La economía gansteril
Mientras los estadounidenses empiezan a saborear el
lodo amargo de la recesión, la economía asciende en espiral hasta dominar la
palabrería de las elecciones primarias, desplazando el tema de Irak por el
momento.
Los republicanos y demócratas han llegado a un
insólito acuerdo bipartidista sobre un paquete de estímulo económico ––un
subsidio del gobierno de aproximadamente 800 dólares para cada contribuyente.
Se supone que el público gastará el dinero entregado para estimular o impulsar
la economía letárgica.
No quiero ser pesado, pero si es posible estimular la
economía con un esfuerzo tan modesto, me siento obligado a preguntar: ¿es cierto
que los problemas son tan graves como dicen? o ¿serán más graves de lo que los
políticos nos quieren decir?
A mí me parece que los políticos esquivan lo que es
obvio: Los problemas económicos de Estados Unidos no están desplazando los
problemas en Irak; de hecho, la guerra contra Irak y su costo en sangre y
tesoros están impulsando este periodo de instabilidad económica, recesión y
pérdida de empleos.
¿Cómo? Pues, aunque las industrias de defensa, al
igual que las empresas petroleras y contratistas de mercenarios, como
Blackwater, ganan dinero ilimitado, esta riqueza se distribuye estrechamente.
Durante las guerras del pasado, las obreras y los obreros se veían obligados a
entrar en las fábricas, donde construyeron el armamento para la primera y segunda
guerras mundiales; por lo tanto, el dinero fue circulado ampliamente,
particularmente entre los negros recién llegados del Sur segregado, o entre las
mujeres que entraron en las fábricas para manejar las máquinas dejadas por
millones de hombres blancos llamados al frente de batalla (¿se acuerdan de
Rosita la Remachadora?)
El llamado “ejército de voluntarios” que tenemos hoy
en día es, en gran parte, el producto de la “conscripción” económica de los
jóvenes pobres de la clase obrera que esperan sacar ventaja en la carrera de
ratas para asistir a las universidades cada vez más inaccesibles para ellos.
Si esta esperanza, este sueño, no se alcanza, ¿cuáles
son las perspectivas para decenas de miles de hombres y mujeres que regresan
sin piernas, sin brazos y sin capacidad mental después de sus repetidas giras
por Irak?
Y la guerra en Irak, que probablemente costará
trillones de dólares del dicho al hecho, es diseñada en realidad para el
beneficio económico de unas pocas empresas petroleras y sus filiales. (Claro,
los combustibles fósiles provenientes de depósitos de petróleo tienen sus
propios costos ecológicos y sociales que aún no hemos empezado a calcular.)
Bush y los príncipes sauditas bailan la danza de las
espadas (una ironía en vista de la venta de armas por 20 mil millones de
dólares anunciada por Bush), mientras la economía y la ecología arden.
Los embargos de vivienda se disparan; los
manufactureros huyen a China; los precios de la gasolina suben; los barrios
decaídos se convierten en hoyos infernales donde la gente intenta sobrevivir; y
las escuelas parecen campos de entrenamiento para la prisión.
¿Y las prisiones? Tal vez son la única industria de
crecimiento en Estados Unidos.
Las guerras son pobres sustitutos para las economías
enfermas porque sólo producen dolor, pérdidas, y al final, más guerra.
Esta guerra, iniciada por los imbéciles
neo-conservadores y la mafia de Bush/Texas, ha producido dolor, pérdidas y
muerte a escala épica.
Ni un solo político en la carrera presidencial tiene
la más mínima idea de cómo poner fin al ciclo, porque todos ellos también están
atrapados en una red imperial, tejida por los grandes negocios.
Ni siquiera prometen una solución, sólo más de lo
mismo, tal vez en otro lugar.
Desde el corredor de la muerte, soy Mumia
Abu-Jamal
Ensayo escrito 19/01/08
Todos derechos reservados 2008 Mumia Abu-Jamal
Grabado por Noelle Hanrahan para Prison Radio
Texto circulado por Fatirah
Traducción: Amig@s de Mumia, México
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"Estoy cansado de llevarme puesto".
(Osvaldo Soriano)