El Gobierno vasco ralentizará las obras de la "Y" tras haber apremiado al anterior Ejecutivo

DEIA. Míriam Vázquez -BILBAO.

El Departamento de Transportes contradice al de Economía y asegura que se intentará acelerar la obra

"Se puede hacer un esfuerzo mayor con el TAV". La máxima corresponde a Patxi López, y fue proclamada en su primera visita como lehendakari a las obras de la infraestructura el pasado mes de mayo. Un lema que habría pasado a mejor vida, a juzgar por las previsiones presupuestarias del Gobierno vasco para el próximo año, que contemplan ralentizar las obras. Si en este ejercicio se destinaba una partida de 517 millones a la Y vasca, los números que baraja el gabinete socialista para el próximo se sitúan en 225 millones. Menos de la mitad -o "un poquito", según Gasteiz-. El argumento esgrimido radica en la "austeridad" y en la necesidad de ajustarse a la amenaza de la crisis, así como en potenciar el gasto social -si bien, proporcionalmente, las partidas dedicadas por el anterior Ejecutivo en su proyecto a dicho gasto resultaron ser también mayores que las estimadas por el Gobierno del PSE-. Una decisión que no sólo afectará a una infraestructura. El sacrificio será compartido de forma generalizada por sistemas de transporte, regadío, cultura y educación.

Las cifras del proyecto de ley de Presupuestos para 2010 fueron aprobadas ayer en el Consejo de Gobierno y desmenuzadas por el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Aguirre. Unos números en los que, pese a la crisis económica y la importancia clave de la que reviste la inversión para remontar todo bache financiero, precisamente la inyección económica a las infraestructuras se ha visto resentida. El proyecto de las cuentas, que asciende a 10.315 millones -un 8,6% menos que en el anterior ejercicio-, prevé un endeudamiento neto de 1.914 millones y opta por "retardar" en el calendario la ejecución de varios proyectos, así como del tren de alta velocidad. La medida, de ser aprobada en el Parlamento Vasco -la semana que viene las cuentas llegarán a la Cámara para ser tramitadas antes de su aprobación-, afectará concretamente al tramo guipuzcoano de las obras, el adjudicado al Gobierno vasco.

No obstante, el equipo de López puso ayer la venda antes que la herida mediante un comunicado remitido posteriormente por el Departamento de Transportes en el que se asegura que el Gobierno de Gasteiz intentará "acelerar al máximo" las obras del TAV, cuyo retraso habría provocado que la ejecución presupuestaria se haya circunscrito este año a 50 millones de los 517 previstos para la obra. Un anuncio que no va más allá del compromiso del intento, y que contempla una eventual petición al Ministerio de Fomento -que efectúa parte de las obras- de ajustar al alza el presupuesto previsto para 2010 de consumarse la aceleración.

INNOVACIÓN E INVERSIONES
Para contrapesar el recorte en infraestructuras, Aguirre aludió al gasto social y a la inversión en I+D+i -apuntó un aumento del 9,35%-. En cuanto al primer punto, concretamente un 65,8% de los presupuestos se encontraría destinado a la producción de bienes públicos de carácter social, frente al 73,7% que postuló en su proyecto presupuestario el anterior Ejecutivo. En lo concerniente a la innovación -transferida en virtud de la negociación presupuestaria del pasado año entre PNV y PSOE-, las cifras del actual ejercicio se sitúan en 410.763.000, dentro de la partida que comprende también la industria, el comercio y el turismo -la innovación, en el caso del anterior Ejecutivo, y a pesar de no disponer de la transferencia hasta este año, constituía el punto fuerte de la industria (cerca de la mitad de esa partida) en los diferentes ejercicios. El pasado año, el apartado de industria se situaba en torno a los 400 millones, y la mitad de este se dedicaba a innovar-.

Por otra parte, el Ejecutivo de López ya resultó criticado tras la presentación del plan anticrisis +Euskadi 09 al considerarse su lista de propuestas como una copia de las medidas puestas en funcionamiento por el tripartito mediante el Acuerdo Interinstitucional de Dinamización de la Inversión Pública para la Aceleración Económica y el Empleo. Una copia que, sin embargo, se habría dejado en el tintero, y a juzgar por la letra de ese documento, catorce proyectos pactados por el anterior Gobierno con las diputaciones, como es el caso de la ampliación del museo Guggenheim o, precisamente, tres proyectos punteros relacionados con la innovación -entre ellos, la construcción en Lemoiz de un nuevo centro de Investigación de Energía Mareomotriz-.

Unos proyectos que se suman, junto con el TAV y las infraestructuras cuya ejecución será demorada, a la decisión de aparcar el tranvía a Rekalde y el metro a Galdakao. Sin embargo, Aguirre recalcó que no se pone fin a ningún proyecto previsto, sino que se trataría de "ralentizar" las obras por una disponibilidad presupuestaria menor. Los ámbitos que también experimentan recortes son, entre otros, Vivienda, obras Públicas y Transportes -con una bajada del 36%- o Economía y Hacienda -experimenta una caída del 22,5%-. Los más favorecidos por las cuentas han resultado ser Sanidad y Consumo, y Educación, Universidades e Investigación.

REACCIONES Los presupuestos, que cuentan con el apoyo del Partido Popular -suficiente para sacarlos adelante en la Cámara vasca-, tratarán de recabar el beneplácito jeltzale -con su apuesta de estabilidad institucional y presupuestaria en todas las instancias de la CAV-, que planteará sus exigencias al respecto. De momento, quienes sí se han pronunciado sobre el proyecto presupuestario del gabinete de Patxi López han sido formaciones como Eusko Alkartasuna y Alternatiba.

Para los primeros, el acuerdo presupuestario "no augura nada bueno para la sociedad vasca, vistas las posiciones contradictorias que socialistas y populares mantienen en cuestiones clave de las políticas sociales, económicas y sectoriales, por no hablar de sus discrepancias fundamentales en relación con la política fiscal", según denunció el parlamentario de la coalición, Jesus Mari Larrazabal. En este sentido, observa con "preocupación" que el PNV pueda sumarse a un pacto que, a su juicio, "no es la respuesta que este país necesita en el momento actual". Alternatiba, por su parte, se expresó en una clave similar al hacer pública su crítica a un acuerdo "al que el PNV ha anunciado su intención de sumarse". "Carece de contenido social para crear empleo, prestar ayuda a las familias y paliar las dificultades que sufren muchos vascos para afrontar la actual situación económica", opinó acerca del proyecto el ex parlamentario de Ezker Batua Oskar Matute en un comunicado.

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