Violencia y violentos
Si son los que fabrican, entrenan y consumen
los arsenales más mortíferos contra las gentes de Irak, Afganistán, Yugoslavia,
Palestina, América del sur, Africa, contra toda la población mundial... ¿por
qué somos nosotros los violentos por manifestar nuestro desacuerdo con tanta
muerte organizada?, ¿cómo pueden tacharnos de violentos por romper un cristal
con la ira de nuestras razones... los que esquilman a poblaciones enteras, como
la Argentina, y tienen el violento descaro de seguirles presidiendo para
continuar el robo indefinidamente? Si su agresiva industria es la que seca
ríos, enmierda mares y campos con plásticos y químicas nocivas, corroe el aire
que nos agrede... ¿cómo podemos ser violentos los que soñamos con resistirnos a
su producción? Si acuerdan e imponen contra los más débiles los contratos más
basura y las jornadas de trabajo más abyectas e interminables arruinando
nuestras vidas... ¿cómo podemos ser nosotros los violentos por entregarnos al
«botellón» u otras drogas para aligerar nuestras insoportables existencias? De
vuelta a casa nos imponen controles de alcoholemia para velar por nuestra salud
y nos multan los bolsillos pacíficamente, ¿no es violencia enseñorear la más
abusiva abundancia frente a las catástrofes que parecen naturales: habitar en
el cauce de un río, a la falda de un volcán, en la calle en pleno invierno
siendo niños o viejos en Brasil o Rusia, en zona de una de sus guerras más
estratégicas, en sus socorridos campos de refugiados... para merecer la caridad
mundial? Verdaderamente violento es no poder pagar la vivienda que necesitas
porque la tienen bancos y especuladores, los precios que suben imparables
acogotando a los que tienen que consumir lo más necesario. ¿Quién impone la
«justicia» con condenas horribles a pequeños robos, toxicómanos deshauciados,
vendedores ambulantes perseguidos y desposeídos por la policía frente al Corte
Inglés (libre comercio), inmigrantes que sobrevivieron a la travesía del
estrecho y a su propia explotación y rechazo racial... mientras la alta
delincuencia lo celebra y reparte con jueces, políticos y militares en fiestas
de lujo?
Violencia debe ser la
multiplicación de policías públicas y privadas que hasta nos registran los
bolsillos a las puertas de sus negocios, que nos vigilan continuamente con
cámaras por las calles, que utilizan el perro como arma contra el que se coló
en el metro (90 pts), la privatización del espacio público, el enchufismo como
único medio para tener lugar en la sociedad, la imposición de cánones de belleza
para subsistir, el escarnio corrosivo e inmisericorde como medio de
entretenimiento en TV, la imposición de la información y opinión exclusiva y
uniforme en los media, etc...
Etcétera, abril 2002