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Ngo Van. MEMORIA ESCUETA. DE COCHINCHINA A VIETNAM.

Límites/Octaedro, 2004

Ngo Van no es desconocido para los lectores de ETCETERA. Cuando

apareció la edición original francesa de este libro, la reseñamos en nuestra

revista (Au pays de la cloche fêlée. Tribulations d’un cochinchinois a l’époque coloniale, en Etcétera, 35, junio 2001), y anteriormente (Etcétera, 26, nov. 1995) nos habíamos hecho eco del impresionante e imprescindible trabajo Viêt-nam. Révolution et contre-révolution sous la domination coloniale, del que tradujimos y editamos el último capítulo ¿Y hoy ? (Etcétera libros, nº 8, octubre 1998). Ahora la traducción al castellano de su libro Au pays de la cloche fêlée facilita el acceso a esta memoria escueta que nos proyecta luz sobre un periodo poco conocido aquí durante los años de la dominación francesa sobre Cochinchina, Annam y Tonkin.

La memoria de Van, nacido en 1913, treceavo hijo de una familia de pequeños campesinos explotados por una administración corrupta, nos da a entender sobre las distintas tendencias del movimiento nacionalista y sobre la brutal represión colonial francesa, sin que ésta varíe durante los años del Frente Popular; nos da a conocer las revueltas campesinas y las luchas mineras de los años treinta y cuarenta (los soviets campesinos de Nghe Tinh, la comuna minera de Hon gai-Cam pha, importantes huelgas obreras en Saigon, ) y su represión por parte del ejército francés, y por parte del Vietminh a las órdenes de Stalin; nos da a conocer, siempre en primera persona, la lucha de los revolucionarios annamitas contra la dominación colonial y por la revolución social, y la represión que sufren por parte de los colonizadores y por parte del estalinismo. En efecto la narración autobiográfica de Ngo Van empieza con su detención por parte de la Sûreté francesa y las torturas que la policía le inflige, y acaba con su detención por el Vietminh y la masacre desencadenada por Ho chi Minh sobre los militantes trotskistas.  Cierra el libro una evocación de sus amigos muertos en esta lucha. Van puede huir y en 1948 llega a París. Desde allí escribirá esta memoria que nos devuelve la historia que había sido confiscada por todos los poderes.