El Estado estudia ahora recurrir a la financiación pública-privada para el TAV [navarro]

Las críticas del presidente sanz generan gran malestar en el gobierno central. La financiación mixta es una opción más, puesto que no se descarta ninguna vía, para intentar desbloquear el proceso.

Diario de Noticias - Domingo, 14 de Marzo de 2010.

Pamplona. El Estado plantea ahora la financiación pública-privada como alternativa para la realización del tramo navarro del tren de alta velocidad. A 17 días de que se cumpla el plazo para firmar el convenio que permita iniciar las obras, la llegada del TAV a Navarra pende de un acuerdo realmente complicado entre la Comunidad Foral y el Estado, que se han hecho fuertes en sus posturas. El 31 de marzo es la fecha tope pactada el 16 de mayo de 2009 entre el presidente navarro y el ministro de Fomento, José Blanco, quienes acordaron que el tren llegaría en 2015 a Navarra, comprometiéndose ésta a adelantar el coste vía Convenio Económico: Navarra adelantaría el coste de las obras (unos 300 millones) entre dos y tres años, y pasado ese plazo, el Estado devolvería el importe descontándolo de la aportación que Navarra hace al Convenio. Pero Navarra necesita endeudarse para asumir los trabajos y se compromete a pagar los intereses del crédito, si no superan los 60 millones de euros.

Sin embargo, la crisis ha llevado al Gobierno central a un drástico plan de recorte del gasto público, de modo que el ministerio de Economía y Hacienda rechazó el segundo y definitivo borrador de convenio enviado por Navarra para el tramo Pamplona-Castejón, por las dificultades financieras para afrontar el coste. Si se alarga el plazo para devolver el dinero invertido por la Comunidad Foral, los intereses se disparan hasta el doble, unos 120 millones de euros, lo que Navarra no acepta. Además, tampoco los dos ministerios implicados, Hacienda y Fomento, se ponen de acuerdo en quién asume el coste de las obras. El Ministerio de Fomento tiene problemas para asumir tras el recorte de las inversiones anunciado.

Malestar en madrid

Las críticas vertidas el jueves por el presidente navarro, Miguel Sanz, quien acusó al Estado de estar dificultando el acuerdo para la financiación del TAV en Navarra, han causado hondo malestar en el Gobierno central, que plantea ahora la financiación mixta como posible salida.

Miguel Sanz destacó que la Comunidad Foral ha hecho "los deberes" que le correspondían para cerrar la firma del convenio de financiación que debe facultar a Navarra a iniciar las obras, pero lamentó los "escollos" por parte de la Administración del Estado para sellar el acuerdo. "El Gobierno de Navarra ha hecho absolutamente todo y ha entendido la situación económica por la que atraviesa España", señaló el presidente, que insistió en que su Gobierno ha hecho "sus deberes y sus trabajos", para que el convenio se firme conforme a lo establecido en el protocolo suscrito entre Navarra y el Estado el pasado mes de mayo.