El Gobierno Vasco asume que las medidas de ajuste retrasarán las obras del TAV

Eudel asegura que el estado ya ha paralizado algunos tramos del proyecto. El diputado general de Gipuzkoa considera que sería "inasumible" la paralización de la inversión pública prevista

Noticias de Gipuzkoa. Jorge Napal. Donostia.

El retraso de las obras del TAV comienza a ser un secreto a voces. A pesar del hermetismo y el aparente desconocimiento que persiste en torno a los efectos reales de las medidas de ajuste previstas por el Ministerio de Fomento, el consejero de Transportes del Gobierno Vasco, Iñaki Arriola, dejó ayer la puerta abierta a una posible demora en la ejecución prevista de este proyecto estratégico. Eso sí, cuidadoso al extremo en las formas, precisó que el retraso será "en menor medida" al experimentado en otras obras, ya que el Ejecutivo central entiende que sigue siendo una infraestructura "prioritaria".

Estas declaraciones tienen lugar un día después de que el titular del Ministerio de Fomento, José Blanco, anunciara que las obras programadas por esta cartera van a sufrir un retraso medio de "al menos" un año. Todo parece indicar que la Y vasca se verá en la diana.

En todo caso, hoy por hoy, los efectos reales del recorte de 6.400 millones de euros previsto por el Ministerio de Fomento para los ejercicios 2010 y 2011 siguen siendo una incógnita sujeta a interpretaciones para todos los gustos. Mientras Arriola destacaba ayer que el Gobierno Vasco mantendrá su ritmo inversor en este proyecto, sus palabras encontraban poco después la réplica del presidente de la Asociación de Municipios Vascos (Eudel), Jokin Bildarratz, quien esbozó un retrato de la situación diametralmente opuesto. Así, aseguró que en Euskadi ya se han frenado algunos tramos del tren de alta velocidad. "Se diga lo que se diga, hay inversiones del TAV que ya se han paralizado", resaltó.

no hay dinero El máximo regidor de Tolosa fue incluso un poco más allá y aseguró que hay empresarios que en estos momentos no pueden seguir trabajando porque "el Gobierno del Estado no tiene dinero para pagarles", tal y como se lo han trasladado a él mismo en diferentes ocasiones, según aseguró.

El Gobierno Vasco se escuda en la falta de datos concretos para dibujar el mapa concreto del recorte. Entretanto, las contradicciones en las que vienen incurriendo las administraciones son cada día más patentes. Así lo indicó Bildarratz, crítico con el giro de timón que impone la actualidad ya que "se ha venido defendiendo que las inversiones públicas se iban a mantener para generar empleo", cuando la realidad indica ahora que "vamos en sentido contrario". Por todo ello, existe una "pérdida de confianza en los ciudadanos", censuró.

El titular vasco de Transportes, que apeló a la prudencia, insistió en que el Gobierno Vasco y el Ministerio de Fomento comparten y coinciden en la necesidad de seguir adelante con la obra por lo que, dijo, "confiamos y esperamos que le afecte lo menos posible". Preguntado insistentemente por los periodistas sobre el más que probable retraso, Arriola confesó que el Ministerio tendrá que "hacer equilibrios", pero partiendo de la base de que el TAV sigue siendo una obra "prioritaria".

Entretanto, la cuestión a dilucidar es saber si el retraso se dejará notar en todo el ramal o sólo en el que ejecuta directamente el Gobierno central, es decir, el que transcurre por Álava y Bizkaia. El hecho de que en Gipuzkoa sea el Gobierno Vasco quien asume la construcción en primera instancia (una inversión que se devuelve vía Cupo) podría no afectar directamente a su construcción.

A la espera de que se despeje la incógnita, al coro de voces discrepantes con los planes previstos por el Gobierno central se sumó ayer también la del diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, quien quiso aprovechar la situación para lanzar un aviso a navegantes. Olano dijo que sería "inasumible" la paralización de la inversión pública prevista en Gipuzkoa y manifestó su intención de no aceptar esa situación. "Se puede valorar los ritmos que pueda tener la inversión pública, pero una paralización de las obras es absolutamente inasumible", señaló en relación al TAV, un proyecto "de nervio que marca nuestro devenir".

claridad En ese mismo sentido se expresó el día anterior el diputado del PNV y portavoz en materia de Fomento, José Ramón Beloki, al confesar su "temor y desconfianza" ante el posible retraso. "Que hable claro y diga si va a decaer o no el esfuerzo inversor que el Gobierno tenía previsto antes de la crisis", proclamó.

Aralar, por su parte, aseguró ayer en el debate del Parlamento Vasco que en el contexto actual "se demuestra que esta infraestructura no es ni tan buena, ni tan estratégica, ni tan sostenible como promulgan algunos", según confesó el parlamentario Dani Maeztu durante el debate de una iniciativa que instaba a unir Bilbao y Santander mediante el TAV.