El Gobierno vasco plantea al central una explotación coordinada de la 'Y' ferroviaria

El País. ALBERTO URIONA - Bilbao - 27/09/2007

Ambas administraciones aseguran que el proyecto se encuentra en una "fase irreversible". El Gobierno vasco pidió ayer formalmente al central la explotación coordinada de toda la red ferroviaria en Euskadi, incluyendo la de alta velocidad ahora en ejecución, para "optimizar la oferta actual de servicio de trenes".

La consejera de Transportes, Nuria López de Guereñu, planteó al número dos de Fomento esta propuesta, que pretende "reordenar" todo el sistema ferroviario vasco. Los dos gobiernos coincidieron, según la consejería, en que el proyecto de la Y -cuyo bloqueo ha sido anunciado por los municipios gobernados por ANV- está en una "fase irreversible".

López de Guereñu se trasladó ayer a Madrid para reunirse con el secretario de Estado de Infraestructuras y Planificación, Víctor Morlán, y el presidente de Adif, Antonio González, y analizar las obras de la Y ferroviaria vasca, que unirá las tres capitales de la comunidad autónoma en velocidad alta. La consejera aprovechó el encuentro para plantear formalmente un asunto de calado: la posibilidad de una explotación coordinada de la red ferroviaria en la comunidad autónoma, incluída la Y. Ahora, los servicios de Cercanías de Renfe y FEVE están en manos del Gobierno central y el Ejecutivo vasco se encarga del metro y las líneas de Euskotren.

La consejera fundamentó esta petición en el objetivo de ofrecer un "servicio más eficiente", puesto que la coordinación en la explotación permitirá complementar horarios de servicios (y con ello el aumento de las frecuencias) y evitar duplicidades. El Ejecutivo vasco ya había planteado la posibilidad de que Euskotren explotase la Y con la próxima liberalización ferroviaria en España.

En el encuentro, López de Guereñu puso como ejemplo lo que ocurre en San Sebastián, donde las líneas de cercanías de Renfe y Euskotren discurren casi de forma paralela entre la capital e Irún. Explicó que los nuevos proyectos, como la entrada en alta velocidad a San Sebastián o el acceso ferroviario al puerto de Pasajes requieren una planificación conjunta. Defendió la construcción de una estación en el barrio de Loiola que permita una correspondencia entre las actuales líneas de Renfe y Euskotren y la futura de la Y. En el área metropolitana de Bilbao, abogó también por una explotación coordinada, al confluir las líneas de Euskotren, Renfe, FEVE, el metro y el tranvía, a los que se unirá la de alta velocidad y el nuevo acceso de mercancías al Puerto por la Variante Sur.

Fomento no valora

El Ministerio de Fomento no ofreció valoraciones sobre esta solicitud ni de la reunión celebrada ayer, pese a los requerimientos de este diario.

En el encuentro, según señaló la consejería de Transportes, ambas administraciones valoraron "positivamente" la marcha de las obras de la Y, que arrancaron la pasada primavera. El convenio firmado hace un año establecía que el Gobierno central (que financiará toda la obra por ser de su competencia) se encargará del tramo entre Bilbao y Vitoria, mientras que la administración vasca asumirá el ramal guipuzcoano, cuyo coste se descontará posteriormente del Cupo.

Transportes comunicó que el proyecto ha entrado "en una fase irreversible y de velocidad de crucero", en un mensaje implícito a los municipios gobernados por ANV por los que pasa el trazado, que pretenden bloquear las obras con medidas como negarse a tramitar las expropiaciones. Esta actitud llevó al Gobierno central a advertir de que cortará de raíz cualquier conato de boicot municipal de la izquierda abertzale, que quiere convertir la lucha contra el tren de alta velocidad en un elemento clave para su estrategia política.

Un total de 21 municipios por donde discurre el trazado del tren de alta velocidad, la mayoría guipuzcoanos, están gobernados por ANV o grupos contrarios. Pero este hecho no parece arredrar al Gobierno vasco ni el central, que no están dispuestos -tras los retrasos y contratiempos para poner en marcha el proyecto- a que los radicales entorpezcan los trabajos. La previsión inicial de que la Y esté operativa en 2010 ya está descartada, porque hay tramos que necesitarán 36 meses de obras e incluso 47 meses.

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