Desde
México
Sobre
la huelga de la UNAM*
La
universidad sigue viviendo su guerra civil. Ya casi todos los estudiantes han
quedado libres; la próxima semana liberarán a ochenta y eso significa que sólo
quedarán trece, los supuestos "líderes". Por su parte, los
estudiantes aún no han encontrado la manera de sentarse a dialogar y de que una
asamblea sea eso.
El
Consejo General de Huelga quedó muy debilitado mientras la rectoría está
preparando su congreso y los participantes serán exclusivamente incondicionales
de la rectoría. Creo que en este momento la gran enemiga del movimiento
estudiantil y de la UNAM en general es la apatía. Después de la etapa del
arrepentimiento de los intelectuales de izquierda que atacaron al CGH con una furia
impresionante, vino una etapa de egoísmo en la que nadie quiere saber
"nada de política en la UNAM" y sólo se interesan por las materias y
las clases. Algunos miembros de CGH han tratado de retomar las instalaciones;
se apoderaron de algunas oficinas, algunos salones y sacaron el escritorio del
director de la Facultad de Ciencias a la calle, pero son acciones que no han
tenido trascendencia. Los que sí se han movilizado y han presionado son los
padres de los presos que diariamente se crucifican frente a diversas
dependencias oficiales y escriben con su sangre las consignas y peticiones de
liberación. Las facultades y escuelas están internamente divididas entre
paristas, antiparistas; sin embargo, hay cosas urgentes que discutir y tanto
los de un bando como del otro llevan un diálogo de sordos. Yo veo ahí el
verdadero peligro. Si los estudiantes no hacen un frente común, se los va a
llevar la chingada.
¿Ustedes
cómo están?
¿Y
se recuperaron de las traumáticas elecciones?
Hasta
pronto.
Marta,
27 marzo 2000