Nutrida participación en los diez días de acampada contra el TAV en Urbina

GARA. URBINA

La undécima edición de la acampada contra el TAV, celebrada en Urbina y finalizada el pasado fin de semana, ha contado con una nutrida participación durante sus diez días de duración. Cientos de personas, en su mayoría jóvenes, han tomado parte en las actividades e iniciativas promovidas en este pueblo amenazado.

El alto nivel de asistencia e implicación de las personas que han acudido desde diversos lugares de Euskal Herria, y también de los estados español y francés, refleja «una muestra del cuestionamiento que hay del TAV y de este modelo social», según la valoración realizada por la Asamblea contra el TAV. A lo largo de estos diez días se han organizado talleres, asambleas, charlas, conciertos, marchas, teatro y exposiciones, que han servido para intercambiar información, reflexionar sobre las características de «la opresión del sistema capitalista» y debatir acerca de posibles vías de transformación social. Los temas tratados han sido muy variados. Así, la lucha contra Lemoiz fue desarrollada por Juantxo Estebaranz, quien expuso que, al igual que en su tiempo lo era el proyecto de esta central nuclear, hoy en día el TAV es «un proyecto estratégico de renovación del capitalismo vasco y mundial». La proyección del vídeo sobre la lucha y victoria contra el TAV en Val de Susa (Italia), fue «realmente alentadora», según la Asamblea. La población de esta zona alpina ha conseguido, gracias a la unión popular, paralizar el proyecto de túnel de 56 kilómetros que uniría Italia con el Estado francés a través de los Alpes. Salhaketa de Gasteiz estuvo presente con una charla sobre las mujeres que «sufren una especial virulencia» en el régimen penitenciario. «La falta de red social de muchas presas comunes posibilita que les sean robados sus hijos e hijas al ser entregados en adopción, perdiendo así las madres la custodia y el rastro de las criaturas. Las personas transexuales son también víctimas del sistema penitenciario», expusieron. El sociólogo marxista Justo de la Cueva también visitó Urbina. Utilizando los datos oficiales de las propias instituciones del sistema, evidenció que el capitalismo «es sinónimo de la depauperación más absoluta». En este sentido, recalcó que «Marx tenía razón cuando formuló su ley general de la acumulación capitalista, según la cual, a medida que se desarrolla el capitalismo aumentan la miseria, la enfermedad, la pobreza y el sufrimiento». Otra de las charlas que se impartió fue “Trayectoria y perspectivas de la crítica antiindustrial”, en la que Javier R. Hi- dalgo y Renaud presentaron el primer número de la serie de monográficos “Resquicios”. La tesis que defendieron fue ratificada por muchos de los participantes en el debate posterior: «La sociedad industrial está condenada al fracaso debido a los gravísimos problemas ambientales que está creando -dijeron­. Universalizar el modo de vida de los países avanzados sería un desastre; sólo cabe luchar para reapropiarse del conocimiento robado y establecer comunidades en las que se pueda profundizar en la crítica de la sociedad industrial».

Contra las expropiaciones a baserritarras

URBINA El tema de la agricultura también ha estado presente en la acampada. Así, el día 27 unas 70 personas ocuparon las instalaciones de Lurranek en Arkaute. El día anterior Akuilu denunció que el Gobierno de Lakua «sólo impulsa la agricultura intensiva, los motocultivos y la industria agroalimentaria. El TAV acabará con la tierra agraria. Entidades como Lurranek se dedican a expropiar a los baserritarras, cuando en teoría surgió para proporcionar tierra a jóvenes que quieren vivir del campo». Miembros de los Grupos de Autoconsumo de Madrid y de la plataforma ¡Transgenics fora! de Catalunya expusieron los riesgos de los transgénicos y criticaron la actitud de algunos grupos ecologistas por negociar la coexistencia de cultivos. La participación en las mendi-martxas también ha contado con una nutrida participación. «De Urbina a Arrasate pudimos observar la destrucción ya efectuada por la Eibar-Gasteiz, junto a la cual el TAV discurriría paralelo en algunos tramos. Cada kilómetro de túnel del TAV requiere 39.000 toneladas de cemento», indicaron.

Etiqueta(s):