Indice NUM. 34                   

   

Desde México

 

Sobre la huelga de la UNAM*

La universidad sigue viviendo su guerra civil. Ya casi todos los estudiantes han quedado libres; la próxima semana liberarán a ochenta y eso significa que sólo quedarán trece, los supuestos "líderes". Por su parte, los estudiantes aún no han encontrado la manera de sentarse a dialogar y de que una asamblea sea eso.

El Consejo General de Huelga quedó muy debilitado mientras la rectoría está preparando su congreso y los participantes serán exclusivamente incondicionales de la rectoría. Creo que en este momento la gran enemiga del movimiento estudiantil y de la UNAM en general es la apatía. Después de la etapa del arrepentimiento de los intelectuales de izquierda que atacaron al CGH con una furia impresionante, vino una etapa de egoísmo en la que nadie quiere saber "nada de política en la UNAM" y sólo se interesan por las materias y las clases. Algunos miembros de CGH han tratado de retomar las instalaciones; se apoderaron de algunas oficinas, algunos salones y sacaron el escritorio del director de la Facultad de Ciencias a la calle, pero son acciones que no han tenido trascendencia. Los que sí se han movilizado y han presionado son los padres de los presos que diariamente se crucifican frente a diversas dependencias oficiales y escriben con su sangre las consignas y peticiones de liberación. Las facultades y escuelas están internamente divididas entre paristas, antiparistas; sin embargo, hay cosas urgentes que discutir y tanto los de un bando como del otro llevan un diálogo de sordos. Yo veo ahí el verdadero peligro. Si los estudiantes no hacen un frente común, se los va a llevar la chingada.

¿Ustedes cómo están?

¿Y se recuperaron de las traumáticas elecciones?

Hasta pronto.

 

Marta, 27 marzo 2000