Sustrai presenta una demanda contra el plan residencial de la estación del TAV de Iruñea

Plano del ruido por la nocheLa Fundación Sustrai Erakuntza considera que el expediente del Parque Residencial Camino de Santiago, en el área de la nueva estación del Tren de Alta Velocidad y la antigua estación de tren de Iruñea, contiene múltiples irregularidades y por ello ha presentado una demanda judicial. La fundación confirma que la nueva infraestructura producirá fuertes impactos medioambientales y otros efectos no deseados. Para documentar esta problemática, Sustrai ha realizado un informe (archivo en formato PDF, 929 Kb), además de facilitar la lectura de otros documentos del expediente.

Sustrai Erakuntza fundamenta su demanda, en primer lugar, en incumplimientos de la legislación sobre contaminación acústica. Señala que en el Estudio de Impacto Ambiental de Ruido para el PSIS (Plan Sectorial de Incidencia Supramunicipal) del proyecto se aprecia que los edificios residenciales de la Avenida de Aróstegui se han situado detrás de otros definidos como de categoría terciaria para permitir que apantallen a los residenciales y alcancen a cumplir la normativa antigua de ruidos. Agrega que aun así, se encuentran situados en zonas con una intensidad de ruido nocturno de entre 50 y 60 decibelios, con lo que estarían incumpliendo la normativa vigente.

Esta situación, según la fundación, se repite en casi todas las zonas del PSIS, de modo que un vistazo al plano denota que aproximadamente el 50 % de los edificios incumplirían la nueva legislación de ruido nocturno.

Además, la fundación asegura que los solares que en la actualidad ocupan las instalaciones de la empresa Huntsman (antigua Inquinasa) muestran indicios de contaminación de suelos y aguas subterráneas. Según el informe realizado en 2007 por una consultora, en el suelo y aguas subterráneas, incluyendo los pozos existentes de la empresa, se han identificado metales como arsénico y bario, hidrocarburos, compuestos orgánicos volátiles y semi-volátiles y pesticidas.

Por ello, Sustrai Erakuntza considera evidente que en el área de la antigua Inquinasa se producen deficiencias de diferente importancia en la calidad del suelo y las aguas subterráneas, que dificultan la realización del proyecto urbanístico.

Así mismo, la fundación también ha detectado que no se ha tenido en cuenta la necesidad de establecer medidas correctoras para evitar la contaminación lumínica, ni se ha realizado un análisis de vibraciones sobre las parcelas que están cerca de la vía de tren que llega a la estación, entre otras causas de impacto ambiental.

Finalmente, Sustrai también advierte de varias irregularidades cometidas durante el desarrollo del proceso para la declaración del impacto ambiental del proyecto. Así, el proyecto de la nueva estación ha seguido un proceso confuso y tortuoso para su aprobación, habiéndose realizado múltiples estudios e informes durante su tramitación, muchos de los cuales han sido presentados con posterioridad al momento en que todo el proyecto fue puesto a disposición del público. Estos informes no expuestos públicamente contienen modificaciones al proyecto de gran calado, entre ellos informes de ruido y tráfico que producen cambios en la configuración urbana del proyecto, así como informes de contaminación de suelos que ni siquiera constan en el expediente. Todas estas irregularidades, junto con otras que se citan en la nota original de Sustrai Erakuntza, obligarían a realizar un nuevo proceso de información pública del proyecto.