Jaizkibel, el tesoro desconocido

Nos sorprendió gratamente la revelación de Oceana de la existencia en Jaizkibel de fondos de boulders, delfines comunes, mulares, ballena yubarta, calderones, arrecifes de gusanos pluma extinguidos en Europa, falsos corales negros, marmitas, estrellas marinas, la caracola Tritón, espectaculares formaciones rocosas esféricas, salmonetes, ballenas jorobadas... Muchas gracias a las personas de Oceana por sacar a la luz pública la exhuberante riqueza biológica y geológica de los fondos marinos de Jaizkibel. ¿Tenía el señor Buen información de todo esto? Y si es así ¿por qué no nos la había dado a conocer?  Si la respuesta es que no lo sabía, ¿cómo puede ser el presidente de   la Autoridad  Portuaria de una zona que dice conocer y amar?  Tras publicarse la  propuesta de corredor para proteger los fondos marinos el Sr. Buen en lugar de disculparse por su negligencia o desconocimiento, escribió en la prensa aludiendo a la calidad de vida y la salud de las personas que viven alrededor de Jaizkibel como si la defensa de las innumerables especies de sus fondos marinos perjudicara a  las primeras. Quisiéramos recordarle que la biodiversidad es la mismísima base de la vida en la Tierra y el principal sustento de nuestra existencia, ya que sin ella nuestra propia vida no sería factible. El superpuerto acabaría con toda esta riqueza amenazando irreversiblemente la calidad de  vida y  la salud de los miles de personas del entorno.

Beatriz Arana.

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