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Refugiados

 

¿Qué es un refugiado? Resulta difícil pronunciar la cuestión con artículo determinado, quién es el refugiado… dada la despersonificación del sujeto. Expulsado de su ciudad, aldea o lugar huye buscando un espacio donde subsistir; un ente desnudo, solitario, abandonado de todos y de todo, que constata abyección y repudio hacia él, que estorba y sobra. El refugiado huye, escapa –fugit– para sobrevivir, y el prefijo re explica la reiterada acción de aquel a escapar y huir permanentemente (Hannah Arendt). «Gorrones del bienestar» los llama Orban, primer ministro de Hungría quien ha hecho construir una valla de 175 kilómetros de longitud en la frontera con Serbia. Apátridas conducidos a los campos de internamiento, Guantánamos; de nada sirvieron los mil veces maldecidos campos de concentración de las últimas guerras.

Las guerras que ahora Occidente lleva a cabo equivalen al hambre y muerte que hoy sufren los países que fueron colonizados y descolonizados por él mismo. A unos se les dio la independencia política, no la económica, persistiendo así la colonización en manos de multinacionales. Sudáfrica, Namibia Angola Zambia y R.D. Congo (ex Zaire) producen el 75% de diamantes del mundo, el 70% de oro y cobalto, el 50% de Vanadio, el 46 de platino, 36 de cromo, el 30 del manganeso y el 20 del cobre. La R. D. del Congo, con Ruanda y Uganda, poseen el 80% de las reservas mundiales de coltán; las disputas internas y externas –atizadas por EE.UU.– para el control de los yacimientos ha ocasionado ya la muerte de más de 6 millones de congoleños, tres en los últimos cuatro años. USA, Alemania, Holanda, Bélgica y Kazajstán son el destino del coltán, cuyos últimos compradores son NASA, Nokia, Siemens, Sony, Bayer, Intel, IBM,…

La cifra de refugiados en el mundo ha aumentado un 55% desde 2012, alcanzando hoy los 65 millones, de los cuales el 51% son niños. En 2015 llegaron 1,3 millones a Europa, 520.000 a Grecia e Italia (ACNUR); 10.000 murieron ahogados en el Mediterráneo (Oxfam). En 2016, entre enero y octubre han muerto en nuestro mar más de 4.220 personas, sin contar los desaparecidos que nunca se sabrá cuantos eran. Se trata del mayor movimiento migratorio de personas desplazadas por la fuerza tras la Segunda Guerra Mundial.

Una catástrofe solo comparable a la Segunda Guerra Mundial: las guerras de liberación de Occidente

La más paradigmática de las guerras modernas es la de Irak, y más si la consideramos en su totalidad, es decir, incluido el embargo a que fue sometido el país durante doce años. Se trata de la misma estrategia usada en las primitivas contiendas: lograr la rendición a través del asedio. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el embargo en 1991; aquél hecho es calificado hoy por distintos observadores y críticos como una de las mayores atrocidades cometidas en el siglo XX, de una auténtica arma de destrucción masiva. Recordemos que la esperanza de vida de los iraquíes pasó de los 66 a los 57 años, se multiplicó por dos la tasa infantil de mortalidad y por cinco la materna. Cínicamente, las mismas agencias especializadas de la ONU refieren que la prolongación durante 12 años de las sanciones económicas costaron al pueblo de Iraq un millón y medio de muertos, de ellos 600.000 menores de cinco años.

Y como no hubo rendición, se pasó al asalto en 2003 con la guerra, con el acuerdo de USA, Inglaterra, Portugal y España, esta vez sin el mandato del Consejo de Seguridad. El estudio que más credibilidad merece por su rigor (Agencia británica ORB), ha situado en 1,2 millones los muertos en aquella guerra, entre ellos 4.000 norteamericanos). Un total de 2,7 millones de iraquíes muertos. ¿Muertos legales por ser una «guerra lícita»?

Irak, con una población de 36 millones de habitantes, tiene ahora más de 4 millones de desplazados, de los que 2 han emigrado a otros países; hoy es un país miserable, desintegrado socialmente y que sigue en guerra. Una buena parte de su petróleo, extraído por compañías occidentales, va destinado, de manera obligatoria, a su reconstrucción, y ésta, en su mayor parte, corre o correrá a cuenta de los mismos países que arrasaron el país. Exxon Mobil, Shell, Total y BP eran quienes bombeaban el petróleo antes de su nacionalización; tras la devastación del país, las mismas compañías vuelven a hacerlo, en unas condiciones mucho más ventajosas que antes. A ellas se ha añadido Chevron. Otras países que intentaron entrar en la industria petrolera de Irak como China, India y Rusia fueron desechadas. Esta fue la guerra.

Podríamos seguir con Agfanistán (2,7 millones de exiliados frente 28 millones habitantes), o Libia (6,3 millones de habitantes, antes de su destrucción tenía asegurada una renta de 500 . por habitante; hoy es un infierno).

España, ayer: Cuando España tenía 7 millones de habitantes, ocupó un continente y lo masacró, siendo calificados hoy aquellos hechos como un encuentro de culturas. Al mismo tiempo, en 1492 expulsaba a los 150.000 judíos que vivían aquí. Felipe III, rey entre 1599-1621, mediante el duque de Lerma, expulsó a 300.000 árabes conversos. El 1571 fueron expulsados 80.000 de Granada y llevados hacia Castilla y otros lugares de Andalucía. Otra expulsión en 1609: los del Reino de Valencia (el 33% de su población); en 1610 los de Andalucía; Extremadura, Castilla y corona de Aragón. Catástrofe cultural y económica para España. El miedo a la pérdida de la fe cristiana y católica fue un motivo. También a la pérdida y no control de muchos intereses económicos. En poco más de un siglo fueron expulsadas 650.000 personas, casi un 10% de la población.

Los Pactos, Tratados y Convenciones: Los 30 artículos de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789: la Nación, el bien común y el ciudadano son los sujetos entre los cuales se delimitan los Derechos. El texto fue el punto de partida de otras muchas proclamaciones posteriores en Europa y América. Tienen en común la definición de «derechos naturales e imprescriptibles» como la libertad de expresión y credo, la seguridad, la propiedad, el derecho al voto, el no recibir malos tratos, la resistencia a la opresión… Y sobre todo, la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley. Aquellos derechos reivindicaban la autonomía de los individuos frente al Estado, ponerle freno a su constante abuso, a la invasión e intimidación de sus vidas.

Al iniciarse el s. XX, también con el auge del movimiento obrero, se constata el creciente poder del Estado y como sin su favor no se podrá conseguir el ejercicio de los derechos (al trabajo, alimentos, educación…). El Estado será el garante de los pactos y derechos.

Con los horrores de la Segunda Guerra se dibujaron en 1942 las Naciones Unidas (ONU), constituidas oficialmente en 1945; en la institución figuran la Asamblea General –principal órgano; el Consejo de Seguridad –para mantener la paz y la seguridad; la Corte Internacional de Justicia (CIJ). En 1948 se proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos, basada en la dignidad intrínseca de todas las personas.

En 1950, se redondeaba la anterior Carta con la Convención Europea de Derechos Humanos– control judicial para el seguimiento del ejercicio de los derechos. A partir de esta Convención se han ido añadiendo hasta 13 Protocolos más: derecho a elecciones libres y a la educación (1952)… En 1954 fue creado el Tribunal Europeo de Derechos Humanos así como la Comisión Europea de los Derechos Humanos, los dos en Estrasburgo –prohibición de la cárcel por deudas; de expulsiones colectivas de extranjeros (1963); prohibición de la pena de muerte, excepto en caso de guerra lícita (1983); garantías de procedimiento en el caso de expulsión de extranjeros (1984).

La ideología insertada es la de que llega el enemigo; éste contribuirá a la crisis; los refugiados diluyen las nacionalidades; crean inseguridad e incomodidad en los vecindarios, pueblos, etc.; rebajan el nivel educativo en las escuelas y dificultan la convivencia; la falta de trabajo convierte a una buena parte de ellos en delincuentes… Y además, caballo de Troya para la infiltración de terroristas y violadores.

Jurídica y éticamente nunca se habían logrado consensos tan amplios y tan perfectos a la vez que jamás Estados y Capital habían hecho tanto escarnio y burla sistemática de ellos:

Ninguna organización tan bonapartista como la ONU, máximo organismo de conciliación, prevención de guerras y desastres mundiales; tiene el propósito fundacional de facilitar el entendimiento entre los pueblos y remediar los daños producidos tanto por cataclismos naturales como por enfrentamientos que no fueron evitados. Hoy forman parte de ella 193 países.

El presupuesto anual para el mantenimiento de la sede y sus funcionarios en Nueva York sobrepasa los 3.300 millones $. El dispendio total por año de la ONU supera los 12.000 millones. Un total de 5.500 personas trabajan en la secretaría de su sede en Nueva York; 2.000 periodistas de todo el mundo lo hacen de manera permanente. Algo más de 3.000 ONGs están afiliadas a la ONU y muchas de ellas asisten a las asambleas de la sede mundial.

Recordemos el derecho a vetar o a bloquear cualquier acuerdo de la Asamblea General de la ONU que tienen USA, Reino Unido, Francia, Rusia y China. En muchas ocasiones USA y Rusia han amenazado con recortar su aportación si el organismo no se doblegaba a sus demandas o condiciones. El último presupuesto ordinario anual, que incluye las funciones básicas de las Naciones Unidas y sus operaciones de paz, fue de 8.300 millones dólares, de los que USA aportó el 28%. Uno de los temas recurrentes, burlado o eludido mil veces, es el de desarme, o la prohibición de las armas de destrucción masiva, la tortura; sin embargo no hubo demora ni titubeos en arrasar Irak por una inventada presencia de armas químicas. La ONU aún no se ha pronunciado.

El CIJ o Tribunal de Justicia de la ONU se encuentra hoy en acusado descrédito por el desacato de las grandes potencias a sentencias contrarias a ellos (USA-Nicaragua en 1984; Israel-Palestina 2004 contra el muro y los nuevos asentamientos…).

El CIJ creó dos Tribunales Penales para juzgar a los responsables de crímenes de guerra contra la humanidad. Han sido juzgados militares de la ex Yugoslavia y de Ruanda. ¿Veremos allí a Putin, Aznar, Bush, Blair, Peña Nieto, los directivos de Bophal –más de 20.000 muertos, cerca de un millón con graves secuelas de por vida? También el organismo estableció el Comité contra el Terrorismo tras los ataques de 2001 en los Estados Unidos, del cual salió Guantánamo.

La estructura organizativa de las NU es como una auténtica bomba de racimo: el artefacto, tras su lanzamiento, se abre y descompone en un número elevado de otras bombas, cada una de las cuales mientras cae, se divide en otras tantas, hasta alcanzar una gran extensión de terreno que queda pulverizado palmo a palmo. Nada en nuestro mundo se mueve y menos cambia, sin que pase por alguno de los tentáculos de las Naciones Unidas; recordemos algunos de sus principales organismos: UNICEF; PNUD (programa de las NU para el desarrollo), presente en 166 países en desarrollo; ACNUR (Alto Comisionado de las NU para los refugiados); OIT; FMI (se constituyó para evitar depresiones económicas, como las dadas en los años treinta y asegurar la estabilidad del sistema monetario internacional. Tiene la sede central en Washington con 2.600 empleados); BANCO MUNDIAL (fuente de asistencia financiera y técnica para los países en desarrollo; tiene también su sede en Washington); FAO; UNESCO; OMS; OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual); UNCTAD (Conferencia de las NU sobre Comercio y Desarrollo); UIT (Unión Intern. de Telecomunicaciones); FIDA (Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola); UNODOC (Oficina de las NU contra la Droga y el Delito); PNUMA (Programa de NU para el Medio Ambiente); COPUOS (Comité de NU para el Uso Pacífico del Espacio) y un largo etcétera de instituciones que colonizan los más inhóspitos rincones, sociedades y culturas con la perspectiva de implantar el modo de hacer del capital y el imperio a la vez que les allana el camino.

No podemos pasar por alto a la OTAN, nacida en el Tratado de Washington. Tiene calcados los principios jurídicos de la Carta de Naciones Unidas, en los que se justifica la necesidad de promocionar la paz, la seguridad, la cooperación, la democracia. Es una de las entidades más mortíferas de la humanidad

Desde la caída de Muro de Berlín, Europa se ha lanzado a la construcción de otros muros, algunos con sofisticados medios de control, contra los inmigrantes. Noruega está construyendo una valla a lo largo de la frontera del Ártico con Rusia. El gobierno húngaro planifica el levantamiento de una segunda valla en la frontera sur. Bulgaria ha levantado también una valla a lo largo de su frontera con Turquía, mientras Austria lo está haciendo en su frontera con Eslovenia. Todo se añade a otra valla que ya ha sido construida entre Macedonia y Grecia y a la de Grecia con Turquía, en el río Evros. Reino Unido levanta un muro de un kilómetro de largo, mientras Francia, por su parte, hace otro tanto en Calais.

El Muro de Berlín, erigido en el siglo XX, nos fue presentado como el mayor símbolo de la opresión y amenaza; medía 45 kilómetros en la ciudad y 115 entre las dos Alemanias. Hoy tenemos ya casi 1.500 kilómetros de muros en Europa, que nos son presentados como protección y defensa frente a la posible invasión y opresión por parte de ajenos.

En El diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu (Maurice Joly), el primero habla por boca de Napoleón III con relación a la libertad de prensa: «Entreveo la posibilidad de neutralizar a la prensa con la prensa misma. Ya que hay una fuerza tan grande como el periodismo, ¿sabéis que haría mí gobierno? Se haría periodista, sería la encarnación del periodismo…Como el dios Vishnú, mí prensa tendrá cien brazos, y esos brazos darán la mano a todo matiz de opinión sobre la faz del país. Se pertenecerá a mi partido sin saberlo. Quienes creen hablar su lengua hablarán la mía, quienes crean obrar en pro de su partido lo harán en pro del mío, quienes crean marchar bajo sus banderas marcharán bajo las mías»

Presente en el Congo, Costa de Marfil, Liberia, Etiopía-Eritrea, República Centroafricana, las NU tutelan los intereses de estas naciones pero virando hacia los detentores de los capitales hegemónicos. Sin duda, las NU habrán nutrido estómagos, salvado vidas y en un momento dado demorado o desviado guerras; recordemos, sin embargo, estos versos del siglo XVIII, en el incipiente capital: El señor don Juan de Robles / con caridad sin igual, / hizo este santo hospital… / y también hizo los pobres! Nosotros añadimos que, además, hoy la civilización de las finanzas produce muchos más pobres que hospitales.

Que no nos protejan

En Siria, una guerra sin soldados es manejada de manera hegemónica en el campo de batalla con los bombardeos terroríficos por parte de Rusia y la coalición occidental, (siete o más hospitales destruidos, infinidad de escuelas, bombas químicas, gases… terreno de ensayo de nuevos aviones y armas…) Es esta segunda parte de guerra, contraria a todo derecho y pudor, la que ha provocado la gran diáspora siria.

Todo refugiado es político, ya de manera inmediata (guerra) o de manera más remota (hambre…); de manera que no cabe la distinción. Europa subraya la diferencia. El instinto de conservación, la legalidad y licitud de cualquier medio para la defensa personal frente a las amenazas de perder la propia integridad (rasgos identitarios, exceso de mano de obra…) están en la mente de muchos y no cabe decir de los Estados. El grueso de Europa, sobre todo norte y oeste, lleva más de 70 años sin una calamidad bélica que rememore las llamadas guerras mundiales; repasando la historia nos perdemos en los siglos sin encontrar un paréntesis tan dilatado. Los horrores quedan muy lejos, y la condición humana no escarmienta: solo la proximidad de una tragedia general, especialmente en los seres queridos, mantiene los sentimientos vivos.

La cultura del capital ha calado e impregnado las diferentes nacionalidades y sociedades; entre muchas cosas ha acentuado seriamente en los humanos la individualidad: este no es mi problema; o aquello de primero son mis dientes que mis parientes, junto a un hedonismo sofisticado: la competitividad, aparte de en el trabajo donde más clara está, crea una sociedad delatora (todos policías, recientemente de los pisos turísticos; incluso de Hacienda…); comerciantes versus manteros, etc.

Entonces, ¿cómo no ver como ‘adversario o adversarios’ o ‘contrarios’, a las legiones de inmigrantes? Ellos de alguna y muchas maneras estorban a nuestras sociedades conformadas con el buen vivir, conservar, y si se puede, acrecentar. De ahí a la xenofobia solo media un paso.

 

 

    

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