Una veintena de juntas administrativas de Gasteiz consultarán sobre el TAV mañana

GARA

La Asociación de Concejos de Vitoria seguirá los pasos de Urbina con el Tren de Alta Velocidad. Ha convocado una consulta popular en una veintena de juntas administrativas, ubicadas en el término municipal de Gasteiz, que se podrían ver afectadas por este macroproyecto. Llama a la vecindad a acudir a las urnas «para que las instituciones promotoras se enteren de que los pueblos tenemos algo que decir».

Con estas palabras concluyó la presidenta de la Asociación de Concejos de Vitoria, Miren Fernández de Landa, la segunda mesa redonda celebrada el pasado jueves en la sede que comparten con la Asociación de Concejos de Araba en Elorriaga, con el objeto de intentar recabar información concreta en torno al proyecto del Tren de Alta Velocidad.

El objetivo primordial del encuentro no pudo verse cumplido, al no personarse ningún representante del Gobierno de Lakua ni de la Diputación de Araba ni del Ayuntamiento de Gasteiz. Administraciones, que habían sido invitadas personalmente para que interviniesen y ofreciesen a los responsables de las juntas administrativas información concreta sobre el trazado y las afecciones que esta infraestructura puede generar.

Los asistentes mostraban pocas esperanzas minutos antes de que diese comienzo la reunión. Contaban con el precedente del pasado 19 de octubre, fecha en la que se realizó la primera mesa para debatir sobre esta misma cuestión, y en la que tampoco apareció ningún representante de las instituciones mencionadas.

«Los ultimos en enterarnos»

Esta ausencia motivó que el malestar se generalizase en la sala. Fernández de Landa mostró su «descontento» con dichas administraciones por no acudir a la cita, y su «tristeza por no poder informar» a las juntas administrativas. Lamentó, no obstante, que éste no es un caso aislado, ya que «nunca nos preguntan a los pueblos sobre los proyectos que nos afectan y siempre somos los últimos en enterarnos».

Trasladó la «gran preocupación y el miedo» existente entre los vecinos por la "Y vasca". Así, recordó que hay personas que pueden ver cómo su negocio e incluso su hogar se va al traste porque el trazado del tren pasa por medio. Aunque no pertenece al término de Gasteiz, cabe reseñar el caso de Urbina, localidad en la que, según su junta administrativa , se van a derribar dos viviendas y el pueblo va a perder alrededor de 5.000 metros cuadrados de terreno.

La presidenta de ACOVI recordó que el motivo de la consulta popular, que durante la jornada de mañana se llevará a cabo en una veintena de juntas administrativas que pertenecen a Gasteiz, es que los responsables políticos «se den por enterados de que el pueblo tiene algo que decir» y que, por lo tanto, «tienen que contar con nosotros para estos proyectos».

Aunque «ilusionada», no quiso confiarse demasiado al respecto. La razón está en la respuesta que la consejera de Transportes del Gobierno de Lakua, Nuria López de Gereñu, dio a la consulta popular de Urbina. Y lo hizo tres meses después de que ésta se celebrase, fue el 16 de julio, y tras reiteradas peticiones de los vecinos reclamando que se posicionase sobre la oposición frontal mostrada en las urnas.

La responsable de Transportes señaló entonces que le parece «muy legítimo» que se lleven a cabo este tipo de iniciativas, pero que no tiene intención de respetar la voluntad popular.

El encuentro del jueves contó también con la presencia de presidentes de juntas administrativas que, en principio, no están afectadas por el trazado previsto. Estas ­Gasteiz tiene 63 concejos­ se han comprometido con un acuerdo de solidaridad con las que sí lo están.

Gometxa y martioda

Koldo López de Robles, presidente de Gometxa, resaltó la necesidad de adherirse, ya que que «la balanza puede cambiar de un día para otro». Dijo estar «sorprendido» por la falta de una información que, a su juicio, es «indispensable» y, por ello, se comprometió a remitir a sus vecinos la información aportada en la reunión por el portavoz de Eguzki, Alberto Frías.

Aitor Ortiz de Zarate, presidente del pueblo no directamente afectado de Martioda, también quiso apoyar «de forma incondicional» a los convocantes de la consulta popular. Censuró el «ocultismo» y la «no participación democrática» en el mayor proyecto «de todos los tiempos».

Denunció que a pesar de que el porcentaje de personas que va a poder acceder a dicha infraestructura es «mínimo», la financiación vaya a correr a cuenta de «todos los vascos». Destacó, asimismo, que va a generar la ruptura entre pueblos. «Si se pone todo esto en la balanza, creo que no merece la pena», señaló, al tiempo que dijo que esta «imposición» le recuerda a «épocas pasadas».

La mesa también contó con la participación de Rodrigo López de Arroiabe, de la Asociación de Concejos de Araba, y del citado Alberto Frías. Este último hizo un resumen del proceso y aportó datos sobre el tramo ya adjudicado de Arratzu-Ubarrundia y las alternativas barajadas para la capital de Araba.

Las adhesiones a la consulta, por otra parte, se repitieron ayer. Gasteiz Izan apoyó la iniciativa, que le parece «doblemente importante», porque es un «ejercicio de participación ciudadana» y se plantea un tema «estratégico, el de la Gasteiz rural». -

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