Artículo sobre la Caravana publicado en LADINAMO

Caravana europea contra la valla. Acción por la libertad de movimiento

  • Ángel Luis Lara
  • El pasado mes de noviembre tuvo lugar la Caravana Europea Contra la Valla. Una iniciativa promovida desde diferentes asociaciones y colectivos sociales con un doble objetivo: denunciar las políticas migratorias de la UE y sentar las bases de una cooperación material y estable con las personas migrantes. Ciudadanos de diferentes países del viejo continente se dieron cita durante dos días en la ciudad de Ceuta, señalando la creciente militarización de la frontera con Marruecos y la valla levantada por el gobierno español en aquel territorio como ejemplos de lo que es, a su juicio, un régimen brutal de fronteras. LDNM estuvo allí.

    “Papeles, papeles… ¡papeles para todos!”. Sobre una contundente base de percusión y batería, las palabras del mc se mueven rápido. La Caravana Europea Contra la Valla acaba de desembarcar en el puerto de Ceuta y la música que disparan los bafles instalados sobre una furgoneta sirven para despertar a las más de cuatrocientas personas llegadas desde diferentes partes de Europa. Barcelona, Málaga, Madrid, Sevilla, Granada, Pamplona, Francia, Alemania, Suecia e Italia son algunos de los lugares de origen. “Grupos y espacios sociales autoorganizados, comunicadores sociales, ciudadanos europeos nacidos aquí y allá, asociaciones de vecinos, asambleas y foros de inmigrantes hemos decidido ir desde distintos puntos de Europa en una caravana hacia la valla de Ceuta para que nuestro ‘basta’ se oiga alto y claro”, reza el manifiesto que anuncia la iniciativa.

    Los sucesos que tuvieron lugar la madrugada del 29 de septiembre de 2005 en la valla levantada en la frontera entre Marruecos y nuestro país han dado el pistoletazo de salida. Ese día seis personas fueron asesinadas por las fuerzas de seguridad cuando intentaban pasar a Europa desde territorio marroquí en una acción colectiva promovida por centenares de personas migrantes. Las imágenes de las decenas de heridos y apaleados, las detenciones y deportaciones, dieron la vuelta al mundo. También están en el origen de la Caravana a la valla: “Los acontecimientos de septiembre fueron un verdadero shock para un número importante de ciudadanos, que pudieron ver en unas pocas imágenes la crudeza con la que el régimen fronterizo intenta contener y disciplinar los movimientos migratorios”, nos dice Nicolás, uno de los organizadores.

    La indignación se transformó rápidamente en organización. “Poco a poco la idea fue tomando forma y se pasó a reuniones presenciales en cada territorio, así como a una coordinación sustentada en Internet a escala estatal y europea (listas, wikis, chats, etc.). El proceso organizativo se desplegó en apenas veinte días, con un enorme esfuerzo colectivo que incluyó a personas de Europa y el norte de Marruecos. Creo que esta capacidad para modular diferentes redes y hacer frente a una situación de tal complejidad es una de las mayores virtudes de esta experiencia”, apunta Nicolás. El objetivo de la caravana no era movilizar a una gran cantidad de gente, sino llevar la protesta al corazón de la frontera: “Se trata de dar visibilidad a la situación de maltrato que las personas venidas del sur sufren todos los días tanto en las puertas como dentro de la Europa fortaleza, poner de manifiesto la ilegalidad de todos los procedimientos utilizados por los gobiernos español y marroquí: ilegalidad absoluta de las deportaciones y expulsiones, privación del derecho a la asistencia jurídica, violación del derecho de asilo e irregularidades en su tramitación, impunidad de la policía y ejército sobre las muertes ocurridas el pasado mes de septiembre”, nos decía Hanan, una de las participantes, justo antes de salir en manifestación del puerto ceutí para atravesar la ciudad hasta llegar a la valla. “Queremos denunciar la valla, pero también llegar hasta el Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes (CETI) en el que están aquellos que fueron detenidos la trágica madrugada del 29 de septiembre, encontrarnos, conversar, hacerles ver que no están solos”, apuntaba otra activista madrileña.

    La Caravana cumplió sus objetivos, pero sus miembros indican que no ha sido más que un punto de partida. “Ahora es el momento de seguir trabajando desde nuestros espacios, hay mucho que hacer. Tengo la ilusión de que esto continúe; en la última asamblea en Madrid se vio de nuevo una gran participación, ilusión y compromiso”, apunta Hanan. “Además de las interesantes prácticas que se están afianzando a nivel local, creemos que el desafío pasa por hacer crecer un espacio de encuentro y contagio político entre los migrantes y aquellos que sufrimos la precarización de las condiciones laborales y de la vida en general. Ahora mismo estamos debatiendo sobre los próximos pasos. Intentaremos consolidar la movilización contra los Centros de Internamiento para Extranjeros y por el derecho a tener derechos. Nos queda por delante mucho trabajo y la apasionante tarea de construir movimiento. Seguimos caminando”, añade Nicolás desde Málaga.

    Tomado de LDNM (Ladinamo)