Advierten de que no debatir sobre el TAV acarreará conflictos sociales

GARA. GASTEIZ

Quince años de cuestionamiento del proyecto de Tren de Alta Velocidad a su paso por la CAV y ayer, por primera vez, el Parlamento de Gasteiz escuchó, cara a cara, los argumentos de quienes desde la ciudadanía se oponen a esta infraestructura ferroviaria. La Red por un Tren Social emplazó a los grupos políticos a que debatan el modelo no sólo ferroviario sino de transporte, porque de no hacerlo «habrá conflictos sociales» allá por donde pase el trazado.

Exponer otros argumentos sobre la mesa frente al «ya está todo decidido». Esa fue la intención, ayer, de los dos representantes de la Red por un Tren Social que asistieron ­a petición propia, que no invitados­, a la comisión de Transportes, Ordenación Territorial y Medio Ambiente del Parlamento de Gasteiz. Era la primera vez que se dejaba escuchar en la Cámara legislativa esta voz contraria al proyecto de Tren de Alta Velocidad a su paso por la CAV, y respaldada por una veintena de entidades sociales, ecologistas, sindicales y políticas Y ya hace 17 años desde que la idea de este trazado ferroviario echara a andar y 15 desde que sectores de la ciudadanía vasca empezaran a mostrar su disconformidad con el mismo. «Nos hemos sentido marginados», les echaron en cara. La representante del grupo parlamentario de EA, Nekane Alzelai, reconoció tras escuchar la exposición de Helem Groome e Iñaki Barcena, que «es cierto que en la sociedad existe un debate en torno al TAV y eso es algo objetivo». Pero la realidad, escenificada ayer, es que no ha sido hasta ahora cuando el Parlamento de Gasteiz se ha decidido a escuchar a la otra parte del debate.

Críticas al proyecto

Helem Groome e Iñaki Barcena se encargaron de que los grupos parlamentarios oyeran lo que tenían que decir, aunque a la postre, tras casi hora y media de exposiciones e intercambio de algunas ideas, la mayoría de representantes políticos ratificara su postura favorable al futuro tren de alta velocidad y se limitara a agradecer, de manera cortés, la presencia de la Red por un Tren Social en la Cámara, eso sí, rechazando que este proyecto no se haya discutido o no se vaya a discutir. No se dispone de un análisis institucional claro y contrastado; las previsiones no están basadas en estadísticas completas o contrastadas: son algunas de las carencias de un proyecto que los dos representantes de esta plataforma social trasladaron a los grupos políticos. Información oficial «cuando menos parcial» o una infraestructura planteada dentro de un diseño económico «que no beneficia ni a la población ni a la economía local», fueron otros argumentos. En línea con esta última opinión, Groome añadió que con esta infraestructura «sólo van a ganar los polos del trazado; incluso las capitales perderían fuerza». A su parecer, el TAV «no va a solucionar los problemas de transporte de la mayoría de las personas y mercancías». Negó, en ese sentido, que como asegura Lakua el TAV podrá ser usado por el 60% de la población de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, porque «lo que no dicen es que el 97% de los viajes habituales de las personas son locales entre comarcas vecinas, viajes que no podrán emplear el TAV».

Propuestas al ParlamentoTanto Groome como Barcena hicieron hincapié en que no hay datos que sustenten que este trazado ferroviario sea «bueno para el país» e invitaron a los presentes a que «si tan bueno es, discutámoslo, porque su papel es el de escucharnos y debatir, aunque sea de vez en cuando». Ambos insistieron en que con estas críticas a la falta de discusión y de información pública sobre el TAV, no se pone en entredicho el poder representativo del Parlamento ­y que la mayoría parlamentaria esté a favor del proyecto y, por ende, los votantes que le respaldan­, pero sí llamaron la atención sobre la amplia contestación ciudadana a estos planes, y que se puede reflejar en que detrás de ellas está también la mayoría sindical del país. Tras la exposición de motivos de rechazo emplazaron a los partidos a una serie de propuestas: la puesta en funcionamiento de una mesa interinstitucional de transportes con participación social, la parada cautelar del proyecto actualmente en obras y el respaldo a las consultas populares que se hagan en localidades afectadas, como la que el día 29 se llevara a cabo en una veintena de concejos del municipio de Gasteiz. Las respuestas fueron dispares, pero dominadas por el rechazo que expresaron PNV, PP y PSE, si bien estos últimos se mostraron favorables al primero de los puntos y a la necesidad de modificar los actuales planes ferroviarios de Euskotren de aquí a 2012. El grupo Ezker Abertzalea fue el único que dio su apoyo a los planteamientos de la Red por un Tren Social, mientras que EA se limitó a responder que estudiará las peticiones y EB ni siquiera tomó la palabra ya que no estuvo ninguno de sus representantes, a excepción del presidente de la comisión.

Conocidas las posturas de cada formación política, Iñaki Barcena les advirtió de que de lo que se trata con la exigencia de discutir este proyecto es de evitar futuros conflictos. Recordó que en otros lugares de Europa distintas infraestructuras han terminado en importantes luchas sociales e insistió en que «de lo que se trata es de evitar conflictos futuros, porque en determinados valles por donde va a pasar este trazado puede haber un conflicto social importante». Y añadió: «Esto no es ninguna amenaza, sino que es una realidad de lo que puede pasar». Ayer fue la primera vez que los grupos parlamentarios escuchaban «cara a cara», como subrayó Iñaki Barcena, las preocupaciones de quienes discrepan del modelo de transporte impulsado por el Gobierno de Lakua. Unas preocupaciones desoídas por la mayoría de partidos, pero escuchadas. Porque los representantes de la Red por un Tren Social se quejaron de la nula atención que las administraciones han prestado a estas organizaciones ciudadanas. «¿No es el papel de los representantes políticos escuchar y debatir con la ciudadanía?», les inquirieron. Por ello advirtieron de que «no es de extrañar que se tenga la tentación de recordar que existen más mayorías que las parlamentarias. ¿No es posible que la ciudadanía llegue a conformar opiniones que representan también mayorías importantes?», insistieron ante los parlamentarios.

«Hemos informado más nosotros que vosotros»

Lagunas informativas y muchas son las que la Red por un Tren Social achaca a este proyecto de TAV. Iñaki Barcena recordó que hace dos años, el propio Gobierno de Lakua publicó un folleto informativo con el plan, que, según dijo ayer, incurría en «terribles» errores. Según Helem Groome, desde las administraciones se ha facilitado una información «parcial» de los beneficios de esta infraestructura ferroviaria, y pidió que las cosas que no se cuentan, «por honradez de deberían decir». Puso como ejemplo que se argumente que el tren retirará de las carreteras un millar de camiones, cuando se calcula que el transporte pesado desde el Estado francés aumente en su paso hacia Euskal Herria. Negó que el TAV sea un transporte ecológico o que el 60% de los ciudadanos de la CAV vayan a beneficiarse del uso de este tren. Tanto Groome como Barcena subrayaron ante los parlamentarios que «sobre este proyecto hemos informado más nosotros a los ciudadanos que las propias instituciones».

PNV, PSE y PP responden que ya ha habido «suficiente» discusión

La respuesta que los distintos grupos parlamentarios dieron a la presencia, por primera vez, de la voz en el Parlamento de la Red por unTren Social fue de lo más diversa. Lo que quedó claro es que en el Ejecutivo Ibarretxe la voz cantante la llevó el PNV, quien por boca de su representante Juan Antonio Arieta-Araunabeña ­quien por la tarde remitiría un comunicado con su postura­ dejó claro que estamos ante un «proyecto que cuenta con una total legitimidad ya que cuenta con el respaldo prácticamente unánime de las instituciones vascas, del Estado español y de la Unión Europea». Y respondió: «Otros foros e iniciativas son muy respetables y pueden hacer valiosas aportaciones, pero no pueden sustituir el valor democrático de las instituciones». Oscar Rodríguez, del grupo del PSE, se mostró más dialogante, trató de rebatir algunos argumentos de la plataforma ciudadana, pero advirtió de que «este proyecto no se va a parar», aunque invitó a los grupos sociales a mejorarlo con sus aportaciones. Aclaró que las arcas de Lakua no pondrán un euro en este proyecto y dijo que la competencia para decidir sobre el TAV es del Parlamento, no de los municipios afectados por el trazado.

El PP pidió que el TAV «se ponga en marcha cuanto antes», porque «ha habido ya un debate suficiente». El grupo Ezker Abertzalea, por boca de Julián Martínez, aplaudió el análisis hecho por los dos invitados a la comisión, defendió que «el TAVno es el camino», advirtió de que la Red por unTren Social «no son cuatro gatos» y preguntó si las administraciones tienen miedo al debate. Por su parte, Nekane Alzelai, de EA, se limitó a dar acuse de recibo a las propuestas hechas, aunque matizó que su partido sí que está en contacto con aquellas personas que se oponen a esta infraestructura, que, admitió, las hay dentro de su propia formación. Finalmente, ningún representante de EB, socio de Gobierno y crítico con el TAV, participó en esa comisión.

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