Acampada anti-TAV

Jonay Ramírez Pérez, Diagonal, vía Rebelión

Del 21 al 30 de julio se celebra en la localidad de Urbina (entre Gasteiz y Legutiano) la undécima edición de la acampada contra el Tren de Alta Velocidad (TAV) convocada por la AHT-REN Aurkako Asanblada. En esta ocasión, el encuentro tiene una especial relevancia por la reciente adjudicación de los primeros cinco kilómetros de la "Y vasca" tal y como se conoce este proyecto que tendrá un total de más de 400 km de vías. Urbina es una de las poblaciones afectadas por el futuro tren de alta velocidad. La asamblea organizadora de la acampada quiere dar su "calor solidario" al rechazo local a las grandes infraestructuras. Los diez días en los que trascurre el encuentro cuentan con marchas a las zonas afectadas cercanas, charlas, talleres y actividades lúdicas. Este año se da importancia a la acción directa no violenta. El taller de "escalada" "técnica de acciones al aire libre– y el impartido por el colectivo Solidarias con Itoiz son una buena oportunidad para formarse sobre esta estrategia. También se ofrece la oportunidad de aprender nociones de agricultura, plantas medicinales y elaboración de pan, pues "se quiere recuperar saberes que la vida moderna nos hace olvidar", como nos dice Imanol, uno de los organizadores. No en vano, una de las señas de identidad la Asamblea anti-TAV es el discurso antidesarrollista, que engloba su lucha particular en una crítica al modelo industrial, como demuestran buena parte de los debates planificados. De hecho, "la acampada se ha convertido en un punto de referencia para los sectores más radicales contra el TAV", asegura Imanol, que cuantifica la asistencia de la pasada edición entre unas 1.000 y 2.000 personas. Este año, además, se celebra simultáneamente en Italia el VII Capeggio no TAV, en Venaus, en el Valle de Susa.

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