Reflexión de AHT Gelditu! sobre la actualidad del TAV

Aht Gelditu Elkarlana ha realizado hoy una comparecencia pública ante los medios de comunicación para dar a conocer su reflexión ante las últimas noticias en torno a la alta velocidad. El cierre de la línea Toledo-Cuenca-Albacete, la decisión del futuro gobierno portugés de suspender el TAV en tierras lusas o el gran debate en torno a la rentabilidad económica de estas líneas ferroviarias son  clave para entender el porqué de este varapalo al TAV:

Durante las dos semanas pasadas caían en cascada una serie de noticias que ponían en evidencia lo que la oposición al TAV lleva denunciando casi dos décadas; el despropósito de un proyecto sin ningún sentido ecológico, económico y social, el TAV.

La noticia que más impacto cosechó al principio fue lo que Enrique Urkijo, director general del área de viajeros de RENFE, definió como “un desastre”, la suspensión del servicio de alta velocidad de las ciudades Toledo-Cuenca-Albacete. Utilizada por una media de 9 personas al día, ha supuesto, a su vez, un derroche de más de 3 millones de euros durante los seis meses que ha funcionado el trayecto.
Esto se sumaba al anuncio del gobierno entrante portugués de no emprender la construcción de la línea de alta velocidad que uniría Madrid con Lisboa. La decisión, acompañada de razones lógicas que la oposición hemos utilizado millones de veces,  revela, además, como un atropello absurdo las cicatrices de las obras ya iniciadas en el tramo extremeño y muestra el nivel de improvisación y de desbarajuste que rige el proyecto de alta velocidad en general.

El remate lo ha puesto la suspensión de la línea Sevilla-Málaga, ya que la Junta de Andalucía no dispone de dinero para abordar casi la mitad del recorrido, entre Sevilla y Marchena. Lo que no ha sido impedimento para que la otra mitad no sólo esté prácticamente casi finalizada, sino que, además, su construcción haya supuesto un atentado ecológico tan atroz como para que la Unión Europea abra un procedimiento de infracción por incumplir el derecho comunitario en la protección de la fauna y la flora silvestres en los tramos comenzados; Marchena-Osuna I y II y la variante de Osuna.

Esto en cuanto a la política general que ha seguido el Estado Español, si nos acercamos a las obras en las que comparten responsabilidad Gobierno Vasco y Español, las cosas no van mucho mejor, ya que la prefectura de Aquitania emitió también la semana pasada una nota de prensa en la que sus técnicos resolvían que una nueva línea de Alta Velocidad que cruzase Iparralde no sería necesaria hasta 2035 y que las estimaciones de RFF estaban totalmente hinchadas.

Por si esto fuera poco, a la ya nutrida y heterogénea oposición que hace frente en Iparralde a la nueva línea del TAV se ha unido Eusko Laborantza Ganbara, con lo que la ya de por sí incierta conexión de la Y Vasca con Hendaia se torna cada vez más complicada.

Por último, el sindicato ELA fue el encargado la semana pasada también de desmontar una de las falacias más recurrentes en torno al TAV, que crea empleo. La central sindical denunció que en las obras de la Y Vasca se realizan jornadas laborales de hasta 19 horas y que la tónica son de 11 y 12 horas, con trabajadores contratados irregularmente que cobran entre dos y seis euros la hora, sin medidas de seguridad, con cotizaciones muy inferiores y sin respetar el convenio de la construcción vigente.

Todas y cada una de estas noticias han confirmado y afianzado muchos de los argumentos que la oposición ha esgrimido desde el principio; que éste es un proyecto basado en los intereses del lobby constructor, que es un atentado ecológico y económico constante y que se mueve por un improvisado principio depredador del dinero público y el medio ambiente que está empezando a evidenciar sin reservas, para quien no lo haya querido ver antes, lo insostenible y burdo de su planteamiento.

Por eso mismo, emplazamos a los responsables de las obras de Alta Velocidad, tanto en Euskal Herria como en el Estado Español, a que pongan fin a este desaguisado cuanto antes. Que no tengamos que llegar para pagar las innecesarias infraestructuras proyectadas a, como ya sugiere José Blanco, incrementar los impuestos. Además, exigimos, especialmente al Gobierno Vasco, que no continúe hipotecando y destruyendo el cada vez más escaso patrimonio cultural, ecológico y económico de parte del país y que no invierta ni un solo euro de los 9.964 millones de euros de su presupuesto para el año que viene en la construcción del TAV, puesto que cuando se habla de austeridad y se destina un solo céntimo a esta infraestructura, como a otras no menos nocivas e irracionales, se está riendo de toda la población.

NO AL TAV

PARARLO ES POSIBLE; QUE NO LO HAGA CRISIS; HAGÄMOSLO ENTRE TOD@S.

UN ABRAZO PARA L@S COMPAÑER@S DE VALL SUSA

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