Que recorten los presupuestos para el TAV

¡QUE RECORTEN LOS PRESUPUESTOS PAR EL TAV!

Hoy se han juntado los presuntos “amigos del ferrocarril” en Ficoba para hablar de la llegada del TAV, ese avión terrestre que supondrá el deterioro del ferrocarril tal y como lo conocemos hasta ahora. 

Hemos venido con la boca tapada para denunciar que los dirigentes no tienen en cuenta nuestra voz y  hacen oídos sordos a las reiteradas demandas de una amplia parte de la población. Vemos con la boca abierta como recortan los presupuestos de educación, salud y ayuda social, mientras aumentan la cantidad de dinero destinada al TAV (es 22 veces mayor que la de ayuda social). Vemos también con estupefacción cómo en otras zonas de Guipúzcoa las máquinas y las explosiones agujerean nuestros montes, cómo llenan de cemento nuestros ríos y valles, cómo igualan nuestros paisajes, cómo atraviesan las faldas de nuestros montes con viaductos, cómo sustituyen los sinuosos senderos y bosques por pistas rectas sin encanto ni  identidad. Y a medida que desaparecen, esos lugares se van borrando de  nuestra memoria. Nos quedamos boquiabiertas cuando escuchamos a los políticos hablar de sostenibilidad y civismo. De hecho pensamos que el mejor ejercicio de civismo sería paralizar inmediatamente todas las obras del TAV en Euskal Herria.

A Irun le espera el nuevo espacio ferroviario. En lo que hoy ocupan las vías se prevé construir casas, oficinas,  locales comerciales, plazas de garaje, y cómo no, un gran centro comercial. Con esto quieren ampliar el segundo cinturón de Donosita a Biriatu además de construir una central térmica y una plataforma logística en Olaberria. La zona industrial prevista para Gaintxurizketa y la remodelación de Pasajes traerían una metropolización irreversible a la comarca. Está claro que gracias al TAV se acrecientan las oportunidades de acumular dinero, pero esta vez no son los bancos los cómplices de los especuladores, sino las mismas instituciones públicas. Son éstas las que destruyen el territorio y deterioran la calidad de vida de las vecinas y los vecinos. El desarrollo de estos proyectos supondría un desarrollismo violento para las comarcas de Txingudi Bidasoa y Oarsoaldea. Es por ello que exigimos a los dirigentes que abandonen estos proyectos. Txingudi Bidasoa ha hecho una apuesta por el comercio y el transporte estos últimos años y hemos visto como el paro ha ido creciendo. Por ello creemos que es imprescindible un cambio de modelo social, un modelo nuevo basado en relaciones de cercanía y respeto a la tierra.

La mayoría de la población de Iparralde se ha manifestado contra el TAV y el proyecto está lleno de contradicciones a ambos lados de la muga: al norte del Bidasoa hablan de transporte de mercancías y al sur sin embargo, de transporte de viajeros. ¿Para qué puede valer un proyecto tan chapucero?

El TAV no es económicamente rentable y por ello necesita dinero público para su construcción, mantenimiento, pago de expropiaciones, etc. Cometen un fraude cuando nos dicen que traerá beneficio económico. Vemos como en otros lugares del estado tienen que eliminar líneas una vez construidas por deficitarias. Tal es el caso de Toledo-Cuenca- Albacete y Sevilla-Málaga. La línea Madrid-Lisboa por su parte no va a ser construida.

En lo que se refiere a la creación de puestos de trabajo, a los dirigentes se les suele olvidar mencionar el carácter esclavista de los trabajos que llegan con el TAV. Jornadas de 19 horas al día y sueldos de 2 a 6 euros la hora es lo que les espera a los trabajadores que vienen de fuera y a quienes se les aplica los convenios de la construcción de sus países. Por otra parte, el estado español es el estado europeo con más kilómetros  de autovías, autopistas y trenes de alta velocidad, y sin embargo, es el que más paro tiene.

Todos estos datos no hacen sino confirmar lo que la oposición viene diciendo desde el principio: este es un proyecto impulsado por los lobbys de la construcción, es un atentado al medio ambiente,  y dilapida dinero público a través de la improvisación. Es por ello que exigimos a la clase dirigente de Irun así como al Gobierno Vasco que paren las obras del TAV.

Por oto lado queremos mostrar nuestra solidaridad con Mikel Alvarez que hoy declara en la Audiencia Nacional y con el resto de tartalaris. No creemos que sea justo que mientras unos destruyen impunemente las obras de arte que la naturaleza ha esculpido durante millones de años a otros se les abra procesos judiciales por defender la tierra.

                        Bidasoa Txingudi AHT Gelditu!