El carácter totalizador de la economía
"La
desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valoración del
mundo de las cosas" K. Marx.
Ya
Hegel cuando en la "Filosofía del Derecho" (1820), reflexiona sobre
su sociedad burguesa señala la inevitable tendencia en el desarrollo de ésta a
partir de su dinámica económica y al establecer "esa su dialéctica"
unilateral "la sociedad burguesa esta siendo impulsada más allá de sí
misma" para buscar "en otros pueblos, consumidores y medios de
subsistencia necesarios". Es decir busca en las gentes, trabajadores que
explotar e integrar al mercado y en la naturaleza los medios necesarios para
conseguir sus objetivo que es la obtención de una rápida acumulación de máximos
beneficios, sin importarle lo más mínimo en que situación quedan personas y objetos
después del encontronazo. Pues también señaló que la "acumulación de
riquezas" de los menos que tienen mucho, aumenta la "dependencia y
necesidad" de los muchos que tienen menos.
Marx
mostró el carácter totalizador de la mercancía y como la misión del capitalismo
a través de la economía política era su implantación y dominación del mundo
entero (su carácter totalizador y mundial). Lo que en Marx era la subordinación
formal del planeta, actualmente y como consecuencia de los grandes avances
tecnológicos ante todo en el medio informacional y en el transporte y
comunicaciones se ha implantado como una subordinación real del planeta al
capital que ha extendido sus intereses productivos (extractivos, industriales,
especulativos) a todo el globo integrándolo en un sistema internacional de
división y apropiación del trabajo y en una sociedad uniformada bajo el poder
de un determinado pero escaso número de multinacionales, monstruosos consorcios
transnacionales.
Es
lo mismo que sean 500 o 10.000 estas grandes empresas. Sí es bueno indicar que
los ingresos de estas 500 empresas más grandes es el 50% mayor que el PIB de
EUA o 10 veces mayor que el PIB de América latina y Caribe o 230 veces el PIB
venezolano y que en nómina tienen aproximadamente 35 millones de personas. La
concentración de poder es evidente y la diversificación de negocios de cada una
de ellas es brutal y casi inimaginable, por ejemplo Nabisco, lo mismo negocia
con petróleo que en semillas y también vende y fabrica galletas y por supuesto
estará continuamente especulando con parte de su capital financiero. Marx lo
escribió acertadamente en 1844 en sus "Manuscritos: economía y
filosofía" "La acumulación que bajo el dominio de la propiedad
privada es concentración del capital en pocas manos, es una consecuencia
necesaria cuando se deja a los capitales seguir su curso natural, y mediante la
competencia no hace sino abrirse libre camino esta determinación del
capital".
La
velocidad de las nuevas tecnologías informacionales permite operar con dinero
virtual y al momento lo que ha convertido a la especulación del capital
financiero junto con la economía no regulada como son el tráfico de drogas y
armas, en la parte más importante del negocio de estos consorcios
transnacionales, pues es de lo que obtienen mas beneficios, mucho más que con
el capital productivos. Estas nuevas tecnologías les permite tener una
ubicuidad total y dentro de la gran velocidad con que se mueven decisiones,
inversiones, cierres de factorías en un país y su apertura inmediata en otro
situado en la otra punta del mundo( ej. Gillette)) los centros de decisión son
asimismo opacos y ubicuos, siendo el secreto, la extorsión y la mentira lo que
muestran y lo que ocultan.
La
velocidad en que se transmiten las órdenes, así como la rapidez en que se
pueden desplazar las mercancías ha dado lugar a que se den todos los modos de
producción posibles y al mismo tiempo en todo el mundo. Nos encontramos con un
tipo de capitalismo primario (manchesteriano) en los países en vías de
industrialización, en las makilas, etc.,
donde la explotación es brutal, sin piedad, con sueldos bajísimos, en
condiciones de trabajo paupérrimas, con el trabajo infantil altamente
generalizado. Al mismo tiempo, en los países más avanzados, a pesar de la
fuerte desregularización de los mercados nacionales de trabajo, aún se permite
a una parte de la población estar en el "mundo feliz", empujando el
carrito del supermercado. Los "ciudadanos" se han de limitar a ser
buenos productores y consumidores y, cuando se les requiere, cumplidores
votantes, pero ante todo seres pasivos excluidos de la política y de la
sociedad civil. En estas condiciones, la ciudadanía es sólo el nombre de una
multitud de individuos uniformizados y la sociedad una soledad.
En
este mundo globalizado una gran parte de la humanidad ha sido desahuciada, en
territorios inmensos sus habitantes han sido abandonados a la miseria y la
muerte, casi toda Africa, amplias zonas de Asia y América Latina, lo que
representa millones de vidas humanas que rotas sus economías de subsistencia,
ocupadas y explotadas sus tierras por estas grandes corporaciones empresariales
(como la Shell en Nigeria, o la Total, las extracciones de diamantes, o las
bananeras), son condenadas a los sufrimientos de una muerte agónica en la enfermedad,
el hambre...
Con
la tecnología informacional el escenario de la vieja alianza de la producción
(y el trabajo) y el marco nacional del poder del Estado ha cambiado
radicalmente. La situación en que han quedado los políticos y sus estados
nacionales se reducen asimismo a ser unos gestores de la conflictividad
potencial, garantes del orden público y legitimadores de las maniobras de
acumulación y especulación del capital; su charlatanería son cortinas de humo,
mentiras o verdades a medias que sirven para ocultar o tergiversar, mientras
que las verdaderas tomas de decisión se realizan en una multitud de opacas
instituciones internacionales que se confunden tras una multitud de siglas como
el BM, FMI, G-7, OMC, etc.
Fue
precisamente el BM el que decretó el fin del Keynesianismo que tras la barbarie
que significó la 2 Guerra mundial y que permitió una gran acumulación de
capital en la reconstrucción de lo arrasado, ordenando el fin del llamado
Estado de bienestar y la rápida privatización de todos los servicios y empresas
públicas lo que a partir de los setenta significó para las grandes empresas una
nueva e inmensa acumulación de capital: desde 1980 más de 10.000 empresas
públicas han sido privatizadas en el mundo y tan sólo en Europa la cifra de
privatizaciones supone un beneficio de 300 mil millardos. Acuerdos como el del
libre comercio e el de Maastrich han significado la plasmación institucional de
las órdenes recibidas al dictado por estas instituciones económicas mundiales
verdaderas correas de transmisión de las corporaciones transnacionales y que
han supuesto la desregularización de los mercados de valores nacionales con un
aumento de la precariedad laboral, así como una importante congelación de
salarios y una cantidad de paro endémico entre los trabajadores.
Hegel
dibujó al Estado como el nuevo Juez / Dios: un padre tronante, caprichoso, un
Deus ex machina que velaba firmemente en la aplicación de un "espacio
referencial" donde en nombre de la "racionalidad y
"universalidad" del individuo se postula un mundo jerarquizado en el
que cada cual tiene su lugar establecido. El Estado sin embargo, es el
"perro guardián" que obedece fielmente las órdenes de esta minoría de
ricos todopoderosos y que ladra a su toque de pito y que tiene aún la mayor
parte del monopolio de la violencia y de la aplicación de la ley, como lo
demuestra las innumerables intervenciones armadas del ejercito de EEUU o de sus
servicios secretos en América del Sur, Panamá, Guatemala, Honduras, Chile ,
Nicaragua..... Cada vez más se puede observar que el papel de juez y ordenador
del territorio está en poder de estas grandes y al mismo tiempo anónimas
empresas y de sus clandestinos dueños que nos transmiten machaconamente, a
través de las empresas mediáticas en su poder, el discurso sobre los beneficios
del libre mercado y de la competencia, cuando ya Marx escribió claramente en
los Manuscritos que "la consecuencia necesaria de esta competencia es
entonces el empeoramiento general de las mercancías, la falsificación, la
adulteración, el envenenamiento general, tal como se muestra en las grandes
ciudades".
Etcétera,
junio 2000