Concentración frente al Parlamento de Gasteiz

Un centenar de ciudadanos se ha concentrado hoy al mediodía frente al parlamento de Gasteiz a convocatoria de AHT Gelditu! Elkarlana, para denunciar que tanto el gobierno de la CAV como el de Nafarroa pretenden derrochar una ingente cantidad de fondo públicos en la realización del TAV, y exigir, por ello, la paralización de este proyecto claramente antisocial.

Según han manifestado Mila Elorza y Jesus oñate en nombre de AHT Gelditu! Elkarlana, "el TAV es un ejemplo claro de las poíticas neoliberales a ultranza que están aplicando los gobiernos de la CAV y de Nafarroa". Así, han denunciado que "los presupuestos aprobados hoy por el parlamento de Gasteiz, destinan 533 millones de euros a la construcción del TAV mientras desatienden acuciantes necesidades sociales como el uso y disfrute de una vivienda digna".

Así mismo, han denunciado la manipulación que el Gobierno de Gasteiz está haciendo con este tema, ya que "considera las partidas destinadas al TAV como gasto social, en un intento claro ánimo de ocultar que realmente, el TAV provocará un descenso considerable del mismo". Por otra parte, "repiten sin cesar que los gastos del TAV se descontarán del Cupo de manera que la ciudadanía vasca no aportará ni un céntimo al proyecto, cuando lo cierto es que al tratarse de una competencia no transferida, la ciudadanía vasca no sólo pagará la "Y vasca" sino los 9.000 kilómetros de líneas de alta velocidad previstas en el Estado Español".

Así las cosas, han denunciado enérgicamente que "los impulsores del proyecto hacen oídos sordos a la demanda popular de paralización de esta infraestructura expresada en diferentes movilizaciones y refrendos populares y han optado por destinar esta inmensa cantidad de dinero a un Tren que no va a solucionar el problema del transporte, que va a suponer un grave ataque a nuestro medioambiente, que va a profundizar en la precarización de la sociedad… En definitiva, que va a suponer la implantación del capitalismo más salvaje en Euskal Herria". Y por todo ello, han vuelto a exigir su inmediata paralización.

EL TAV REPRESENTA LA AUSENCIA DE PARTICIPACIÓN Y EL NEOLIBERALISMO A ULTRANZA DE LOS PRESUPUESTOS DE LOS GOBIERNOS DE IRUÑEA Y DE GASTEIZ

Mientras la población de Euskal Herria exige cada vez más alto unos presupuestos participativos y que repartan la riqueza, los Parlamentos de Gasteiz e Iruñea han confeccionado unas cuentas públicas ultraneoliberales de espaldas a la población. En consecuencia, los presupuestos, lejos de ser un instrumento al servicio del reparto de la riqueza generada entre todos y todas, se han convertido en un mecanismo de concentración de la riqueza al servicio de las rentas de capital.

El gasto social decrece respecto a la Unión Europea. La diferencia del gasto respecto al PIB entre Euskal Herria y la UE alcanza ya los 9 puntos. En 1993 el gasto social respecto al PIB en Euskal Herria era de un 24%, frente al 29% de la UE. Hoy en día, el gasto social de los Parlamentos de Gasteiz e Iruñea está por debajo del 19% respecto al PIB. Con esta tendencia a la baja, es normal que derechos fundamentales como la vivienda, las prestaciones, los servicios sociales… estén sin garantizar.

Este decrecimiento en el gasto social contrasta con las subidas que se producen en el fraude, en los gastos fiscales, en el Cupo o en el superávit presupuestario. Y es que mientras a la clase trabajadora se le precariza a base de un recorte en el gasto social que le despoja de los derechos sociales y laborales, las rentas de capital se frotan las manos con estos presupuestos. Por un lado, la política fiscal les favorece, recordemos la bajada que se ha producido durante el último año en el impuesto de Sociedades. Asimismo, se les permite también un fraude fiscal que ronda los 9.000 millones de euros. A su vez, el gasto fiscal –lo que se deja de pagar por compra de vivienda, o por hacer un Plan de Pensiones…- asciende a 7.895,68 millones de euros. Además, el Cupo –para pagar a la monarquía española y su ejército, la Alta Velocidad…- supera los 6.732 millones. Teniendo en cuenta el Cupo y los gastos fiscales la verdadera participación del gasto social directo realizado por las instituciones públicas vascas es del 30,19% en la CAPV y 35,52% en Nafarroa Garaia, y no el 72% como nos quieren hacer creer el tripartito de PNV, EA e IU junto al PSE en Gasteiz, o el 53% como nos quieren hacer creer UPN y PSN en Iruñea.

Y este gasto decreciente, sería aún más evidente si el Gobierno de Lakua no contabilizara el Tren de Alta Velocidad como gasto social. Recordemos que las normas de clasificación internacional y de la UE, determinan que es un gasto de carácter económico, no social. Pues bien, el Ejecutivo de Gasteiz no tiene reparo en contabilizarlo como social. Esta infraestructura va a suponer un desembolso cercano a los 9.000 millones de euros. Ete año han sido presupuestados 533 millones para la CAPV a lo que hay que sumar un 7,84% del Cupo para los 9.000 kilometros de Alta Velocidad que se van a construir en el Estado español. Ese derroche de dinero público va a rondar los 9.000 millones de euros en Hego Euskal Herria, en detrimento de otras prioridades urgentes e inaplazables de tipo social, económico o cultural. Por ejemplo: es equivalente al coste de 99.530 viviendas nuevas, del tipo edificado en alquiler social, o de la rehabilitación de 200.000, es decir con ese dinero el sector publico cubriría para siempre las necesidades de vivienda. O se podrían asegurar servicios sociales a toda la población, o una sanidad digna, o unas prestaciones dignas por encima del umbral de la pobreza, o se podría destinar a potenciar la cultura y el euskera, o un modelo de educación propio y no sexista…

Sin embargo, han preferido hacer oidos sordos a la demanda popular de paralización de esta infraestructura expresada en diferentes movilizaciones y refrendos populares y han optado por destinar esta inmensa cantidad de dinero a un Tren que no va a solucionar el problema del transporte, que va a suponer un grave ataque a nuestro medioambiente, que va a profundizar en la precarización de la sociedad –recorte de derechos sociales y laborales, deslocalizaciones…-… En definitiva, que va a suponer la implantación del capitalismo más salvaje en Euskal Herria. Eso sí, este tren va a llenar los bolsillos de algunos constructores y va a facilitar los negocios de las élites económicas de Euskal Herria. Una vez más, con estos presupuestos, queda bien claro que la clase política de Euskal Herria prefiere favorecer los intereses de las rentas de capital que garantizar los derechos de la clase trabajadora.

En Euskal Herria, a 28-12-2008

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