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In memoriam

El sábado 14 de febrero otro amigo, compañero nos dejaba más solos. Se fue, a los 83 años. Con Luis Andrés Edo compartimos estrechamente unos años de lucha contra la cárcel, que él tan bien conocía después de una decena de años de estancia rebelde y solidaria en ella.

Antes de empezar una actividad ya como Etcétera, un pequeño grupo del Besós y de la plataforma anticapitalista del Pueblo Nuevo comenzamos en 1974 una crítica y una sensibilización _editando testimonios de compañeros expresos comunes_ contra la cárcel y la sociedad carcelaria. En 1976, el grupo se amplía con otros compañeros de otros barrios, y con los que están haciendo un trabajo parecido en la comisión Pro-presos de la CNT recién reconstituida. De esta confluencia nace Quienes («Quienes no tienen derecho a la(s) palabra(s) la(s) toman ya»), boletín de amplia difusión (diez mil ejemplares) contra la cárcel y el universo carcelario, informando de la situación carcelaria del preso (común) y, a partir del 1977, de la lucha y comunicados de la COPEL. El primer número de Quienes sale en noviembre de 1976. Luis Andrés, que sale de la Modelo, cuando la amnistía, en julio del 76, enriquece al grupo y al boletín con su experiencia y claridad, con su definición de preso social, más allá de la distinción preso común preso político, con su visión amplia de la lucha carcelaria dentro de la lucha anticapitalista. Importante su teorización sobre el peonismo ilustrado, sobre la cárcel verdadera universidad proletaria (de todo esto y mucho más da razón en el libro que escribió en la cárcel de Segovia, La Corriente). Fueron años, 1976, 77, 78 de una actividad desbordante (Mitin de Montjuïc, JJ.LL. del Parc Güell, Saló Diana...) y en los que Luis Andrés jugó, igual que en otros momentos, un papel decisivo.

Después, la relación de Etcétera con Luis Andrés fue continua (Solidaridad obrera, Semana internacional del anarquismo, encuentros en plataformas y actividades, en presentaciones de libros, en intercambio de publicaciones, en motivo de la edición de sus memorias, CNT en la encrucijada, etc.) y con algunos de nosotros, más intensa.

Con Luis Andrés se va, pues, un amigo y un histórico anarquista. Una amplia semblanza escrita por su amigo Stuart Christie podéis leerla en el apartado de Correspondencia: Luis Andres Edo

 

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Íbamos a imprimir este número de Etcétera cuando nos llega la noticia de la muerte de Diego Camacho este lunes 13 de abril. Otro amigo que nos deja y otra pérdida para el movimiento anarquista y libertario. La relación con Diego fue temprana, desde los años 77, y continua hasta hoy: acudir a sus charlas y conferencias, a las presentaciones de sus libros, a su casa. Puntualmente le llevábamos nuestro boletín y nuestras ediciones. De sus cuatro libros de memorias, firmadas Abel Paz, aprendemos el itinerario de este rebelde nacido en 1921 en Almería y que a los 8 años llega a Barcelona (Chumberas y alacranes 1921-1936). Con 15 años en 1936, participa en las organizaciones juveniles libertarias y en el frente con las milicias (Viaje al pasado, 1936-1939). Internado, al caer la República, en los campos de concentración franceses de Argelès y de Barcarès, ellos que esperaban ser recibidos como héroes (Entre la niebla, 1939-1942), llega a París. Regresa clandestinamente a España para continuar la lucha y es detenido, pasando 10 años en la cárcel (Al pie del muro, 1942-1954). Regresa a París donde escribirá su obra mayor, Durruti: el proletariado en armas, y participará en la insurrección de Mayo 68. De regreso a Barcelona en 1977 se instala en un piso del barrio de Gracia, que se convertirá en un centro libertario internacional.

Pocas voces con tanta claridad nos han acercado 1936 hasta nosotros. La rotundidad de su frase emblemática: "nosotros hemos visto, hemos hecho una revolución" nos acerca aquel momento revolucionario para afirmar su actual posibilidad no en el terreno de la utopía sino en el de la historia.¨

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