido de Ho Chi Mihn.

Ya en Francia, trabaja como obrero electricista en Jeumont-Schneider, donde encuentra a otros obreros procedentes de otros frentes, a Paco Gómez, del POUM de la revolución española. Milita en distintos grupos comunistas antiestalinistas. En la Union Obrra Internacional, escisión del partido internacionalista, trotskista, junto a Edgard Petsche, Sania Gontanbert, Lambert Dornier, Sophie Moen, Benjamin Péret, Agustín Rodríguez, Jaime Fernández, Paco Gómez, Munis, Lu Sanh Hanh, Phuc. Conoce a Sophie Moen, con la que compartirá su vida hasta la muerte de ésta. Conoce a Rubel, con el que traba una intensa y larga amistad: a su muerte (1996) le homenajeará con un libro, "Maximilien Rubel, une amitié, une lutte 1954-1996". A partir de 1958 animan el Grupo comunista de los consejos, que colabora con ICO (Information et correspondance ouvrière), el grupo que fundara Henri Simon a su salida de Socialisme ou barbarie.

Van, entre trabajo y militancia tiene tiempo para estudiar e investigar sobre China, y en 1976 publica en PUF, "Divination, magie et politique en Chine ancienne", historia no oficial de las artes esotéricas, -de los fang-che, inconformistas que rechazaban la función pública- y sus implicaciones con el poder. Ya jubilado en 1978, Van trabaja en lo que será una obra indispensable para conocer la historia del Vietnam desde los años 20 hasta 1945, "Viêt-nam 1920-1945, révolution et contra-révolution sous la domination colonialle" que edita en L'Insomniaque en 1995. Libro que él mismo reescribe en vietnamita para llevarlo a su pais. En el año 2000, en la misma editorial, publica sus memorias sobre este mismo período, hasta su llegada a Francia, "Au Pays de la Cloche Fêlée, tribulations d'un cochinchinois à l'époque coloniale". Al año siguiente publica, junto a Hélène Fleury, "Contes d'autrefois du Viêt-nam". Ambos libros traducidos al castellano.

Van continuó escribiendo para los grupos y revistas de Echanges, y Oiseau-tempête; viajaba, y continuaba anotando sus notas con dibujos. Dibujos y telas por él pintadas que adornaban su acogedora casa del quai aux Fleurs.

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1 De próxima aparición en Etcétera.